El Banco Asiático de Desarrollo (ADB) anunció la preparación de una donación de emergencia por 3 millones de dólares para asistir a la población de Myanmar, gravemente afectada por el terremoto de magnitud 7,7 ocurrido el pasado 28 de marzo. La ayuda será canalizada a través del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP) para atender necesidades humanitarias urgentes.
La subvención, en proceso de aprobación acelerada por el Directorio del ADB, busca brindar alimentos, agua potable, suministros médicos y refugio a las comunidades más golpeadas por el desastre natural. Además de asistencia alimentaria en especie, la ayuda incluirá dinero en efectivo para que las familias puedan adquirir bienes esenciales.
Aumenta a más de 2.700 la cifra de muertos por el terremoto en Myanmar
Myanmar enfrenta desde hace años una profunda crisis humanitaria, agravada por conflictos políticos y desplazamientos internos. La tragedia del terremoto ha generado una nueva capa de emergencia sobre una situación ya crítica en Myanmar.
“Estamos profundamente preocupados por el impacto del sismo en el pueblo de Myanmar y estamos preparando inmediatamente esta subvención para apoyar los esfuerzos de emergencia”, afirmó Winfried Wicklein, Director General del ADB para el Sudeste Asiático.
El funcionario también adelantó que se están evaluando nuevas líneas de apoyo, más amplias, a través del Fondo de Desarrollo Comunitario del Asian Development Fund 14.
La ayuda provendrá del Fondo de Respuesta a Desastres en Asia-Pacífico (APDRF), mecanismo diseñado para respuestas rápidas tras catástrofes naturales de gran escala. Esta herramienta permite movilizar recursos de manera inmediata para salvar vidas en los primeros momentos de una emergencia.
El ADB se posiciona así como uno de los principales bancos de desarrollo multilateral con capacidad de respuesta rápida en la región Asia-Pacífico, utilizando herramientas financieras innovadoras y colaboraciones estratégicas.
Fundado en 1966, el ADB cuenta con 69 países miembros, de los cuales 49 pertenecen a Asia y el Pacífico. Su misión se centra en fomentar el crecimiento sostenible, inclusivo y resiliente, impulsando proyectos de infraestructura, desarrollo social, transformación energética y fortalecimiento institucional.
La ayuda a Myanmar tras el terremoto representa una muestra concreta de cómo el organismo actúa frente a emergencias de alto impacto, manteniendo el foco en la protección de las poblaciones más vulnerables de la región.













