Franco Colapinto y el Malbec Argentino de Catena Zapata con el que celebró su regreso a Buenos Aires

Catena Zapata Franco Colapinto

Franco Colapinto levantó un botellón de seis litros de Malbec Argentino de Catena Zapata con ambas manos, y prometió disfrutarlo el día que hiciera podio. Es el regalo que le hizo el enólogo Alejandro Vigil el sábado 25 de abril, antes de que 600.000 personas lo esperaran en Palermo para la exhibición de la Fórmula 1.

El encuentro tuvo lugar el 25 de abril en Estancia Vigil, el proyecto gastronómico que Alejandro Vigil —Director de Enología de Catena Zapata— instaló en Los Cardales, sobre la Ruta 9, a 65 kilómetros del Obelisco. El espacio replica la estética mendocina en territorio bonaerense: caminos de piedra, 3.000 plantas de vid traídas desde Mendoza, una bodega con sala para degustaciones y una cava de más de 15.000 botellas bajo la curaduría del propio Vigil.

El piloto de Alpine llegó cerca de las 13 horas, mate en mano. Luego llegaron sus managers, María Catarineu y Jamie Campbell-Walter y el resto del grupo —unas 25 personas entre amigos, familiares y parte del equipo de comunicación oficial de la Fórmula 1. Con ese equipo, Colapinto grabó contenidos para sus redes de cara al Gran Premio de Miami, que correría días después.

El almuerzo consistió en una parrilla extensa a cargo del chef Diego Irato y vinos de Catena Zapata: Malbec Argentino, Nicolás Catena Zapata y Birth of Cabernet. Antes de sentarse a la mesa, recorrió el predio, los viñedos y la bodega, donde brindó una entrevista para el equipo oficial de la Fórmula 1. Después se puso el delantal y participó en la preparación del asado junto al chef. Distendido y cercano, compartió la sobremesa con todos los presentes y se mostró especialmente agradecido con el equipo de cocina y servicio.

Al cierre del almuerzo Vigil le entregó un Catena Zapata Malbec Argentino 2020 en formato botellón de seis litros, autografiado y dedicado personalmente. «Alegría enorme que llegara esta botella a tus manos«, escribió Vigil en sus redes.

Messi y Shakira convierten el Malbec Argentino de Catena Zapata en fenómeno global

El Malbec Argentino de Catena Zapata es una etiqueta con una historia propia que excede al vino. Fue concebida por Adrianna Catena —historiadora con doctorado de Oxford e hija de Nicolás Catena Zapata— junto a su hermana Laura, médica y bióloga, y actual directora general de la bodega. La ilustración del artista Rick Shaefer plasma cuatro figuras femeninas que narran el viaje del Malbec desde Francia hasta los Andes: Leonor de Aquitania representa el nacimiento de la cepa en el Viejo Mundo; La Inmigrante encarna el cruce al Nuevo Mundo; La Filóxera personifica la plaga que devastó los viñedos europeos; y Adrianna Catena representa su renacimiento en los viñedos de altura de Mendoza.

Es esa historia ilustrada —cuatro mujeres, cuatro capítulos en la historia del varietal— la que Shakira señaló en sus historias de Instagram durante su gira «Las Mujeres No Lloran» en Argentina, haciendo un juego de palabras con el nombre de su álbum. Unos años antes, Lionel Messi había recibido una botella de la cosecha 2006 del mismo vino como regalo de cumpleaños de David Beckham.

Al día siguiente, el 26 de abril, Colapinto condujo un Lotus E20 de 2012 —con motor Renault V8 y los colores del equipo BWT Alpine— y una réplica del Mercedes-Benz W196, el auto con el que Juan Manuel Fangio fue campeón mundial en 1954 y 1955, por la Avenida del Libertador entre las calles Bullrich y Casares. El gobierno de la Ciudad confirmó más de 600.000 personas a lo largo del circuito. Fue la primera vez en 14 años que un auto de Fórmula 1 circuló por las calles de Buenos Aires, y Colapinto se convirtió en el primer argentino en lograrlo.

La bodega que eligió para ese brindis previo con su equipo y amigos fue elegida Marca de Vino Más Admirada del Mundo en 2025 y 2026 según el ranking de Drinks International, el ranking más influyente del sector a nivel global. Ninguna de sus apariciones junto a figuras de ese calibre —Messi, Shakira, Colapinto— respondió a una campaña publicitaria. En todos los casos, alguien eligió el vino. En Los Cardales, el sábado antes del Road Show más visto de la historia argentina, fue Colapinto quien eligió los vinos. Y fue Vigil quien puso el botellón en sus manos.

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Periodista, viajera full-time, especialista en Cultura, Negocios y Lifestyle.