Corea del Sur: amenazas misilísticas y profundización de alianzas

Corea del Sur

Los últimos meses han sido una constante demostración de poder misilístico por parte de Corea del Norte, que no cesa en sus demostraciones de fuerza. Situación que inquieta a Corea del Sur, naturalmente, pero también a Japón y a los EE.UU.

A medida que los norcoreanos prosiguieron con sus denostaciones a Corea del Sur y a los EE.UU. por los ejercicios militares conjuntos, aumentaron como respuesta sus demostraciones de fuerza. Pyongyang intensificó sus lanzamientos misilísticos como reacción a los ejercicios aéreos a gran escala acordados entre Washington y Seúl, a los cuales Pyongyang describió como “agresivos y provocadores”. Pero esta situación aísla a los norcoreanos cada vez más e inquieta mucho a China, que, según las manifestaciones de Xi Jinping, desea mantener la estabilidad en la zona.

El presidente de EE.UU., Joe Biden, propuso formas de controlar a Pyongyang después de sus pruebas de misiles, mientras mantuvo conversaciones con los líderes de Corea del Sur y Japón el pasado 13 de noviembre, un día antes de su encuentro con Xi Jinping. El récord de lanzamientos por parte de Corea del Norte en las últimas semanas ha aumentado los temores de que el régimen solitario pronto lleve a cabo una séptima prueba nuclear.

Corea del Norte dispara 2 misiles balísticos hacia el Mar de Japón

La Casa Blanca dijo, previo a la reunión, que Biden presionaría a China para que colabore en detener las actividades de Pyongyang en ocasión de su primera reunión en persona con Xi el 21 de noviembre, al margen de una cumbre del G20 en Indonesia. Biden habría instado a China a usar su influencia como el principal aliado de Corea del Norte para presionar al régimen de Kim Jong-un para que no continúe con los lanzamientos. El asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Jake Sullivan, había advertido que el presidente no haría demandas, pero indicaría a Xi que una mayor acumulación de misiles y armas nucleares significaría que Washington deberá aumentar su presencia militar en la región, algo a lo que Beijing se opone.

El punto de partida de esa charla habría sido: “Corea del Norte representa una amenaza no solo para Estados Unidos, no solo para Corea del Sur y Japón, sino también para la paz y la estabilidad en toda la región”.

Previamente Biden se reunió el 20 con su homólogo surcoreano, Yoon Suk-yeol, y con el primer ministro japonés, Fumio Kishida, para discutir formas de abordar la amenaza que representan los “programas ilegales de armas de destrucción masiva y misiles balísticos” de Corea del Norte. La reunión a tres bandas al margen de la Cumbre de Asia Oriental en Phnom Penh se produjo después de una serie de pruebas realizadas por Corea del Norte a principios de este mes, incluido un misil balístico intercontinental.

Pyongyang intensificó sus lanzamientos misilísticos como reacción a los ejercicios aéreos a gran escala acordados entre Washington y Seúl

Inclusive, esta amenaza norcoreana, ha impulsado reuniones entre los cancilleres de Corea del Sur y Japón, que mantienen, por momentos, una relación tensa. El ministro de Asuntos Exteriores surcoreano, Park Jin, y su homólogo japonés, Yoshimasa Hayashi, condenaron el lanzamiento de un misil balístico intercontinental de Corea del Norte, calificándolo como una grave amenaza para la paz de las dos naciones y el mundo.

Ambos mantuvieron una llamada telefónica después de que Corea del Norte disparara, aparentemente, un Hwasong-17 conocido por ser capaz de transportar múltiples ojivas y volar alrededor de 15.000 kilómetros, la autonomía suficiente para alcanzar cualquier punto del territorio continental de EE.UU. Durante la llamada telefónica, Park dijo que el lanzamiento del ICBM y su caída cerca de aguas japonesas constituye una grave amenaza para la paz y la estabilidad de Corea del Sur y Japón, así como para la comunidad internacional, según informó el ministerio surcoreano.

Tercer Diálogo sobre el Espacio Civil entre Estados Unidos y Corea del Sur

Los dos ministros también enfatizaron que la comunidad internacional debe responder de frente y con severidad al último lanzamiento, con acciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Lo destacable de este encuentro es que ambos declararon que cuanto más continúe Pyongyang con sus provocaciones, más fuerte será la cooperación en seguridad de Seúl, Washington y Tokio, e instaron al régimen norcoreano a detener las provocaciones y volver a la mesa de diálogo.

La situación crítica ha ido en aumento, ya que el 22 de noviembre pasado, EE.UU. pidió a la ONU que se pronuncie sobre el lanzamiento de misiles de Corea del Norte. La embajadora norteamericana en el organismo Linda Thomas Greenfield, anunció que su país propondrá una declaración presidencial y exigió a António Guterres que “se sume a sus palabras”, quien anteriormente había condenado a Pyongyang para que “desista de sus provocaciones”.

 

Artículo republicado del Boletín del Comité de Asuntos Asiáticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) con autorización de las autoridades correspondientes. Link al boletín: http://cari.org.ar/pdf/boletin_asia8.pdf

Mercedes Giuffré
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Especialista en Política y Ec. de Corea y China. Esp. Corea del Norte. Becaria a China y Corea. Miembro del CARI. Investigadora Inst.Dr. Carlos S. Nino UNMdP.