Una filtración de 76 documentos internos y una denuncia judicial presentada ante la Justicia Federal pusieron al descubierto la operación encubierta más sofisticada que Rusia habría desplegado en suelo argentino. La red, conocida internamente como «La Compañía», habría inyectado más de 250 artículos de desinformación en medios argentinos con el objetivo de desacreditar al gobierno de Javier Milei y profundizar las fracturas políticas del país.
De Wagner al SVR: la genealogía de la red
«La Compañía» no surgió de la nada. Tras la muerte de Yevgeny Prigozhin en 2023, la estructura paramilitar del Grupo Wagner fue reorganizada: sus operaciones de combate quedaron bajo control de la inteligencia militar rusa (GRU), mientras que las campañas de información y desinformación en el exterior fueron transferidas al Servicio de Inteligencia Exterior (SVR), encabezado por Sergei Naryshkin, uno de los operadores de mayor confianza de Vladimir Putin. «La Compañía» es el brazo informacional de esa herencia.
La operación: escala, presupuesto y medios
Entre junio y octubre de 2024, la red destinó 283.000 dólares para colocar artículos críticos contra el gobierno de La Libertad Avanza en al menos 20 medios argentinos. Las tarifas por nota oscilaban entre 350 y 3.100 dólares según el medio. Otros 343.000 dólares se destinaron a inteligencia territorial, encuestas, perfiles de figuras públicas y contactos con actores políticos y sindicales locales. En agosto de 2024, Argentina fue el país de América Latina donde la red concentró mayor inversión.
Los artículos circularon sin firma o con nombres de autores ficticios, en algunos casos con fotografías generadas por software. Entre los medios que aparecen en los registros figuran Diario Con Vos, El Destape, Diario Registrado, Realpolitik, C5N, A24, Ámbito, Tiempo Argentino e Infobae, entre otros. Todos negaron haber recibido financiamiento ruso. El consorcio investigador fue explícito en señalar que no pudo confirmar si los pagos se efectivizaron ni a quiénes fueron dirigidos.
El coordinador y los agentes en terreno
Alexey Evgenievich Shilov, excontratista de Wagner, coordinó las acciones en Argentina entre 2024 y 2025. Su perfil interno lo describe como el responsable de una operación sociopolítica orientada a desacreditar la postura proucraniana del gobierno argentino.
En junio de 2025, la Casa Rosada identificó a cinco ciudadanos rusos residentes en el país como parte de la estructura. Los principales señalados fueron Lev Konstantinovich Andriashvili, descripto como encargado del financiamiento y los vínculos con colaboradores locales, y su esposa Irina Yakovenko. Ambos abandonaron Argentina hacia San Petersburgo tras ser expuestos, pero regresaron en octubre de 2025 y al momento de publicarse las investigaciones seguían residiendo en Buenos Aires sin procesamientos firmes. Andriashvili negó por escrito cualquier contacto con medios, periodistas o figuras políticas argentinas.
Red rusa de desinformación operó en Argentina: dos periodistas en el ojo de la tormenta
Los periodistas señalados
Por primera vez, dos periodistas con identidad verificable quedaron sindicados como presuntos canalizadores de contenidos financiados por Moscú. El caso más resonante es el de Juan Pablo Piscetta, miembro de la Comisión Gremial Interna de Infobae y secretario del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA). Habría publicado dos artículos dentro del esquema ruso sin conocimiento de la dirección del medio, recibiendo cerca de 1.000 dólares en total. El episodio generó un fuerte malestar interno: periodistas del propio Infobae impulsaron un reclamo exigiendo su desafuero y despido inmediato.
La denuncia judicial y la advertencia estadounidense
El 3 de abril de 2026, el abogado Jorge Monastersky presentó una denuncia penal ante la Justicia Federal solicitando que se investigue si las operaciones configuran delitos bajo la Ley de Inteligencia Nacional. La presentación se apoya en un comunicado oficial de la SIDE fechado el 2 de abril, que ya había informado al Ministerio Público Fiscal sobre la existencia de la red. La senadora Patricia Bullrich reveló además que a mediados de 2025 fue alertada sobre las actividades rusas por Kristi Noem, entonces secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Rusia rechazó todas las acusaciones. Su embajada en Buenos Aires calificó los reportes de «infundados» y advirtió sobre un intento deliberado de deteriorar las relaciones bilaterales. El caso sigue abierto.
Periodista con sede en Brasil, experto en Relaciones Internacionales.













