Bank of America recomienda MSU Energy entre sus créditos corporativos preferidos de Argentina

MSU Energy

Bank of America publicó su último informe sobre créditos corporativos de mercados emergentes con una tesis clara sobre Argentina: el país sigue siendo el mercado de mayor carry de América Latina, pero la etapa de comprar indiscriminadamente terminó. Con los spreads más comprimidos y buena parte de la recuperación ya incorporada en precios, el banco recomienda concentrarse en un grupo selecto de nombres del sector energético e infraestructura: MSU Energy es uno de ellos.

La recomendación llega en un momento en que la posición del Grupo MSU en el mercado ya no necesita proyecciones para justificarse. Con USD 2.500 millones invertidos en la última década, 14 plantas de generación y una capacidad renovable instalada de 1.897 MW bajo MSU Green Energy, el grupo fundado por Manuel Santos Uribelarrea se ubica hoy como la tercera empresa del país en capacidad instalada de generación eléctrica y la segunda en capacidad de origen renovable, según datos oficiales del grupo al primer trimestre de 2026 y el informe de FIX SCR de enero de ese año.

El diagnóstico de BofA sobre Argentina

El informe, con datos al 13 de julio de 2026, proyecta un retorno total del 5,2% para los bonos corporativos de mercados emergentes en 2026, con el segmento de alto rendimiento liderando con un retorno esperado del 9%. Para América Latina, la proyección de retorno anual en HY alcanza el 10,6%, con una tasa de default que debería descender del 4% registrado en los últimos doce meses a 2,7% hacia el cierre del año, por debajo del promedio histórico de corporativos emergentes desde 2010.

En ese contexto, Bank of America recomienda concentrarse en compañías que reúnan tres condiciones: generación de ingresos en moneda dura, desapalancamiento comprobable y catalizadores operativos capaces de mejorar el flujo de caja. La selección tiene un claro sesgo sectorial hacia energía e infraestructura, y dentro de ese universo MSU Energy aparece como la alternativa de mayor carry: la opción que combina rendimiento elevado con una trayectoria de mejora crediticia que el banco considera sostenible.

La lógica de la preferencia sectorial es explícita. BofA muestra mayor cautela frente a las entidades financieras argentinas porque sus ingresos continúan denominados principalmente en pesos. Las energéticas elegidas, en cambio, poseen ingresos dolarizados o activos cuyo valor está vinculado al mercado internacional. Para los inversores de deuda, esa distinción es central: una empresa puede operar en Argentina y presentar un riesgo crediticio considerablemente menor si cobra en dólares o posee activos estratégicos capaces de generar divisas con independencia del ciclo doméstico.

Cómo el Grupo MSU se convirtió en uno de los mayores generadores de energía de Argentina

MSU Energy: mayor carry dentro del universo energético

Dentro del grupo de nombres recomendados por BofA, MSU Energy tiene un perfil específico. El banco la identifica como la alternativa de mayor rendimiento del sector, con una tesis de inversión que se apoya en la capacidad de la compañía para convertir sus inversiones recientes en flujo de caja y reducir progresivamente el peso de sus obligaciones financieras.

Esa descripción encaja con precisión en la foto actual del Grupo MSU. A través de MSU Energy opera 750 MW de generación térmica de ciclo combinado distribuidos en tres centrales: General Rojo y Barker, en la provincia de Buenos Aires, y Villa María, en Córdoba. Con una inversión de USD 1.000 millones y una disponibilidad operativa del 99% registrada a septiembre de 2025, estas plantas son además las únicas en Argentina con la totalidad de su parque en ciclo combinado, lo que les permite generar un 25% más de energía con menor consumo de combustible por MW. Los contratos de suministro están denominados en dólares con vencimientos escalonados entre 2027 y 2038.

A esa base térmica se suma el portfolio de MSU Green Energy, que distribuye sus ingresos entre contratos MATER con clientes corporativos —Volkswagen Argentina, Dow Chemical y Air Liquide, que representan el 58% de los ingresos de la división— y PPAs de 15 años con CAMMESA por el 42% restante, todos en dólares. Es exactamente el perfil de flujos en moneda dura que BofA identifica como condición central para sus recomendaciones.

