Tras barrer a Shopee en Argentina, Mercado Libre va por Temu y Shein con su primer centro logístico en China

Mercado Libre

En enero de 2022, Shopee aterrizó en Argentina con fanfarria: cero comisiones para vendedores, envío gratis y cuotas sin interés. Nueve meses después, cerró sin dar explicaciones. Hoy, Temu y Shein avanzan sobre América Latina con precios que la industria local dice que son imposibles de igualar. Mercado Libre tiene una respuesta: un centro de fulfillment propio en China, inaugurado en diciembre de 2025, que convierte a la empresa de Marcos Galperin en un jugador de la misma cadena que alimenta a sus competidores.

La jugada en territorio enemigo

El movimiento no fue improvisado. Desde hace años, Mercado Libre venía construyendo una oficina en China para tender puentes con los fabricantes que ya distribuyen su producción a través de Temu y Shein. La diferencia es que ahora tiene infraestructura propia: el nuevo hub logístico ya envía productos hacia los cinco mercados principales de la compañía en América Latina — Brasil, México, Argentina, Chile y Colombia — bajo el modelo que la empresa llama «fulfilled-from-China».

La apuesta va más allá de ampliar el catálogo. Implica tomar el control directo de la cadena de suministro, reducir costos y ganar competitividad en categorías donde las plataformas chinas habían logrado diferencias de precio de hasta el 70% frente a los productos locales. El propio Galperin lo explicó con claridad en una entrevista reciente: «Hay cosas que hacen los asiáticos que nos parecen importantes, como tener una muy eficiente cadena de importación de productos asiáticos a América Latina, y en eso estamos trabajando hace varios años.»

El corredor China–América Latina, según la compañía, será uno de los focos estratégicos centrales de 2026. El objetivo es escalar el modelo y profundizar la integración con las redes logísticas ya existentes en cada mercado.

Argentina: años de infraestructura estancada, ahora en carrera

El contraste con Brasil y México era llamativo. Mientras en esos países Mercado Libre contaba con más de un millón de metros cuadrados de espacio logístico, en Argentina la capacidad se había mantenido durante años en apenas 65.000 metros cuadrados. Ese rezago terminó en 2025.

En noviembre de 2024 comenzó la construcción de un nuevo centro de distribución en La Matanza, sobre la Avenida General Paz, adyacente al complejo logístico existente. El proyecto demandó una inversión de 75 millones de dólares, sumará 56.000 metros cuadrados de superficie y generará 2.300 nuevos puestos de trabajo, además de los 2.400 empleados que ya operaban en el predio. La puesta en marcha estaba prevista para fines de 2025.

Pero la expansión no paró ahí. En julio de 2025, Mercado Libre anunció un segundo centro de almacenamiento en Tres de Febrero, sobre la autopista Camino del Buen Ayre: 58.000 metros cuadrados, capacidad para procesar 100.000 productos diarios y una inversión adicional de 65 millones de dólares. En total, la compañía comprometió en Argentina más de 130 millones de dólares en infraestructura en menos de un año.

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Temu y Shein: el avance que encendió las alarmas

La irrupción de las plataformas chinas en Argentina fue explosiva, potenciada por la apertura importadora del gobierno de Milei. En los primeros diez meses de 2025, las compras por courier y a través de plataformas digitales como Temu, Shein, AliExpress y Amazon registraron un crecimiento del 237% interanual, el mayor salto de todos los segmentos importadores del país. Solo en el primer semestre, los argentinos gastaron más de 1.500 millones de dólares en ropa y accesorios importados, un récord histórico.

Los dos jugadores chinos tienen modelos bien diferenciados. Shein es una marca de moda rápida con integración vertical: diseña, produce y distribuye su propia línea de indumentaria con una velocidad para adaptarse a tendencias que ninguna marca local puede igualar. Temu, en cambio, funciona como marketplace intermediario entre fábricas asiáticas y consumidores, con un catálogo que va mucho más allá de la ropa y que incluye electrónica, hogar, herramientas y artículos de todo tipo. Ambas coinciden en la estrategia de precios agresivos y envíos gratuitos desde umbrales muy bajos.

