El eje del mal 2.0

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Superado el impacto de los ataques calibrados de Irán contra IsraelVladimir Putin y Xi Jinping parecieron ponerse de acuerdo con Estados Unidos y la Unión Europea para abogar por la moderación. Palabra clave, empleada por Joe Biden para detener una réplica inmediata de Israel y, anteriormente, para convencer a Benjamin Netanyahu de evitar la muerte de civiles en la guerra contra Hamas en la Franja de Gaza. Más de 33.600, según cifras provisionales. Un poco más alto elevó la voz la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, con su orden de evitar un genocidio sin pronunciarse sobre el caso presentado por Sudáfrica.

En ese entramado, Estados Unidos teje un nuevo eje del mal después del trazado por George W. Bush antes de la guerra contra Irak. Aquel estaba compuesto por ese país, Irán y Corea del Norte. Tenía un defecto de fábrica. Irak e Irán estaban gobernados por regímenes religiosamente opuestos. Una teocracia chiita y una dictadura sunita, respectivamente. Que habían librado una guerra descarnada entre sí. La dinastía más cerrada del planeta bajo el alero del comunismo, la de los Kim en Corea del Norte, quedaba a años luz de distancia, pero completaba las caras del triángulo por sus insistentes pruebas nucleares.

David Frum, ex redactor de discursos de Bush, plasmó la frase eje del mal en el discurso del Estado de la Unión de 2002. La recreó ahora en el artículo A Test of Strength (Una prueba de fuerza): «El mundo se enfrenta a una alineación global de dictadores, matones y agresores desde Teherán hasta Moscú, desde Beijing hasta Palm Beach«. La coqueta ciudad del Estado de Florida remite a Donald Trump, en carrera para volver a la Casa Blanca y, de lograrlo, rubricar el retiro de su país de la OTAN. Apuntala de ese modo al eje del mal 2.0. No solo formado por autócratas extranjeros, sino también por uno de los extremos de la política de Estados Unidos, partido al medio por la polarización.

Netanyahu, más allá de las disidencias en su gabinete, utiliza la guerra como salvoconducto político

Irán Rusia e intercambian armas y drones desde antes de la invasión de Ucrania, en 2022. China, a su vez, rescató a Rusia de las sanciones económicas occidentales a cambio de tecnología para producir misiles, tanques y aviones. Nada es gratis en este mundo. Putin acordó en 2023 con Kim Jong-un en Pyongyang el intercambio de know-how ruso por municiones para sus tropas en Ucrania. Matrimonios por conveniencia entre naciones poderosas con armas nucleares y otras aparentemente en vías de obtenerlas, Irán y Corea del NorteRusia y China son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, encargado, en principio, de preservar la paz mundial.

En resumen, IránRusiaChina y Corea del Norte, así como Hamas en PalestinaHezbollah en Líbano, los hutíes de Yemen y otros grupos radicales dispersos en países árabes, componen la nueva versión del eje del mal norteamericano. La alineación tampoco guarda coherencia: la Iglesia Ortodoxa Rusa no comulga con la doctrina islámica del ayatolá Alí Khamenei, líder supremo de Irán, de 85 años desde el 19 de abril, y de sus aliados chiitas. Paradójicamente, Israel, cuyo presupuesto de defensa depende en un 60 % de Estados Unidos, se niega a cooperar con Ucrania, de modo de no tensar su relación con Rusia.

El bombardeo de Irán contra Israel, llamado Operación Promesa Verdadera, resultó ser político y simbólico. No hubo víctimas, por fortuna, excepto una niña beduina de 10 años que sufrió graves heridas de metralla. La coordinación de los aliados en Medio Oriente, previamente informados como el arquero de fútbol al que le anuncian que el penal va a la derecha a media altura, repelió los 300 posibles bombazos. Una victoria a varias bandas, celebrada por todos. Netanyahu, más allá de las disidencias en su gabinete, utiliza la guerra como salvoconducto político. Y, tocado como en el juego Batalla Naval, se reserva el derecho a una eventual respuesta.

Nota: este es un artículo republicado del medio «El Ínterin» a través de un acuerdo de cooperación entre ambas partes para la difusión de contenido periodístico. Link original.

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Jorge Elías es un destacado periodista argentino especialista en  política internacional y relaciones internacionales. Fue corresponsal en Estados Unidos, México y Canadá, como así también, tiene una vasta experiencia en investigaciones relacionadas a la política internacional. Es también integrante del Instituto de Política Internacional de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas y miembro consultor del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI).

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