Lo que dice FIX SCR

La misma trayectoria que BofA identifica como catalizador quedó registrada formalmente en enero de 2026, cuando FIX SCR elevó la calificación de MSU Energy a AA-(arg) y la de MSU Green Energy a A+(arg), ambas con perspectiva estable.

La calificadora fundamentó la mejora en la solidez del negocio consolidado, la previsibilidad de los flujos de fondos y la incorporación de El Chocón-Arroyito al perímetro del grupo. El informe señaló que casi la totalidad de la capacidad de MSU Green Energy está contratada bajo acuerdos de largo plazo en dólares, lo que reduce la exposición a la volatilidad del mercado spot local y aporta visibilidad de ingresos en un horizonte de varios años.

De outsider a tercer generador privado

El ranking de generación de 2025, elaborado por RICSA Sociedad de Bolsa, posicionó al Grupo MSU como el sexto generador privado del país con el 2,1% del mercado y 2.947,9 GWh producidos. Ese dato, sin embargo, refleja un año en que El Chocón estuvo ausente: la central hidroeléctrica de 1.418 MW fue incorporada el 30 de diciembre de 2025 y comenzó a operar bajo gestión de MSU Green Energy en enero de 2026, aportando el 15% de la generación hidroeléctrica argentina.

Con El Chocón operativo durante todo 2026, el grupo acumula una capacidad renovable de 1.897 MW bajo MSU Green Energy, distribuida entre la hidroeléctrica, cinco parques solares en operación —Las Lomas (La Rioja, 32,4 MW), Pampa del Infierno (Chaco, 130 MW), Charata (Chaco, 40 MW), Villa Ángela (Chaco, 30 MW) e Ingeniero Juárez (Formosa, 15 MW)— dos proyectos solares en construcción en Sáenz Peña y Las Lomitas (52 MW en conjunto) y 150 MW de almacenamiento en baterías (BESS) con contratos adjudicados a 15 años. Sumada la generación térmica de MSU Energy, el grupo totaliza 3,2 GW de capacidad instalada incluyendo activos en desarrollo, según datos corporativos al primer trimestre de 2026.

Cómo el almacenamiento en baterías refuerza la matriz energética de MSU Green Energy

Esa escala, construida con USD 2.500 millones de inversión acumulada y 14 plantas de generación, sitúa al Grupo MSU entre los tres principales actores privados del sistema eléctrico argentino, a la par de jugadores históricos como Central Puerto y Pampa Energía. Hace diez años, el mercado identificaba a MSU casi exclusivamente con la actividad agropecuaria. La empresa inició su diversificación energética en 2016 con tres centrales térmicas, sumó la división de renovables en 2022 y cerró 2025 con la incorporación de uno de los activos hidroeléctricos más relevantes del país.

El bono verde como confirmación

El 8 de junio de 2026, MSU Green Energy colocó su primer bono verde internacional por USD 400 millones a una tasa del 9,75% a 10 años. BBVA, J.P. Morgan y Santander actuaron como colocadores internacionales. La demanda superó ampliamente el monto ofrecido. Sustainable Fitch otorgó una calificación de «Excelente» al marco de financiamiento verde de la empresa. Los fondos se destinan a refinanciar la adquisición de El Chocón y a acelerar el desarrollo de los proyectos solares en construcción y los sistemas de almacenamiento.

«Las empresas que perduran son las que se animan a invertir más allá de la coyuntura. Este bono nos permite acelerar proyectos pensados para las próximas décadas», declaró Manuel Santos Uribelarrea al momento de la colocación.

La operación es al mismo tiempo el respaldo financiero de la expansión y la confirmación de que el mercado internacional de capitales asigna al Grupo MSU una credibilidad que hace diez años hubiera sido difícil de imaginar. Para BofA, que recomienda sus bonos en julio de 2026, esa credibilidad tiene nombre concreto: carry atractivo con trayectoria de mejora crediticia verificable. Para FIX SCR, que subió la calificación en enero, tiene otro: solidez de flujos, contratos en dólares y escala suficiente para absorber la volatilidad del sistema eléctrico argentino.

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Periodista especializado en tecnología, energía e infraestructura.