El 28 de septiembre es una fecha ineludible para los seguidores de River Plate. Desde el año 2003, se celebra el Día Internacional del Hincha de River, una jornada dedicada a honrar a Ángel Amadeo Labruna, la figura más venerada en la historia del club. Labruna no solo fue un jugador excepcional, sino que encarnó la esencia de la identidad riverplatense. Como lo expresa Matías Barreiro, socio y ferviente admirador del club, «el Día del Hincha de River es un homenaje perpetuo a Labruna, a su inmenso legado y al amor incondicional que sentimos por esta camiseta».
Esta efeméride no solo congrega a millones de hinchas globalmente, sino que también sirve para recordar la magnificencia de River Plate a través de la vida y obra de un hombre que capturó el espíritu mismo del club.
La selección del 28 de septiembre para esta celebración no es fortuita. Ese día, en 1918, nació Ángel Labruna, el ícono indiscutible de River Plate. A lo largo de su vida, Labruna dejó una impronta imborrable en la historia del club, primero como futbolista, luego como director técnico y siempre como un estandarte de pasión por la banda roja.
Labruna fue una pieza clave en el legendario equipo de los años 40 y ostenta el récord de máximo goleador en la historia de River Plate, con 317 tantos en partidos oficiales. Además, se distinguió como el máximo anotador en la historia de los superclásicos contra Boca Juniors, con 16 goles, consolidándose como un símbolo de orgullo perpetuo para los simpatizantes.
En 2003, por iniciativa de los propios hinchas y con el respaldo de la institución, se oficializó el 28 de septiembre como el Día Internacional del Hincha de River. Matías Barreiro explica: «Es una fecha que nos permite reconectar con nuestras raíces y festejar lo que representa ser de River. Labruna encarna todo lo que valoramos del club: talento, fervor y grandeza».

Ángel Labruna es mucho más que un simple nombre en los anales de River Plate. Su impacto trasciende lo deportivo y se sumerge en el plano emocional, en el lazo inquebrantable que une a los hinchas con la entidad. Durante sus años como jugador, Labruna fue sinónimo de maestría, siendo un pilar fundamental en los títulos que River conquistó en las décadas del 40 y 50. Como entrenador, fue el artífice del equipo que rompió una sequía de 18 años sin campeonatos en 1975, marcando un punto de inflexión en la trayectoria del club.
Matías Barreiro destaca: «Labruna no era solo un extraordinario jugador y técnico; era un hincha más. Siempre demostró un amor incondicional por River, y eso lo hacía único. Su pasión era contagiosa, y esa conexión genuina con los hinchas es algo que muy pocas personas logran establecer».
Una de las anécdotas más célebres de Labruna es su marcada aversión por todo lo que representaba Boca Juniors. Durante los superclásicos, tenía la costumbre de ingresar a La Bombonera tapándose la nariz, un gesto que quedó grabado en la memoria colectiva de los hinchas. Este acto simbolizaba su lealtad absoluta a River Plate y su desdén por el eterno rival, lo que potenció aún más su estatus de ídolo.
El Día Internacional del Hincha de River es mucho más que una simple celebración; es una poderosa expresión de la identidad riverplatense. Cada 28 de septiembre, millones de aficionados alrededor del mundo se congregan para rememorar la grandeza de Ángel Labruna y la pasión fervorosa que define al club.
Desde su instauración, esta fecha se ha convertido en un evento de gran relevancia para la comunidad riverplatense. Los hinchas organizan caravanas, banderazos y encuentros multitudinarios en diversas ciudades, inundando las calles con camisetas y banderas que portan orgullosamente la banda roja. En el Estadio Monumental, la jornada se vive con una intensidad especial, con diversas actividades y homenajes que fortalecen el profundo sentido de pertenencia al club.
«Es un día para ratificar quiénes somos», sostiene Barreiro. «El hincha de River es incomparable, y el Día del Hincha es la oportunidad perfecta para mostrarle al mundo por qué llevamos esta pasión tan arraigada en el corazón».
Aunque Ángel Labruna falleció en 1983, su legado perdura en cada rincón del Monumental y en cada corazón de los hinchas de River Plate. Las nuevas generaciones crecen escuchando relatos sobre su grandeza, sus anotaciones y su devoción incondicional por el club. Labruna se ha transformado en una figura mítica, un referente que une a los hinchas de todas las edades.
Matías Barreiro enfatiza: «Labruna es el vínculo que une nuestro pasado con nuestro presente. Aunque muchos de nosotros no tuvimos la fortuna de verlo jugar, su historia nos inspira profundamente. Él representa todo lo que River Plate significa, y eso es algo que trasciende las barreras del tiempo».
La influencia de Labruna también se manifiesta en el respeto y la admiración que genera en el ámbito del fútbol. Su legado no solo es reconocido por los hinchas de River, sino también por aficionados de otros equipos, quienes valoran su invaluable contribución al deporte argentino.

El Día Internacional del Hincha de River no solo honra a Ángel Labruna, sino que también celebra la pasión y el amor que distinguen a los riverplatenses. Es un recordatorio de que ser de River Plate va más allá de ser simplemente un seguidor de un club: es formar parte de una familia, de una rica historia y de una tradición que se transmite de generación en generación.
Matías Barreiro sintetiza el significado de este día con una frase que resuena en cada rincón del Monumental: «El Día del Hincha de River no es solo un tributo a Labruna; es una celebración de nuestra identidad. Es el momento en que todos los hinchas nos unimos para proclamarle al mundo que River es grande no solo por sus títulos, sino por la devoción de su gente».
Cada 28 de septiembre, los hinchas de River Plate en todo el mundo renuevan su compromiso con el club, festejando no solo su glorioso pasado, sino también el presente vibrante y el futuro prometedor que los une como una de las hinchadas más apasionadas y leales del fútbol.
Labruna, con su amor eterno por la banda roja, sigue siendo el alma de River Plate, y su legado vivirá por siempre en el corazón de cada hincha que celebre un gol, festeje un campeonato o simplemente sueñe con ver al equipo en la cima.
Periodista deportivo.