En América Latina, los usuarios activos mensuales de Temu crecieron 143% interanual en la primera mitad de 2025, superando los 105 millones de personas en la región. La app se convirtió en uno de los marketplaces más descargados, y su avance no pasó desapercibido para Mercado Libre. Juan Martín de la Serna, presidente de Mercado Libre Argentina, reclamó públicamente regulaciones para las plataformas chinas: «Es importante tener un buen marco regulatorio que sea igual para todos los que compiten», dijo, advirtiendo que el ingreso masivo de productos baratos amenaza a las pymes, que representan cerca del 90% del volumen de ventas de la plataforma.

Sin embargo, el reclamo regulatorio fue la segunda línea de defensa. La primera fue competir de frente.

El caso Shopee: cuando nueve meses fueron suficientes

Para entender por qué Temu y Shein enfrentan un adversario más difícil de lo que parece, conviene recordar lo que pasó con Shopee. La plataforma singapurense del Grupo SEA llegó a Argentina en enero de 2022 con una estrategia clásica de market entry agresivo: sin comisiones para vendedores, envío gratis para compradores y hasta seis cuotas sin interés. También ofrecía herramientas de migración masiva de catálogo para que los vendedores que ya operaban en otras plataformas se pasaran fácilmente a Shopee.

La lógica era atractiva sobre el papel. El problema fue que la empresa matriz se derrumbó más rápido que su operación local pudo crecer. En el segundo trimestre de 2022, SEA registró una pérdida neta de 931 millones de dólares, más del doble de la pérdida del mismo período del año anterior. La respuesta fue inmediata: despidos masivos, revisión global de operaciones y salidas de mercados considerados no prioritarios. Argentina, India y Francia fueron los primeros en caer.

El 8 de septiembre de 2022, a solo nueve meses de su lanzamiento, Shopee publicó en su página oficial el anuncio de cierre de sus operaciones en Argentina, sin ofrecer ninguna explicación. Vendedores y compradores se enteraron por una línea de comunicado. La operación era todavía incipiente: nunca había logrado desarrollar logística propia ni alcanzar masa crítica de usuarios. Mercado Libre no necesitó hacer ningún movimiento especial. Simplemente existir, con 25 años de ecosistema construido en la región, fue suficiente para que el competidor no encontrara espacio.

Un tablero que cambió, pero no se volcó

El escenario actual es más complejo que el de 2022. Temu y Shein no son Shopee: tienen espalda financiera, modelos de negocio probados globalmente y estructuras de costos que ninguna empresa regional puede replicar desde cero. Pero el contexto internacional también empezó a complicarles la vida.

La decisión del gobierno de Donald Trump de eliminar la exención arancelaria conocida como de minimis — que permitía el ingreso de paquetes por debajo de los 800 dólares sin pagar impuestos — golpeó de lleno a ambas plataformas en su mercado más rentable. Temu suspendió los envíos directos desde China a Estados Unidos y tuvo que reconvertir su operación hacia centros de distribución locales. Shein también acusó el impacto con caída en su volumen de ventas internacional. En Europa, la Comisión Europea puso a Shein bajo escrutinio por riesgo sistémico para los consumidores, y señaló a Temu por no prevenir adecuadamente la venta de productos falsificados.

Mientras sus competidores enfrentaban ese freno en el norte, Mercado Libre aceleró en el sur. Con 27 trimestres consecutivos de crecimiento superior al 30%, más de 112.000 empleados en la región y ahora con un centro de fulfillment en China que le permite ofrecer el mismo tipo de productos que Temu y Shein pero dentro de su propio ecosistema — con Mercado Pago, logística propia y la confianza que el consumidor latinoamericano ya le tiene — la compañía fundada por Galperin convirtió la amenaza en estrategia.

La pregunta ya no es si Mercado Libre puede sobrevivir a la irrupción china. La pregunta es si Temu y Shein podrán sostenerse en América Latina frente a un rival que aprendió a jugar con sus mismas reglas.

Lao
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Colaborador en ReporteAsia