El 28 de abril, Nueva York dejó de ser la única gran ciudad de Estados Unidos sin un casino de mesa completo. Resorts World New York City, operado por el conglomerado malayo Genting, abrió sus puertas al juego con crupieres en vivo en el tercer piso de su complejo en el barrio de Queens, terminando así con más de una década de espera desde que los votantes del estado aprobaron en 2013 la expansión del juego en la ciudad. El local, ubicado junto al hipódromo Aqueduct, en el sur de Queens, funciona las 24 horas y generó más de 17 millones de dólares en ingresos por mesas en sus primeras tres semanas de operación.
La apertura es el primer capítulo de una apuesta de 5.500 millones de dólares que Genting tiene previsto invertir para transformar el predio de 72 acres en un resort integrado al estilo Las Vegas, con un nuevo hotel, restaurantes, espacio para banquetes y una sala de espectáculos con capacidad para 7.000 personas. Cuando el complejo esté plenamente operativo —se proyecta para 2031— tendrá 800 mesas de juego y 6.000 máquinas tragamonedas, con ingresos estimados de hasta 4.000 millones de dólares en juego y 600 millones en actividades no relacionadas con el casino.
El perfil del jugador y la apuesta asiática
Una tarde de jueves en el tercer piso de Resorts World New York pinta un retrato preciso del mercado al que Genting está apuntando. Las aproximadamente 240 mesas estaban ocupadas en un tercio de su capacidad, con jugadores mayoritariamente asiáticos y de mediana edad disputando partidas de baccarat, ruleta y juegos chinos como el pai gow. Los crupieres y los jugadores intercambiaban comentarios en mandarín en varias de las mesas. Weng, un jubilado de 74 años, resumió el atractivo del nuevo formato con la economía del ganador: «La energía es mejor y los crupieres son más justos. Por fin estoy ganando.»
Meghan Taylor, vicepresidenta senior de asuntos gubernamentales de Resorts World New York, reconoció que la base de clientes actual tiene un sesgo asiático pero dijo que el plan es atraer otras demografías a través de nuevas ofertas de entretenimiento. La estrategia de Genting en Nueva York replica en parte el modelo que la empresa aplica en sus operaciones asiáticas: un resort integrado que combina juego con hotelería, gastronomía y espectáculos para capturar una proporción mayor del gasto del visitante más allá de las mesas.
La licencia, los competidores y la ventana de cuatro años
Genting fue una de las tres empresas que obtuvieron licencia del estado de Nueva York en diciembre de 2025, pagando 500 millones de dólares cada una, para operar un casino de mesa completo en la ciudad. Las otras dos son el empresario deportivo Steve Cohen —propietario de los New York Mets— que construirá un complejo Hard Rock de 8.100 millones de dólares adyacente al estadio de los Mets, también en Queens, y Bally’s, que levantará un casino de 4.000 millones de dólares en el Bronx con hotel, centro de eventos y restaurantes. Ninguno de los dos competidores estará listo antes de 2030.
Eso le da a Genting una ventana de cuatro años como único operador de casino de mesa completo en la ciudad más grande de Estados Unidos, una posición que la empresa planea explotar al máximo. «Estamos confiados en que tendremos un monopolio en el mercado de Nueva York durante los primeros cuatro años», dijo Taylor. El cálculo es que ese período de exclusividad le permitirá construir una base de clientes leales, una red de membresías y una reputación de marca antes de que Hard Rock —con las profundas bolsas de Cohen, una ubicación más conveniente y una marca global más reconocida— abra sus puertas.
Los analistas son más cautelosos. Vitaly Umansky, de Seaport Research Partners, señaló que fuera de Malasia —donde Genting opera con monopolio legal en su resort en el monte Genting— la empresa «no siempre tiene buen desempeño en mercados competitivos.» Umansky apuntó a las experiencias de Genting en Singapur, Filipinas y Las Vegas como evidencias de dificultades en entornos con mayor competencia. La ventaja que sí reconoció es la base de datos de clientes de Genting, que se extiende desde Asia hasta las Bahamas y representa un activo de marketing directo que sus futuros competidores en Nueva York no tendrán desde el primer día.
El costo de la apertura: ganancia desplomada en la empresa matriz
La transición de Resorts World New York de casino de tragamonedas a casino de mesa completo tiene un costo de corto plazo visible en los resultados financieros de la empresa matriz. Genting Malaysia reportó una ganancia neta de apenas 10 millones de ringgit —unos 2,5 millones de dólares— en el primer trimestre de 2026, un desplome del 81% respecto al mismo período del año anterior, directamente atribuido al costo de la expansión en Nueva York y los gastos financieros asociados. CIMB Securities señaló que la rentabilidad a corto plazo de Genting seguirá bajo presión, pero que el negocio estadounidense debería contribuir positivamente a las ganancias en el largo plazo, porque las tasas impositivas sobre los juegos de mesa en vivo son significativamente más bajas que las que se aplican a las máquinas electrónicas.
Para sostener la expansión operativa, Genting contrató casi 1.500 nuevos crupieres, que completaron su entrenamiento apenas a tiempo para la apertura. Cuando el complejo opere a plena capacidad tendrá 5.000 empleados, frente a los 2.200 actuales.
El potencial del mercado neoyorquino y la amenaza del juego online
Las tres licencias de casino en Nueva York tienen el potencial de generar ingresos anuales de hasta 5.600 millones de dólares para el estado en el mejor escenario, según proyecciones de CBRE Institutional Research. Resorts World New York estima que, una vez en plena operación, generará aproximadamente 16.600 millones de dólares en ingresos fiscales para el estado durante su primera década.
Ese panorama optimista tiene un riesgo emergente: Nueva York retomó en los últimos meses los esfuerzos para legalizar el juego online. Si el estado aprueba las apuestas digitales —algo que requiere la aprobación del legislativo estatal y cuyo cronograma es incierto— los casinos físicos podrían ver reducido su flujo de visitantes. Taylor reconoció que el impacto es todavía incierto pero dijo que Resorts World se enfocará en ampliar las opciones de entretenimiento y los servicios para garantizar que el tráfico físico continúe «en cualquier entorno que el estado identifique.»
Genting en Asia y el modelo de resort integrado
La apuesta de Genting en Nueva York es la extensión de un modelo de negocio que la empresa malaya lleva décadas perfeccionando en Asia. Su resort emblemático en el monte Genting, en Malasia, es el casino más visitado del sudeste asiático y opera con licencia exclusiva desde 1969. Resorts World Sentosa, en Singapur, es uno de los dos únicos casinos autorizados en la ciudad-Estado y fue durante años uno de los resorts integrados más rentables del mundo. Resorts World Genting en Filipinas y Resorts World Las Vegas en Nevada completan un portafolio que convierte a Genting en uno de los operadores de casinos con mayor presencia geográfica del planeta.
Que Genting haya obtenido una de las tres licencias disponibles en Nueva York —compitiendo contra propuestas de grupos como MGM Resorts, Wynn y Sands, todos con mayor reconocimiento de marca en el mercado estadounidense— dice algo sobre la capacidad de la empresa malaya para moverse en entornos regulatorios complejos y sobre la fortaleza de su base de clientes asiáticos en la ciudad más diversa del mundo. Queens, donde se ubica el complejo, tiene la mayor concentración de personas de origen asiático de cualquier condado de Estados Unidos, lo que convierte el predio junto al hipódromo Aqueduct en un punto de partida lógico para un operador cuyo cliente histórico llega desde Hong Kong, Shanghái o Kuala Lumpur.
Colaboradora en ReporteAsia.














