JBS y el fondo soberano de Indonesia sellan una alianza de USD 5.000 millones para expandir la producción de proteínas

JBS Indonesia

La brasileña JBS, la mayor empresa procesadora de carne del mundo, anunció la creación de una sociedad de riesgo compartido con Danantara Investment Management (DIM), una división del fondo soberano de Indonesia, en una operación que movilizará hasta USD 5.000 millones para expandir la producción de proteínas en Asia-Pacífico.

El acuerdo prevé una inversión inicial de USD 2.500 millones por parte del fondo indonesio, que adquirirá el 25% de la nueva empresa conjunta. Una vez completada esa etapa, la sociedad buscará obtener otros USD 2.500 millones mediante financiamiento externo, duplicando así el capital disponible para futuras inversiones.

La nueva compañía incorporará el 100% de los activos y operaciones que JBS posee actualmente en Australia y Nueva Zelanda, considerados dos de los principales polos exportadores de carne bovina y ovina del mundo. Desde esa plataforma, ambas compañías buscarán desarrollar nuevos proyectos de producción, adquisiciones y expansión en Indonesia y el resto del Sudeste Asiático.

Indonesia apuesta a la seguridad alimentaria

La operación representa una de las mayores inversiones realizadas hasta ahora por Danantara, el fondo soberano creado por el presidente Prabowo Subianto en febrero de 2025 para financiar proyectos estratégicos vinculados con el desarrollo económico del país.

Entre sus principales objetivos figuran el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, la industrialización y el programa nacional de alimentación gratuita para estudiantes, una de las principales promesas de campaña del mandatario.

Como parte del acuerdo, los primeros recursos aportados por el fondo soberano deberán destinarse exclusivamente al desarrollo del sector de proteínas en Indonesia durante los dos primeros años posteriores al cierre de la operación.

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El director de inversiones de Danantara, Pandu Sjahrir, sostuvo que la alianza permitirá aprovechar la experiencia tecnológica, operativa y comercial de JBS para acelerar el desarrollo de la industria local de proteínas.

«Esperamos aprovechar la experiencia y los canales de distribución de una compañía global líder en proteínas para contribuir al desarrollo de largo plazo del sector en Indonesia», señaló.

Una apuesta de largo plazo para JBS

Para JBS, la asociación constituye uno de los pasos más importantes de su estrategia de expansión internacional en Asia.

El director ejecutivo global de la compañía, Gilberto Tomazoni, afirmó que la alianza permitirá fortalecer las cadenas regionales de suministro de proteínas y ampliar el acceso a nuevos mercados.

«Esta asociación marca un paso importante en nuestra estrategia de crecimiento de largo plazo en el Sudeste Asiático», sostuvo el ejecutivo.

La empresa brasileña conservará el control operativo de los negocios incorporados a la sociedad y aportará su infraestructura ya consolidada en Australia y Nueva Zelanda, mercados donde posee plantas de procesamiento, redes logísticas y una importante capacidad exportadora.

Además, ambas partes acordaron un período de permanencia de cinco años en el capital de la nueva sociedad (lock-up), con la intención de avanzar posteriormente hacia una oferta pública inicial (IPO), una vez consolidado el crecimiento del negocio.

Australia y Nueva Zelanda como plataforma regional

Uno de los aspectos más relevantes de la operación es la incorporación de todos los activos de JBS en Australia y Nueva Zelanda a la nueva empresa conjunta.

Lejos de tratarse de un simple aporte patrimonial, estos activos constituyen una plataforma estratégica para abastecer a los mercados asiáticos.

Australia es uno de los principales exportadores mundiales de carne bovina y ovina, mientras que Nueva Zelanda mantiene una posición de liderazgo en carne ovina y productos lácteos. Ambos países cuentan con estrictos estándares sanitarios y una reputación consolidada entre los importadores asiáticos.

Para Indonesia, acceder a esa infraestructura significa asegurar una fuente estable de abastecimiento de proteínas, mientras que JBS obtiene un socio financiero que permitirá acelerar futuras adquisiciones sin comprometer su balance.

