La primera ministra Takaichi recibió a su par malayo Anwar Ibrahim en Tokio en el marco de una agenda que incluyó defensa, seguridad marítima, minerales críticos e inteligencia artificial, con China como telón de fondo.
La primera ministra japonesa Sanae Takaichi y el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, acordaron el miércoles ampliar su cooperación bilateral en materia energética y seguridad marítima durante una cumbre en Tokio que marcó el cierre de la visita de tres días de Anwar al país.
Ambos líderes firmaron un documento de cooperación entre guardacostas orientado a garantizar la libre navegación en aguas regionales, y reafirmaron su adhesión a la visión de un Indo-Pacífico libre y abierto en un contexto de creciente influencia china en la región.
Energía, una prioridad ante el cierre del estrecho de Ormuz
El encuentro adquirió particular relevancia en el plano energético. Anwar se comprometió a garantizar suministros estables a Japón de gas natural licuado y otros productos derivados del petróleo, incluida la nafta, insumo clave para la industria química. Malasia aporta actualmente alrededor del 15% del GNL que consume Japón, y el estrecho de Malaca —que separa territorio malayo de Indonesia— es la principal vía de entrada del crudo importado por el país.
La urgencia del tema se enmarca en el cierre efectivo del estrecho de Ormuz como consecuencia del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, una situación de particular preocupación para las economías asiáticas dependientes de importaciones energéticas.
Ambos mandatarios también coincidieron en reforzar las cadenas de suministro de minerales críticos en coordinación con otros países e instituciones afines.

Defensa y exportación de equipamiento letal
En el área de defensa, los líderes confirmaron la continuidad del programa japonés de asistencia oficial en seguridad, que desde 2023 ha provisto a Malasia de equipamiento como botes de rescate y drones de vigilancia. Anwar celebró además los cambios en la política de defensa japonesa aprobados en abril, que habilitaron la exportación de material con capacidades letales a países socios. Según el mandatario malayo, esa modificación «amplía enormemente las posibilidades de cooperación en defensa entre ambos países».
IA y autonomía tecnológica regional
En el plano tecnológico, ambos gobiernos acordaron crear una plataforma bilateral de inteligencia artificial destinada a apoyar a empresas locales en el desarrollo de soluciones adaptadas a los idiomas y necesidades económicas de la región. Takaichi ha impulsado activamente la cooperación con el Sudeste Asiático en IA como alternativa propia frente al duopolio que ejercen Estados Unidos y China en ese campo.
Laos y la agenda del Indo-Pacífico
Más tarde ese mismo miércoles, Takaichi recibió al primer ministro laosiano Sonexay Siphandone, con quien acordó avanzar en seguridad energética y resiliencia de cadenas de suministro. Japón y Laos elevaron sus vínculos a «asociación estratégica integral» en 2025, y esta fue la tercera visita de Sonexay al país en su carácter de jefe de gobierno.
La intensa agenda diplomática de Takaichi con el Sudeste Asiático responde a su versión ampliada del Indo-Pacífico libre y abierto, una visión que presentó en mayo al cumplirse una década desde que su mentor, el ex primer ministro Shinzo Abe, la diseñó originalmente como contrapeso velado a la expansión de la influencia china.
Colaboradora, especialista en Comunicación & Relaciones Internacionales.














