Filipinas acerca a los fieles la Casa de la Virgen María con una réplica del santuario de Éfeso

Filipinas Maria
En un tranquilo campo de la localidad de Alfonso, en la provincia filipina de Cavite, se levanta una construcción que busca acercar a los creyentes a uno de los lugares más venerados del cristianismo. Se trata de una réplica de la Casa de la Virgen María, el santuario ubicado en Éfeso, Turquía, donde la tradición católica sostiene que María pasó los últimos años de su vida tras la crucifixión de Jesús. Desde su inauguración, el espacio se ha convertido en un nuevo destino de peregrinación para los fieles de Filipinas, el país con mayor población católica de Asia.

La iniciativa fue impulsada por el sacerdote Dennis Paez, quien explicó que el proyecto nació con la intención de ofrecer un lugar de acogida para todas las personas, sin distinción. Según relató, la idea siempre fue crear un espacio donde cualquiera pudiera encontrar consuelo y paz, sin sentirse juzgado. Para él, la presencia de la Virgen representa un refugio espiritual más que un sitio destinado a ofrecer respuestas o soluciones inmediatas.

La construcción, inaugurada el año pasado, reproduce con fidelidad las dimensiones y la apariencia del santuario original de Éfeso. El trabajo demandó varios meses y reunió a obreros de distintas confesiones religiosas, algo que Paez interpreta como una muestra del carácter universal del mensaje de María y de su capacidad para convocar a personas de diferentes creencias en torno a un mismo objetivo.

De acuerdo con la tradición cristiana, el apóstol Juan llevó a María hasta la región de Éfeso para protegerla de las persecuciones que sufrían los primeros seguidores de Jesús en Jerusalén. Allí habría permanecido hasta su Asunción, motivo por el cual el lugar es considerado uno de los principales centros de peregrinación mariana del mundo.

La devoción a la Virgen ocupa un lugar central en la vida religiosa de Filipinas. En un país donde la gran mayoría de la población profesa el catolicismo, las procesiones, novenas y celebraciones dedicadas a María forman parte del calendario litúrgico y también de la identidad cultural de numerosas comunidades.

El historiador Michael Delos Reyes explicó que esa tradición se remonta a la llegada de los españoles en el siglo dieciséis, cuando el cristianismo se expandió por el archipiélago. Con el paso del tiempo, la figura de la Virgen también quedó asociada a algunos de los momentos más significativos de la historia reciente del país. Muchos creyentes atribuyen su intercesión al desenlace de la Revolución del Poder Popular que puso fin al gobierno de Ferdinand Marcos, mientras que otros encontraron consuelo en su figura tras el devastador paso del tifón Haiyan.

Para la profesora Deirdre de la Cruz, especialista en historia y estudios del Sudeste Asiático, la profunda conexión de los filipinos con María se explica por la imagen maternal que representa dentro de la fe católica. Esa cercanía se refleja en estampas, rosarios e imágenes que suelen verse en hogares, vehículos, templos y pequeños altares distribuidos por todo el país.

Entre quienes visitaron la réplica se encuentra Daphne Oseña Paez, quien aseguró que su vínculo con la Virgen se fortaleció durante la adultez, especialmente después de atravesar un embarazo complicado que la llevó a refugiarse en la oración. Según explicó, los católicos no rezan a María como destinataria final de sus plegarias, sino que la consideran una intercesora ante Jesús y una figura de consuelo en los momentos difíciles.

El interior del santuario alberga imágenes marianas donadas por distintos fieles, además de una estatua inspirada en la que se encuentra en Turquía y una reliquia que, según la tradición, pertenece al velo de la Virgen. Buena parte de la colección fue aportada por la coleccionista Maritess Pineda, quien encontró en este lugar el destino ideal para preservar las piezas reunidas durante años de devoción.

Aunque el sitio ha recibido poca difusión desde su apertura, el flujo de peregrinos no ha dejado de crecer. Para el padre Paez, ese interés no responde a campañas de promoción, sino a la propia fe de quienes sienten el llamado de visitar un lugar pensado para ofrecer esperanza y recogimiento espiritual.

+ posts