Los históricos jardines del Palacio Imperial: ReporteAsia en Japón

Palacio Imperial

En el corazón de la ciudad de Tokio, en el barrio de Chiyoda, se encuentra un oasis de tranquilidad y belleza que pocos conocen: los Jardines Orientales del Palacio Imperial. Estos jardines, situados en el lugar que solía albergar el antiguo castillo de Edo, son un tesoro escondido que ofrece a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la historia y la naturaleza japonesa.

Marcos Gonzalez Gava, en represantación de Reporte Asia y en el marco del programa Japan Up Close pudo recorrer los Jardines Orientales del Palacio Imperial que se extienden por más de 210,000 metros cuadrados y están divididos en dos secciones: Honmaru y Ninomaru.

En Honmaru, los visitantes pueden pasear por extensos céspedes que alguna vez fueron el sitio del torreón principal del castillo de Edo. Por otro lado, Ninomaru alberga un jardín restaurado que data del período Edo, que se viste con colores dorados y escarlatas en otoño, creando un paisaje espectacular.

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Estos jardines se pueden visitar de forma gratuita, lo que los convierte en una de las atracciones culturales más asequibles de Tokio. Aquí, los amantes de la naturaleza y la historia pueden disfrutar de flores de temporada, fosos originales, puertas antiguas y muros construidos por los shogunes de Tokugawa.

Además de la belleza natural, los Jardines Orientales albergan la casa de té de Suwano, el Museo de las Colecciones Imperiales, y el departamento de música y sala de conciertos de Gakubu, lo que añade un toque cultural a la experiencia.

Para los amantes de la historia, las ruinas de la antigua torre del castillo de Edo se alzan majestuosamente en el jardín, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de ascender y disfrutar de vistas panorámicas de los jardines imperiales y la ciudad de Tokio.

Los jardines están adornados con una variedad de flores y huertos que florecen durante todo el año. Desde ciruelos en invierno hasta arboledas doradas y escarlatas en otoño, los visitantes pueden deleitarse con la belleza de la naturaleza en cualquier temporada. Los cerezos, símbolos emblemáticos de Japón, son una vista espectacular, y los senderos están flanqueados por una gran variedad de plantas que ofrecen una experiencia visual única en cada rincón.

La cultura japonesa atribuye un profundo significado a cada elemento de un jardín, ya sea una piedra, un árbol o un montículo. Estos espacios naturales están diseñados para lograr un «equilibrio inestable» entre el Hombre, el Cielo y la Tierra, y los Jardines Orientales del Palacio Imperial capturan esta filosofía de manera extraordinaria.

Los Jardines Orientales del Palacio Imperial se extienden por más de 210,000 metros cuadrados y están divididos en dos secciones: Honmaru y Ninomaru

A pesar de su ubicación en el centro de la ciudad, estos jardines ofrecen un escape sereno y una oportunidad para conectarse con la historia y la cultura de Japón.

No muy lejos de estos jardines se encuentra el Palacio Imperial, la residencia permanente del Emperador de Japón, rodeado de exuberantes jardines y con un valor histórico incalculable. Aunque el acceso al Palacio Imperial es restringido, los Jardines Orientales ofrecen una oportunidad única para apreciar la belleza natural y la rica historia de este lugar.

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