Imaginen lo regocijados que deben estar la China comunista, la Cuba comunista, Putin, Kim Jong Un, los ayatolás de Irán y otros tiranos ante las medidas de Trump de cerrar la USAID, eliminar la NED, arruinar el sistema de la ONU y retirarse del mundo. Un regalo gigante para nuestros adversarios y un golpe masivo a la libertad global.
El soft power de China
Entre aquellos que pueden beneficiarse de la nueva política, muchos analistas políticos están poniendo su mirada en China, anticipando que el país autoritario aprovechará la decisión de cerrar la agencia.
El politólogo estadounidense Ian Bremmer, por ejemplo, explicó la historia de USAID, que fue fundada en 1961 por el entonces presidente estadounidense John Kennedy como una herramienta para sostener la influencia de EE. UU., expandir su mercado empresarial y mantener su seguridad nacional y estabilidad a través de medios no militares. Advirtió que, una vez desmantelada la agencia, China reemplazaría a EE. UU. en el liderazgo global:
Reducir la USAID crea un vacío – y @ianbremmer dice que eso genera oportunidades para los adversarios de EE. UU., como China.
El ex congresista republicano estadounidense Charles W. Dent también comentó que la decisión supondría una “gran victoria para China”, y el senador estadounidense Chris Murphy destacó las Iniciativas de la Franja y la Ruta (BRI) de China como un ejemplo de la ya significativa influencia del país. La BRI es el mega proyecto internacional de desarrollo de China, en el que se invirtieron 679 mil millones de dólares entre 2013 y 2022, principalmente en países de la mayoría global. Advirtió:
China quiere controlar por completo las tuberías de la economía global en el próximo cuarto de siglo, y la eliminación de la USAID podría ayudar a hacer realidad esa pesadilla.
De hecho, el medio de noticias políticas estadounidense Politico informó que China se había comunicado con los países afectados, ofreciéndoles ayuda:
«China ya se está acercando a sus socios,» dijo Francisco Benscosme, quien se desempeñó como responsable de política hacia China en USAID durante la administración Biden. «Llenarán el vacío en lugares como Camboya y Nepal, y esos son solo los lugares que conocemos.»
Conspiraciones y rumores relacionados con la USAID en las redes sociales chinas
Aunque es demasiado pronto para ver si China reemplazará a Estados Unidos en términos de liderazgo geopolítico, Beijing está complacida de ver el desmantelamiento de la USAID, mientras sus nacionalistas en línea hacen eco y amplifican las teorías conspirativas y las afirmaciones falsas de Elon Musk sobre la agencia. Aquí hay una publicación popular en Weibo sobre la USAID:
Musk ha cerrado oficialmente la USAID y ha revelado graves crímenes cometidos por la agencia, que incluyen el patrocinio de armas biológicas como el virus COVID-19 y otros virus anti-humanos, el apoyo a terroristas, la revolución de color y la intervención en los asuntos internos de otros países.
En Twitter, Elon Musk acusó a la USAID de financiar investigaciones sobre armas biológicas, incluido el virus COVID-19 en China. Su afirmación infundada fue tomada como un hecho y se volvió viral en las redes sociales chinas. Aunque la USAID sí financió investigaciones sobre la pandemia en China, el proyecto tenía como objetivo garantizar la transparencia en la detección y el reporte del virus. La acusación relacionada con «financiar terroristas» está vinculada a la falsa afirmación de Musk acerca de que la agencia gastó 50 millones de dólares en condones en Gaza. En cuanto a su afirmación sobre una «revolución de color», este es un término político utilizado por los estados comunistas para describir el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil que buscan generar cambios políticos con el respaldo de gobiernos extranjeros.
La hostilidad de Trump hacia los medios de comunicación convencionales y sus afirmaciones falsas acerca del financiamiento por parte de la USAID a medios profesionales, en particular su gasto de 8,2 millones de dólares en Politico, también ha sido utilizado por Beijing para desacreditar los informes críticos de los medios occidentales sobre China.
Todas estas falsas acusaciones sobre la USAID también han reforzado la narrativa antiestadounidense en las redes sociales chinas, que presenta a EE. UU. como una fuerza maligna que socava la paz y la estabilidad mundial. Dado que se ha establecido el papel de la USAID en el fortalecimiento del poder blando de EE. UU., las personas y organizaciones que la agencia ha financiado se han convertido en blancos de una campaña de desprestigio que desacredita su labor.
Por ejemplo, Internews, una organización sin fines de lucro de noticias globales financiada por la USAID y uno de los mayores financiadores independientes de medios en el mundo, ahora es percibida por muchos en las plataformas de redes sociales tanto en inglés como en chino como una extensión mediática del gobierno estadounidense y como prueba de la “corrupción” de la USAID.
Aunque Internews no está activo en las regiones de habla china, los influencers pro-Beijing fabrican conexiones entre la USAID y disidentes políticos y medios de comunicación para demostrar que el gobierno estadounidense tiene operaciones similares en comunidades de habla china. Radio Free Asia es financiada por la Agencia de Medios Globales de EE. UU., no por la USAID.
Tanto The Epoch Times, un medio pro-Trump que difunde desinformación sobre las vacunas y el virus COVID-19, como Shen Yun (un grupo artístico) están afiliados a Falun Gong, un grupo religioso chino en el extranjero financiado directamente por el Departamento de Estado de EE. UU. en 2010 y por el Open Technology Fund, bajo la Agencia de Medios Globales de EE. UU., alrededor de 2020, para desarrollar herramientas de evasión en internet. En cuanto al Global Taiwan Institute, Global Voices no ha encontrado ningún registro público que demuestre que está financiado por la USAID.
Los influencers pro-Beijing también acusaron a 14 ONG taiwanesas que trabajan en derechos humanos, verificación de hechos y derechos LGBTQ+ de recibir fondos de la USAID y, por ende, servir a los intereses del gobierno estadounidense, basándose en la falsa afirmación de que su financiador, la Open Society Foundation (OSF), establecida por el filántropo estadounidense George Soros, estaba financiada por la USAID. La OSF emitió un comunicado en respuesta:
Las afirmaciones de que las Open Society Foundations, fundadas por George Soros, reciben financiación de la USAID o dirigen el financiamiento de una agencia gubernamental estadounidense multimillonaria son manifiestamente falsas. Estas alegaciones forman parte de un esfuerzo más amplio por socavar el trabajo de desarrollo internacional y deslegitimar la financiación independiente de organizaciones de la sociedad civil en todo el mundo.
A medida que la administración Trump continúa atacando los proyectos de la USAID para justificar la retirada de EE. UU. del trabajo de desarrollo internacional, también alimenta campañas de desprestigio respaldadas por gobiernos autoritarios contra organizaciones de la sociedad civil para demonizar su labor. Por eso, los nacionalistas en línea chinos aplauden a Trump y a Musk.
Nota: este es un artículo republicado de Global Voices por licencia Creative Commons Attribution 3.0. Link al artículo original.
Oiwan Lam es una investigadora, educadora y activista digital con base en Hong Kong.














