Los gobiernos de Japón y Estados Unidos planean celebrar una cumbre entre el primer ministro Shigeru Ishiba y el presidente Donald Trump en Canadá, aprovechando la reunión del Grupo de los Siete prevista para mediados de junio, según fuentes cercanas al tema. El encuentro tendría lugar en paralelo a la cumbre del G7, que se extenderá durante tres días a partir del domingo.
Previo a la reunión de líderes, el principal negociador arancelario japonés, Ryosei Akazawa, viajará a Washington para una sexta ronda de conversaciones ministeriales sobre los aranceles impuestos por Trump. Las negociaciones, programadas para el viernes, buscarán allanar el camino para el diálogo entre Ishiba y el mandatario estadounidense. Originalmente, el gobierno japonés evaluó la posibilidad de que el primer ministro viajara a Estados Unidos antes del G7, pero la decisión final dependerá de los avances en las discusiones técnicas.
Hasta ahora, las rondas previas no lograron cerrar las diferencias entre ambas naciones. Akazawa, cercano colaborador de Ishiba, insistirá en reducir la brecha sobre la política arancelaria de Trump. Tras la reunión en Washington, el funcionario se trasladará a Canadá para mantener una coordinación estrecha con el primer ministro hasta el último momento.
Japón exige la eliminación de los aranceles a los automóviles, el acero y el aluminio, así como de un gravamen base del diez por ciento incluido en el esquema de tarifas «recíprocas» impulsado por la administración Trump. También rechaza el componente adicional del catorce por ciento aplicable a países específicos, cuya implementación fue suspendida por noventa días a partir de abril mientras continúan las negociaciones.
Sin embargo, ante la firme negativa de Washington a eliminar los aranceles, Tokio ha comenzado a evaluar la posibilidad de aceptar tasas reducidas, según fuentes familiarizadas con las conversaciones. Ambos países buscan alcanzar un acuerdo lo antes posible.
Ishiba ha subrayado en repetidas ocasiones la importancia de que los históricos aliados concentren esfuerzos en impulsar inversiones y generación de empleo en Estados Unidos. Por su parte, Trump insiste en reducir el elevado déficit comercial que mantiene con Japón. La cumbre en Canadá podría definir el rumbo de estas tensiones comerciales.













