Este miércoles, el Sultán Ibrahim Iskandar juró como el nuevo rey de Malasia. De esta manera, se convirtió en el 17mo monarca del país tras una tradicional ceremonia.
Ibrahim Iskandar no solo es el nuevo rey del país asiático, también ejerce un cargo como jefe del Islam y es comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, aunque el Gobierno está encabezado por el primer ministro.
El influyente millonario tiene 65 años y juró como nuevo rey de Malasia en el palacio nacional de la capital Kuala Lumpur. Vestido con uniforme real de ceremonias, sostuvo que con el juramento, promete ser solemne y fiel y «gobernar con justicia para Malasia, de acuerdo con las leyes y la constitución».
Antes de la coronación, el Sultán, quien tiene una estrecha relación con el primer ministro Anwar, afirmó que no quiere ser un «rey marioneta» y prometió ser duro con la corrupción. «Hay 222 de ustedes (diputados) en el Parlamento y alrededor de 30 millones (de habitantes) afuera. No estoy con ustedes, estoy con ellos», dijo en una entrevista reciente al diario singapurense The Straits Times.
Quién es Sultán Ibrahim Iskandar
Con ascendencia malasia y británica, el nuevo rey pertenece a la poderosa familia real de Johor. Es dueño de un extenso imperio empresarial que abarca desde bienes raíces hasta telecomunicaciones y plantas de energía.
Está casado, tiene seis hijos y una de sus mayores aficiones era recorrer el estado de Johor con su moto Harley-Davidson dando limosna a los pobres. Además, dispone de una lujosa colección de coches deportivos y aviones privados. Lo cierto, es que Iskandar posee una fortuna familiar estimada en 5.700 millones de dólares y es conocido por sus lujos.