El Sudeste Asiático, el nuevo motor del consumo mundial

La apuesta conjunta de JBS y Danantara responde a una tendencia de largo plazo: el rápido crecimiento del consumo de proteínas animales en Asia.

Un informe elaborado recientemente por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) proyecta que Indonesia, Filipinas y Vietnam estarán entre los países que registrarán los mayores incrementos en el consumo de carne durante la próxima década.

El crecimiento demográfico, la expansión de la clase media y el aumento del ingreso disponible están modificando los hábitos alimentarios en gran parte del Sudeste Asiático, impulsando una demanda sostenida de carne bovina, aviar y porcina.

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Paradójicamente, Indonesia enfrenta importantes limitaciones para abastecer ese crecimiento exclusivamente con producción local.

Los elevados costos internos de producción y la creciente demanda explican el interés del gobierno por atraer inversiones extranjeras capaces de ampliar la oferta nacional y mejorar la eficiencia de la cadena de suministro.

Una estrategia financiera para sostener el crecimiento

Más allá de la dimensión industrial, la operación también tiene un importante componente financiero.

Analistas de J.P. Morgan calificaron el acuerdo como una fórmula «creativa» que permitirá a JBS mantener activa su estrategia de crecimiento y adquisiciones sin deteriorar significativamente su liquidez.

En lugar de financiar completamente las nuevas inversiones con recursos propios, la empresa incorpora un socio institucional con una fuerte capacidad financiera, al tiempo que conserva el control de un negocio estratégico.

El esquema también contempla la posibilidad de captar deuda por hasta USD 2.500 millones, lo que elevaría considerablemente la capacidad de inversión de la nueva sociedad.

La operación todavía deberá recibir las autorizaciones regulatorias correspondientes antes de concretarse.

Qué implica para América Latina

El acuerdo también refleja un fenómeno cada vez más visible en las relaciones entre América Latina y Asia: la creciente participación de fondos soberanos asiáticos en empresas vinculadas con la seguridad alimentaria.

Durante las últimas dos décadas, compañías latinoamericanas dedicadas a la producción de alimentos, minería y energía recibieron inversiones provenientes de China, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y otros fondos estatales. Ahora Indonesia comienza a sumarse a esa tendencia.

En este caso, el interés trasciende la rentabilidad financiera. Para Yakarta, asegurar el acceso a proteínas constituye un objetivo estratégico de política pública, mientras que para JBS la asociación abre la puerta a uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento del mundo.

La alianza también pone de manifiesto cómo Australia y Nueva Zelanda se consolidan como plataformas exportadoras hacia Asia, integrando cadenas regionales de suministro que cada vez involucran a más actores latinoamericanos.

Un negocio con proyección regional

La creación de esta empresa conjunta no busca únicamente abastecer al mercado indonesio.

Según informaron ambas compañías, el objetivo es desarrollar inversiones greenfield, ampliar instalaciones existentes (brownfield) y concretar adquisiciones en todo el Sudeste Asiático, además de fortalecer las operaciones en Australia y Nueva Zelanda.

Esto convierte a la nueva sociedad en un vehículo de expansión regional con capacidad para participar en uno de los sectores alimentarios de mayor crecimiento proyectado para las próximas décadas.

Para JBS representa una oportunidad para consolidar su liderazgo global en proteínas animales. Para Indonesia, constituye un paso relevante dentro de su estrategia para fortalecer la seguridad alimentaria, desarrollar capacidades industriales propias y posicionarse como un actor más relevante dentro de la cadena regional de producción de alimentos.

La magnitud de la inversión y el perfil de los socios involucrados convierten a esta operación en uno de los movimientos corporativos más relevantes del año para la industria mundial de proteínas y un nuevo ejemplo de la creciente integración económica entre América Latina y el Sudeste Asiático.

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Periodista y apasionada del mundo asiático.