Bangladesh aumenta la tensión en el Sur de Asia

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En los últimos meses, el sur de Asia ha estado inmerso en una creciente incertidumbre, con el aumento de tensiones en Bangladesh que apunta a una posible escalada en la región. A medida que el gobierno interino liderado por Mohammad Yunus se acerca a Pakistán y el Ejército Arakan en Myanmar expande su influencia cerca de las fronteras de Bangladesh, el espectro del conflicto parece cada vez más cercano. En este contexto cambiante, surgen preguntas: ¿Está Bangladesh preparándose para la guerra? Y, de ser así, ¿contra quién se prepara?

El fortalecimiento militar de Bangladesh: ¿un indicio de lo que vendrá?

Bangladesh ha intensificado visiblemente su preparación militar en los últimos meses, lo que ha generado especulaciones sobre sus intenciones. Durante una reciente inspección de ejercicios militares en Chittagong, el líder del gobierno interino, Mohammad Yunus, instó al Ejército de Bangladesh a prepararse para la guerra. Subrayó la importancia de estar siempre listos para defender la soberanía nacional, un mensaje alineado con el creciente enfoque del ejército en la modernización de sus fuerzas. Estos ejercicios militares han incluido tanques, helicópteros y artillería, utilizados no solo para entrenamientos de rutina, sino también como una señal para actores internos y externos. Las declaraciones de Yunus, que sugieren la necesidad de una preparación constante, han generado inquietud dado el contexto geopolítico más amplio. ¿Se está preparando Bangladesh para un conflicto inminente y, de ser así, quién es el adversario potencial?

Yunus y el giro en las relaciones con India

Mientras Yunus pide preparación militar, las acciones diplomáticas de su gobierno cuentan una historia distinta. Una medida significativa que ha generado preocupación en Nueva Delhi es la decisión de Bangladesh de comprar tanques ligeros a Turquía, aparentemente para ser desplegados en la frontera con India. Estos tanques, conocidos como «Otokar Tulpar», han sido vinculados a zonas de conflicto e incluso a grupos terroristas como ISIS, lo que profundiza las sospechas sobre las intenciones de Bangladesh. Al mismo tiempo, el gobierno de Yunus ha dado un giro diplomático al cancelar un programa de capacitación judicial para 50 jueces bangladesíes en India. Este programa, originalmente previsto en Bhopal, buscaba fortalecer los lazos judiciales entre ambos países. La cancelación abrupta, presentada como una decisión administrativa rutinaria, señala un enfriamiento en las relaciones en un momento de creciente sentimiento anti-indio en Bangladesh. La aproximación a Pakistán y el alejamiento de India pueden ser políticamente convenientes para el gobierno interino, pero en Nueva Delhi suenan las alarmas sobre el futuro de las relaciones bilaterales.

El general Waqar Uz Zaman: una voz cautelosa ante el aumento de las tensiones

En contraste con las acciones del gobierno, el jefe del Ejército de Bangladesh, el general Waqar Uz Zaman, ha surgido como una rara voz de moderación. A pesar de la agitación política actual y la creciente cercanía del gobierno interino con Pakistán, Zaman ha enfatizado consistentemente la importancia de mantener buenas relaciones con India. En una serie de declaraciones, dejó claro que Bangladesh nunca actuará de manera que socave los intereses estratégicos de India. Las palabras de Zaman reflejan un enfoque pragmático, reconociendo la profunda interdependencia entre ambas naciones, especialmente en áreas como el comercio, la salud y la estabilidad regional.

Sin embargo, la posición de Zaman no ha estado exenta de controversias. Su papel en el drama político en torno a la destitución de Sheikh Hasina, sus vínculos con la administración anterior y las sospechas sobre su lealtad al gobierno interino añaden complejidad a sus declaraciones. Con la postura agresiva del gobierno de Yunus hacia India, es posible que este no respalde plenamente la postura cautelosa de Zaman. La creciente divergencia entre el liderazgo militar y el gobierno interino podría ser un presagio de una mayor inestabilidad.

