China, Japón y Corea del Sur: la fuerza de los tres

China Japón Corea del Sur

La reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de China, Japón y Corea del Sur en Tokio, el 22 de marzo, envía una señal de cooperación multilateral pragmática, priorizando los intereses comunes por encima de las diferencias ideológicas. Según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón, que este año ejerce la presidencia rotativa del mecanismo, las conversaciones incluyeron la cooperación trilateral, la situación regional y global —incluida Ucrania, entre otros temas— y la preparación de una cumbre trilateral de líderes en Tokio, en una fecha conveniente.

La cumbre de líderes constituye el núcleo del marco de cooperación. Tras una pausa de casi cuatro años y medio, se reanudó el pasado mes de mayo en Seúl, donde se alcanzó un consenso sobre seis áreas clave de colaboración: intercambio cultural, desarrollo sostenible, comercio, salud pública, tecnología y asistencia ante desastres. Los líderes también acordaron reiniciar las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio trilateral.

Esta es la primera visita del ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, a Japón en más de cuatro años. Durante su estancia en Tokio, copresidirá el sexto Diálogo Económico de Alto Nivel China-Japón, un mecanismo que había estado inactivo durante seis años. Su reactivación representa un paso crucial para mejorar las relaciones entre China y Japón.

Históricamente, la cooperación regional en Asia Oriental ha estado marcada por crisis frecuentes. La reunión de ministros trilateral se estableció tras la crisis financiera asiática de 1998, mientras que la cumbre de líderes surgió a raíz de la crisis financiera mundial de 2008. Hoy, el mundo vuelve a encontrarse en una encrucijada de agitación e incertidumbre. Ante el proteccionismo comercial agresivo de la administración Trump —caracterizado por políticas arancelarias severas— que amenaza con desestabilizar el orden económico global, China, Japón y Corea del Sur tienen un papel relevante que desempeñar.

Juntos, estos tres países representan el 24% del PIB mundial y cerca del 20% del comercio global de bienes, lo que los convierte en actores clave para sostener el multilateralismo y defender el sistema de libre comercio. También son socios económicos profundamente interconectados. En 2023, su volumen comercial combinado superó los 700.000 millones de dólares. La reunión en Tokio constituyó una plataforma clave para que los tres países coordinen respuestas ante riesgos externos.

“Nuestras tres naciones tienen una población combinada de casi 1.600 millones de personas y una producción económica que supera los 24 billones de dólares. Con nuestros vastos mercados y gran potencial, podemos ejercer una influencia significativa”, afirmó Wang Yi durante la reunión, según el comunicado japonés. También expresó que China desea reanudar las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio con sus vecinos y ampliar la membresía del Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés), que actualmente cuenta con 15 miembros.

Sin embargo, aunque la cooperación regional trilateral ha recobrado impulso, sería ingenuo ignorar los obstáculos persistentes. Las relaciones entre los tres países han estado largamente marcadas por disputas históricas y territoriales. En tiempos recientes, las rivalidades entre grandes potencias y las tensiones geopolíticas han complicado aún más la situación. Estados Unidos ha estado atrayendo a Japón y Corea del Sur a su órbita estratégica para contener a China, promoviendo una alianza cuasi-militar. Al mismo tiempo, está levantando barreras tecnológicas y económicas para desvincular a China de las cadenas de suministro globales. Este impulso hacia una narrativa de “Guerra Fría 2.0” en Asia del Noreste aumenta el riesgo de confrontación entre bloques regionales.

En este contexto, revitalizar y profundizar la cooperación entre China, Japón y Corea del Sur adquiere una importancia especial.

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En la cumbre trilateral de líderes del año pasado, el primer ministro chino Li Qiang presentó una iniciativa de cinco puntos para profundizar la cooperación. Subrayó la necesidad de respetar los intereses fundamentales y las principales preocupaciones de cada uno, asegurando que las relaciones bilaterales y la cooperación trilateral se refuercen mutuamente, en lugar de socavarse. También enfatizó la importancia de fortalecer los lazos entre los pueblos, para que la proximidad geográfica se traduzca en un entendimiento mutuo genuino.

Además, hizo un llamado a ampliar el modelo «China-Japón-Corea del Sur + X» para incluir a socios externos en iniciativas regionales específicas. Estas propuestas abordan directamente los desafíos que enfrenta la cooperación trilateral y trazan una hoja de ruta clara para los esfuerzos futuros.

Para que la cooperación trilateral sea sostenible y efectiva, es necesario fortalecer la confianza política y gestionar adecuadamente las diferencias. Los tres vecinos deben establecer mecanismos más eficaces de comunicación y gestión de crisis, a fin de garantizar que las tensiones políticas y económicas puedan abordarse de forma rápida y racional cuando surjan.

La institucionalización de la cooperación económica es otra prioridad clave. Se deben redoblar los esfuerzos para acelerar la creación de un acuerdo de libre comercio trilateral que promueva la liberalización del comercio y la inversión y estimule el crecimiento económico. También es fundamental fortalecer la integración de las cadenas regionales de suministro y profundizar la cooperación en áreas como la economía digital, la energía verde, la salud y la inteligencia artificial, para aprovechar nuevas sinergias económicas.

Más allá de los lazos políticos y económicos, es necesario reconstruir la confianza pública. La expansión de los intercambios culturales y sociales —ya sea a través de la educación, el turismo, la gobernanza local, los medios de comunicación o las instituciones académicas— es esencial para cerrar las brechas de percepción y transformar gradualmente la relación de una dinámica de “cercanos pero distantes” hacia un verdadero entendimiento y buena voluntad mutua.

Durante la reunión de ministros de Relaciones Exteriores en 2023, Wang Yi describió la cooperación trilateral como una fuerza impulsora de la cooperación en Asia Oriental, un estabilizador para la paz y seguridad regionales, y una válvula de escape para la resolución de tensiones. Ahora que los tres países se encuentran en un nuevo punto de partida, es esencial que traduzcan sus compromisos compartidos y voluntad política en acciones concretas que garanticen beneficios tangibles para sus pueblos y contribuyan a la estabilidad global.

Nota: esta es un artículo republicado del medio «CGTN» a través de un acuerdo de cooperación entre ambas partes para la difusión de contenido periodístico. Link original.

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Xiang Haoyu, comentarista especial de CGTN, es investigador especialmente designado en el Departamento de Estudios sobre Asia-Pacífico del Instituto Chino de Estudios Internacionales (China Institute of International Studies).