Este 3 de mayo entró en vigor en Chile el Tratado de Libre Comercio entre la Alianza del Pacífico y Singapur (PASFTA), tras ser aprobado por el Congreso Nacional a fines de enero. El acuerdo, que marca un nuevo hito en la estrategia de integración con Asia, busca facilitar el comercio tradicional y fomentar la cooperación en áreas clave como digitalización, género y desarrollo de pequeñas y medianas empresas.
La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Claudia Sanhueza, destacó el carácter estratégico de Singapur como un nodo tecnológico y logístico de alta relevancia para América Latina. Según señaló, el acuerdo refuerza el posicionamiento de la Alianza del Pacífico en el Asia Pacífico y abre oportunidades para diversificar exportaciones, atraer inversión extranjera y generar encadenamientos productivos que beneficien particularmente a las micro, pequeñas y medianas empresas.
El tratado abarca un amplio marco normativo, estructurado en 25 capítulos que van desde el acceso a mercados hasta la solución de controversias. En materia comercial, establece la eliminación de aranceles aduaneros, replicando el libre comercio ya existente entre Chile y Singapur en acuerdos previos como el P-4 y el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico. También incorpora la acumulación de origen extendida, lo que permite a los países de la Alianza participar de forma más integrada en cadenas de valor regionales y globales.
Otros aspectos clave incluyen medidas para facilitar el comercio, promover la transparencia regulatoria y proteger los derechos de los consumidores en el ámbito digital. El tratado contiene compromisos en telecomunicaciones, comercio electrónico y protección de datos personales, además de fomentar el acceso equitativo al mercado de servicios sin restricciones arbitrarias ni exigencias de presencia física.
El texto también establece disposiciones para impulsar la participación de las mujeres en la economía y fortalecer el desarrollo de las Pymes, incluyendo cooperación entre gobiernos, sector privado y academia. En cuanto a la resolución de conflictos, se define un mecanismo que contempla consultas, paneles técnicos y métodos alternativos para resolver disputas.
Singapur, con un PIB per cápita de más de 150 mil dólares (PPA) y un crecimiento del 4,3% en 2024, es la segunda economía más grande del sudeste asiático. El comercio entre este país y los miembros de la Alianza del Pacífico ha mostrado una expansión sostenida, creciendo a una tasa promedio anual de 9,7% en la última década. En el caso de Chile, el intercambio comercial con Singapur alcanzó los 183 millones de dólares en 2024, con un crecimiento promedio anual del 3,9% en los últimos seis años.