El Ejército Arakan de Myanmar: una amenaza creciente en la frontera

Como si la crisis política interna de Bangladesh y su tensa relación con India no fueran suficientes, la situación se complica aún más con la creciente influencia del Ejército Arakan, un grupo rebelde con base en Myanmar que ha ganado territorio cerca de la frontera de Bangladesh. Recientemente, el Ejército Arakan afirmó haber capturado Maungdaw, una localidad directamente adyacente a Cox’s Bazar, en Bangladesh. Esta ubicación estratégica, combinada con el éxito del grupo rebelde al tomar posiciones militares clave en el estado de Rakhine, en Myanmar, mantiene en alerta máxima la seguridad fronteriza de Bangladesh.

El Ejército Arakan, que busca establecer un estado independiente de Rakhine, ha incrementado su colaboración con otros grupos insurgentes de la región. Si esta alianza se fortalece, los rebeldes podrían avanzar aún más en el estado de Rakhine, creando un entorno más volátil para Bangladesh. La proximidad del Ejército Arakan a la frontera de Bangladesh plantea preocupaciones sobre la posibilidad de actividades insurgentes transfronterizas, lo que podría desestabilizar aún más la región.

Las fuerzas de seguridad de Bangladesh, ya ocupadas con los disturbios internos, podrían enfrentar una nueva y poderosa amenaza por parte de los insurgentes que operan a lo largo de sus fronteras. Los riesgos son mayores que nunca, mientras el ejército se prepara para una posible escalada en múltiples frentes.

El dilema diplomático de Bangladesh: una nación entre aliados

Con la creciente influencia de Pakistán y la cancelación de compromisos diplomáticos con India, Bangladesh se encuentra en una encrucijada. Las relaciones con India se han deteriorado en el último año, especialmente tras el golpe que derrocó a Sheikh Hasina. India ha expresado preocupación por el trato hacia las minorías religiosas en Bangladesh, particularmente hacia los hindúes, una fuente de tensión que ha repercutido en el ámbito diplomático. La solicitud de Bangladesh para que India extradite a Hasina solo añade más tensión, complicando aún más la ya delicada situación.

A pesar de la creciente fricción, existen esfuerzos por mantener cierto nivel de cooperación. Por ejemplo, ambos países han participado recientemente en el intercambio de pescadores que cruzaron límites marítimos. Este gesto pequeño pero significativo refleja el deseo subyacente de mantener abiertos los canales diplomáticos, incluso en medio de crecientes tensiones. Sin embargo, con el enfoque del ejército en la modernización y el giro del gobierno hacia Pakistán, sigue siendo incierto si estos intercambios diplomáticos serán suficientes para evitar un mayor deterioro.

¿Es inevitable la guerra?

Aunque la retórica militar, el aumento de compras de defensa y los cambios en las alianzas apuntan a una región que se prepara para un posible conflicto, aún es prematuro afirmar que la guerra es inminente para Bangladesh. El liderazgo del país, dividido entre el ejército y el gobierno interino, enfrenta una ardua tarea para equilibrar sus luchas políticas internas, las amenazas externas y las frágiles relaciones con sus vecinos.

A medida que la insurgencia en Myanmar sigue desestabilizando la región y la postura militar de Bangladesh se vuelve más agresiva, la pregunta sigue siendo: ¿es inevitable la guerra? Solo el tiempo dirá si Bangladesh puede navegar por este período volátil sin desencadenar un conflicto más amplio o si las tensiones latentes estallarán en algo mucho más peligroso para el sur de Asia. Por ahora, la región observa de cerca, consciente de que los riesgos son altos y las consecuencias aún mayores.

Nota: esta es un artículo republicado del medio «Financial Express» a través de un acuerdo de cooperación entre ambas partes para la difusión de contenido periodístico. Link original.

Huma Siddiqui
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Es una periodista senior que trabaja en The Financial Express Publications. En una carrera de casi tres décadas, ha cubierto asuntos diplomáticos y estratégicos, así como los sectores de defensa y aeroespacial. Es experta en América Latina y el Caribe.