Refugiados camboyanos en Longchamps, comunalización e integración

Camboyanos

Los camboyanos llegados a la Argentina en 1980 lo hicieron en condición de refugiados. Este concepto tiene múltiples significados y está ampliamente desarrollado, aunque su descripción excede el propósito de este trabajo.

Se han tomado ideas de Cicogna, quien contribuye en ese desarrollo, ampliando la idea de que esta categoría de análisis está profundamente atravesada por la violencia. Para ella, el refugio puede estar originado también en “una violación de los derechos humanos de un colectivo de personas y [que esta situación] represente un temor fundado”.

El pequeño grupo al que se aboca el estudio llegó al país durante el gobierno de la dictadura cívico-militar, en el año 1980. Este hecho es poco característico de tales gobiernos. Como dice Cicogna, “(…) el Estado argentino, en algunos momentos de su historia coincidentes con la asunción de gobiernos de facto o por fraude electoral, (…) cerró las puertas a los extranjeros”. En el mismo párrafo agrega: “a partir de la reapertura democrática adoptó una posición favorable al ingreso de solicitantes de refugio y ha actuado para efectivizar su protección”. Esta interpretación ofrece un marco de cierta “rareza” en el análisis de la llegada de estas personas.

Una característica de la categoría “refugiados” especialmente tratada por Cicogna y que resulta de interés rescatar, es su vínculo con la violencia. La autora afirma que “Una persona refugiada puede ser violenta porque es producto de la violencia”. En este escrito se retomarán relatos de informantes que se ponen en diálogo con el contexto histórico, y otorgan sentido a la violencia transitada en el pasado.

Refugiados camboyanos en Longchamps, de Indochina a la Argentina

En relación con el concepto de comunidad, se incorporan múltiples aportes. Entre ellos, los de Anderson fueron utilizados para recuperar los componentes imaginarios y simbólicos que se ejercen entre los miembros. En este trabajo se consideró integrantes del colectivo a quienes se reconocen como pertenecientes a la comunidad, aunque no necesariamente como “camboyanos”.

Las desigualdades existentes entre ellos no impiden que se formen lazos de profundo compañerismo y un sentido fraterno basado en la idea de horizontalidad y de profunda hermandad que caracterizó a las relaciones entre los refugiados camboyanos.

Por su parte, Golluscio y otros dicen que una comunidad se construye de modo procesual, en conflicto y diversificación de sus miembros. Brow desarrolla el concepto de comunalización a partir de los aportes que Weber formuló en torno a los tipos de relaciones que en ellas se producen. Para Brow, este proceso de comunalización se lleva adelante a partir de una manera de narrar el pasado que opera bajo condiciones económicas y políticas determinadas y modelan modelan la conciencia de quienes integran una comunidad.

En ambos trabajos, la comunidad se construye como un “sentido de pertenencia” que define algunos patrones de acción cultural históricamente determinada. Dicha idea de pertenencia involucra además versiones dominantes que circulan con relación a su propio pasado y que gozan de un mayor consenso al interior de las familias. Durante el trabajo de campo se observaron versiones y relatos del pasado que algunos entrevistados desarrollaron y todas ellas parecen ser compartidas o legitimadas por sus compañeros de grupo. Aquellos relatos que se nos ofrecían fueron emitidos por las voces genuinas, “con las que se debe hablar” denotando su legitimidad y traspasando las fronteras del recuerdo individual para convertirse en relatos colectivos.

Las conexiones existentes en este conjunto de personas tienen su expresión a través de la historia compartida. En el interior del grupo bajo estudio se conocen entre sí, se reúnen periódicamente, conocen los nombres de todos y/o el tipo de relación que los conecta. Se trata de una sociedad que alimenta sus relaciones en el “cara a cara” y aún constituidas en estos términos todas las comunidades tienen un componente imaginario que en cierto modo traspasa la materialidad de los vínculos.

Las desigualdades existentes entre ellos no impiden que se formen lazos de profundo compañerismo

Aun cuando la presencia de los integrantes de la comunidad haya variado a lo largo del tiempo y su convivencia no sea de contacto constante, cualquier miembro del grupo puede acceder a información disponible acerca de algún integrante, como un fondo común construido por “reputaciones”. La reputación de algunos de los integrantes de este grupo usualmente se expresa en los relatos de los jóvenes que son nietos de los refugiados llegados en 1980.

Brow advierte que el proceso de comunalización continuo puede tener lugar sobre diferentes bases. En esta pluralidad particular de personas, el pasado vivenciado en la nación camboyana, o lo sucedido posteriormente en Tailandia, así como el tránsito realizado por las diferentes familias hasta llegar al barrio Rayo de Sol, pudieron formar parte de un cúmulo complejo de experiencias a partir de las cuales se versionan recuerdos e identidades que varían según el período histórico, contexto o situación en el que son evocadas.

El pequeño grupo de refugiado asentado en Longchamps ha transitado muchas vivencias y nuevos miembros se han integrado a este colectivo; es por eso por lo que los lazos entre ellos se rediseñan constantemente. La vivencia de estos vínculos se ha podido advertir durante el trabajo de campo. En numerosas ocasiones fueron narrados y actuados en un lenguaje relativo al de las relaciones familiares, poniendo en juego una definición parental que demuestra el grado de cercanía y afinidad entre las personas. Así lo evidencian los apodos con los que se tratan: “mi cuñada/mi cuñado”, “primos” y demás, aunque no posean vínculo parental.

Los jóvenes nietos de refugiados, todos ellos nacidos en la Argentina, se refieren a cualquier integrante de la primera generación como “abuelos”, aun cuando sólo dos de ellos lo sean. En muchos casos los jóvenes desconocen el nombre de pila de los “abuelos” y se refieren a ellos por “abuelo-apellido”. Naturalizan las relaciones a través del recurso a denominarlas en términos parentales y/o manifestaciones de cercanía afectiva.

Eduardo Page Poma estudia la manera en que se desarrolló un pequeño grupo de laosianos llegados a Argentina, procedentes de campos de refugio ubicados también en Tailandia. Estos laosianos fueron distribuidos por el territorio del país en base a las solicitudes de mano de obra recibidas desde las autoridades de distintas provincias. La intención que advierte Page Poma por parte de las autoridades estatales es generar un proceso de “integración” rápido5, para luego ser enviados a explotaciones agrícolas al interior del país. En su trabajo se atiende especialmente a la “integración” de este grupo en el contexto de la última dictadura cívico militar.

 

 

Nota: El artículo es la segunda parte de un paper publicado originalmente por la Revista Asia / América Latina. La reproducción del mismo se realiza con la debida autorización. Link al artículo original: http://www.asiaamericalatina.org/wp-content/uploads/2021/12/2.-Refugiados-camboyanos-en-Longchamps.pdf

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Universidad de Buenos Aires