Ecuador: ¿qué alcance tiene el primer proyecto del AIIB en LATAM?

Ecuador AIIB

En noviembre de 2020, el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB) aprobó un financiamiento de 50 millones de dólares para el primer país latinoamericano en incorporarse como miembro no regional: Ecuador. ¿Cuál es el alcance del proyecto? ¿Qué podemos esperar del AIIB para América Latina?

El proyecto 000435 es un préstamo con garantía soberana que alcanza los 50 millones de dólares dirigido al banco público más grande de Ecuador, la Corporación Financiera Nacional B.P. (CFN). El objetivo es contrarrestar las limitaciones de liquidez que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES) como resultado de la crisis económica inducida por COVID-19. Del financiamiento también participa el Banco Mundial

“CFN es un banco de desarrollo que como instrumento de política pública permite canalizar recursos a las empresas para inversión y capital de trabajo” , le cuenta el Mger. Pablo Patiño a ReporteAsia

Patiño fue Gerente General de CFN hasta agosto de 2020 y Asesor del Directorio hasta noviembre de 2020. Estuvo encargado de liderar el proceso y aprobación de la transacción con el AIIB.

El objetivo es contrarrestar las limitaciones de liquidez que enfrentan las MiPyMES como resultado de la crisis económica inducida por COVID-19

“Previo a las conversaciones con AIIB, la CFN había concretado un financiamiento de $260 millones con el Banco Mundial, por lo que la estrategia de ambas partes fue asignar los recursos del AIIB al programa de financiamiento previamente creado con el Banco Mundial, lo que facilitó la aprobación por parte del AIIB”, señala Patiño.

El préstamo fue otorgado a través de la Facilidad de Recuperación de Crisis (CRF) COVID-19 de AIIB, que implica unos 13 mil millones de dólares en financiamiento para entidades del sector público y privado de cualquier miembro de AIIB que enfrente impactos adversos graves como resultado del COVID-19.

“Nuestra primera inversión en Ecuador se produce en un momento en que el respaldo de la liquidez es fundamental en respuesta a la pandemia. Este proyecto proporciona un acceso crucial a la financiación para las empresas del sector privado para ayudarlas a mantener sus negocios en estos tiempos difíciles ”, había dicho Konstantin Limitovskiy, vicepresidente de Operaciones de Inversión de AIIB durante el anuncio oficial

AIIB se alineará con los objetivos del Acuerdo de París para mediados de 2023

El proyecto comprende cuatro componentes que incluyen el fortalecimiento de la capacidad institucional de CFN, el desarrollo y mejora de productos financieros para promover el acceso al financiamiento de las MiPyMES, una línea de crédito intermediada por CFN para représtamos a MiPyMES y la gestión de proyectos.

AIIB cofinancia la “Capitalización del Fondo Nacional de Garantía (NGF) para el programa especial COVID-19” y la extensión de un préstamo a CFN para su posterior financiamiento (a través de préstamos o garantías) a los Intermediarios Financieros Participantes (IFP) para subpréstamos a las MiPyMES beneficiarias elegibles.

la estrategia de ambas partes fue asignar los recursos del AIIB al programa de financiamiento previamente creado con el Banco Mundial

En el marco del Proyecto, AIIB proporciona, a través del prestatario, financiamiento de liquidez a corto plazo para las MiPyMES en el forma de garantías de crédito parciales y / o líneas de crédito para mitigar los impactos de la crisis económica inducida por la pandemia de COVID-19.

“La CFN es el ejecutor del proyecto. Los fondos provenientes del préstamo son utilizados por la CFN para otorgar líneas de crédito al sector de pequeña y mediana empresa bajo un esquema de segundo piso, facilitando el acceso a crédito y finalmente la reactivación económica y generación de empleo” cuenta Patiño, quien hoy se desempeña en el sector privado como Managing Partner de Apolo Finance, una firma que brinda asesoramiento integral legal y financiero con sede en Guayaquil.

Patiño, resalta con entusiasmo la coordinación del trabajo entre AIIB y CNF: “El equipo del AIIB ha sido muy proactivo en impulsar esta operación. Cuando los intereses están alineados, los resultados se dan con mayor agilidad. En general, el AIIB se sumó al programa que se venía trabajando meses atrás con el Banco Mundial, por lo que los objetivos, componentes, metas, etc. fueron adaptados a los montos previstos por el AIIB”.

Siendo el primer proyecto que aprueba el AIIB en América Latina, se trata de un préstamo que tiene los ojos puestos por parte no solo de los miembros con mayores intereses dentro del AIIB, sino también el resto de los miembros no regionales latinoamericanos como Argentina, Brasil, Chile y Uruguay y los países que aún no han logrado su integración como miembros: Bolivia, Perú y Venezuela.

“Ha sido muy importante que AIIB tenga operaciones en Sudamérica. La crisis de la pandemia, como toda crisis, representa también oportunidades. En este caso la oportunidad de concretar de forma ágil la primera operación con AIIB. Para CFN es un hito muy importante ya que los bancos multilaterales son su principal fuente de financiamiento por su modelo de negocio”, indica Patiño.

Por el momento los planes del AIIB indican que sólo trabajarán en proyectos con deuda soberana en la región de América Latina cuando se trate de financiamientos directos a entidades estatales. Existe otra línea de créditos que incluye a países latinoamericanos y no conlleva garantía soberana, se trata del Global Infrastructure Partners Emerging Markets Fund I (GIP EM).

GIP EM es un fondo de capital fijo con un tamaño objetivo de 5.000 millones de dólares. Tiene como objetivo aprovechar la gran cantidad de oportunidades de inversión en el sector de infraestructura en los crecientes mercados emergentes de ingresos medios a nivel mundial, con un enfoque en China, India, Indonesia, Malasia, Filipinas y Vietnam en Asia, y Brasil, Chile, Colombia, México y Perú en América Latina.

Hasta el momento, el AIIB informó la aprobación de 151 proyectos en 31 países por casi 30 mil millones de dólares.

El rol del AIIB, al igual que en el proyecto de Ecuador, es de financiador pero no ejecutor. En este caso, la estructura de financiamiento implica la provisión de fondos a través de un intermediario financiero.

Con sede en Beijing y muy emparentado con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la participación en el AIIB promete opciones de financiación de bajo costo para el desarrollo principalmente de la infraestructura energética, transporte y agua.

Hasta el momento, el AIIB informó la aprobación de 151 proyectos en 31 países por casi 30 mil millones de dólares. El de Ecuador es una primera muestra de un futuro que los países latinoamericanos esperan poder aprovechar para saldar su atraso en infraestructura, aunque aún no hay informaciones de otros proyectos presentados frente al organismo financiero.

 

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