La ministra de Asuntos Exteriores de Corea del Norte, Choe Son-hui, se reunió este lunes en Pekín con el primer ministro chino, Li Qiang, en el marco de una visita oficial de cuatro días destinada a consolidar la relación entre ambos países. Durante el encuentro, Choe reafirmó la postura “invariable” de Pyongyang de fortalecer y desarrollar sus vínculos con China, en sintonía con lo que definió como las demandas de la actual era, informó la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA).
La visita de la canciller norcoreana incluyó también diálogos con el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, y se produce en un contexto de creciente acercamiento político entre los dos aliados históricos. Choe recordó en su intervención que el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente chino, Xi Jinping, acordaron recientemente impulsar los intercambios de alto nivel, un compromiso que busca revitalizar la cooperación bilateral en distintas áreas.
En su reunión con Li Qiang, la ministra norcoreana destacó los esfuerzos de su país para cumplir con los proyectos previstos en el último año del actual plan quinquenal de desarrollo económico, al tiempo que deseó éxito al pueblo chino en su proceso de renovación nacional bajo el liderazgo de Xi. La declaración refuerza la narrativa de que ambos países comparten objetivos estratégicos y una visión de largo plazo en el ámbito político y económico.
Por su parte, el primer ministro chino subrayó que la relación entre Pyongyang y Pekín se encuentra en una fase de consolidación, guiada por la atención directa de Kim y Xi. Según la KCNA, Li afirmó que la amistad con Corea del Norte constituye una prioridad invariable de la política exterior china y que su país está decidido a promover el desarrollo de las relaciones bilaterales desde una perspectiva estratégica y a largo plazo.
El jefe de gobierno chino también expresó su disposición a ampliar los intercambios, la cooperación y la comunicación estratégica con Corea del Norte. A su juicio, estos pasos contribuirán a generar un mayor bienestar para ambos pueblos y a reforzar la estabilidad regional en un momento marcado por tensiones en la península coreana.
La alianza entre China y Corea del Norte, forjada durante la Guerra de Corea y sostenida a lo largo de décadas, adquiere nueva relevancia en un escenario internacional marcado por rivalidades geopolíticas. Pekín sigue siendo el principal socio económico y aliado político de Pyongyang, mientras que Corea del Norte valora el respaldo chino como un contrapeso frente a la presión internacional por su programa nuclear y de misiles.
La visita de Choe Son-hui y los mensajes de apoyo mutuo en Pekín ratifican que ambos países buscan proyectar unidad y continuidad en su asociación estratégica, reafirmando al mismo tiempo su voluntad de mantener un frente común frente a los desafíos externos.













