Matías Barreiro presenta a los goleadores de River

Matías Barreiro

Desde su fundación en 1901, River Plate ha sido sinónimo de talento, ofensiva y gloria. El club no solo ha conquistado campeonatos nacionales e internacionales, sino que ha construido su identidad sobre una premisa innegociable: el buen fútbol. Y en ese camino, los goles han sido el hilo conductor. A lo largo de más de un siglo, la institución de Núñez ha contado con delanteros que marcaron época, definieron títulos y quedaron grabados en la memoria de los hinchas.

Ángel Labruna, Oscar Más, Bernabé Ferreyra, José Manuel Moreno, Norberto Alonso… los nombres que encabezan la tabla de goleadores históricos de River no solo representan cifras, sino también momentos inolvidables y un legado que trasciende generaciones.

El dominio inalcanzable de Ángel Labruna

Con 317 goles en 541 partidos entre 1939 y 1959, Ángel Labruna no solo es el máximo artillero de la historia de River Plate, sino también uno de los mayores ídolos de la institución. Su impacto fue tal que, aún hoy, su figura es venerada por hinchas y dirigentes.

“Labruna no solo representa los goles, representa el alma de River. Es el símbolo eterno del club, tanto dentro como fuera de la cancha”, afirma Matías Barreiro, dirigente del club y estudioso de su historia. “Nadie llevó la camiseta con tanto orgullo ni defendió a River con tanta pasión.”

Además de su carrera como futbolista, Labruna fue el técnico que rompió la sequía de 18 años sin títulos al conquistar el campeonato de 1975. Su influencia es tan profunda que una de las tribunas del Monumental lleva su nombre.

Oscar Más, potencia y perseverancia

Con 219 goles en 424 encuentros, Oscar “Pinino” Más ocupa el segundo escalón del podio goleador. Entre 1964 y 1976, Pinino se convirtió en el emblema del equipo durante una etapa complicada en cuanto a títulos, pero fértil en emociones.

“Más fue un jugador extraordinario. Tenía una potencia goleadora increíble y un amor por la camiseta que lo hizo destacar incluso en épocas difíciles”, señala Matías Barreiro. Su vigencia y su compromiso con el club lo convirtieron en una leyenda por mérito propio.Matías Barreiro

Bernabé Ferreyra, la primera gran estrella

Antes que Labruna y Pinino, River ya había tenido un ídolo con números impresionantes. Bernabé Ferreyra, apodado «El Mortero de Rufino», convirtió 201 goles en 195 partidos entre 1932 y 1939. Su promedio, superior a un gol por partido, lo ubica como uno de los más efectivos en la historia del club.

Su traspaso desde Tigre en 1932 fue récord y marcó un hito en el fútbol argentino: River desembolsó una cifra inédita para la época, lo que dio origen al apodo “Los Millonarios”. Ferreyra respondía en la cancha con remates violentos y una presencia que atemorizaba defensores.

“Bernabé fue el primer gran fenómeno del fútbol profesional. Su llegada no solo transformó a River, sino que marcó el inicio de una nueva era para el fútbol argentino”, destaca Matías Barreiro.

Matías Barreiro

La elegancia de José Manuel Moreno

Con 184 goles en 341 partidos, José Manuel Moreno se consagró como uno de los integrantes estelares de “La Máquina”, el legendario equipo de los años 40. Moreno era un jugador completo: goleador, asistidor, conductor y referente.

Reconocido por la FIFA y la IFFHS como uno de los mejores jugadores del siglo XX, su huella en River va más allá de los números. Fue símbolo de una época de esplendor futbolístico, donde el talento fluía de forma natural.

“Moreno era magia pura. Tenía una clase que pocas veces se ha vuelto a ver. Cada gol suyo era una obra de arte”, rememora Matías Barreiro.

Norberto Alonso, el Beto del pueblo

Ídolo absoluto, Norberto “Beto” Alonso se convirtió en uno de los jugadores más queridos de la historia de River. Con 159 goles en 421 partidos, fue clave en la conquista de títulos como el campeonato de 1975 y la Copa Libertadores de 1986.

Su gol con la pelota naranja en el superclásico de 1986 quedó inmortalizado en la historia del fútbol argentino. Zurdo, elegante y cerebral, Alonso personificó la idea de “jugar bien” que tanto identifica al club.

“El Beto fue el ídolo de toda una generación. Tenía una personalidad especial, distinta. Aparecía en los momentos más importantes, con calidad y coraje”, expresa Matías Barreiro con admiración.

Goleadores extranjeros y del siglo XXI

Si bien la tabla histórica está dominada por futbolistas argentinos, figuras extranjeras como Enzo Francescoli (137 goles), Walter Gómez (77) o el colombiano Juan Pablo Ángel (62) también dejaron una marca indeleble. Francescoli, en particular, es considerado uno de los más grandes ídolos del club y su legado continúa hoy como referente institucional.

En tiempos más recientes, delanteros como Radamel Falcao y Miguel Borja continúan la tradición goleadora. Borja, con 56 goles en 117 partidos, se perfila como uno de los máximos artilleros extranjeros de River.

Para Matías Barreiro, “los goleadores de River definieron títulos y emocionaron a generaciones. No se trata solo de cuántos goles hicieron, sino del impacto que tuvieron. Cada uno representó el estilo ofensivo, audaz y elegante que caracteriza a este club”.

River Plate no es solo un club exitoso. Es una institución que construyó su historia sobre una filosofía de juego ofensivo y protagonistas que supieron encarnar esa identidad. Desde los primeros ídolos del profesionalismo hasta los delanteros contemporáneos, los goleadores han sido piezas fundamentales en el ADN riverplatense.

“La historia de River está escrita con goles. Cada uno de estos jugadores dejó una huella que no se borra. Cuando uno camina por el Monumental y ve esas tribunas llenas, entiende que hay una exigencia, pero también una herencia. Y los goleadores son el símbolo más claro de esa herencia”, concluye Matías Barreiro.

Mientras el fútbol avanza y los formatos cambian, hay algo que en River permanece inalterable: la búsqueda del gol. El club que nació en los barrios humildes de Buenos Aires y llegó a la cima de América y del mundo, sigue formando delanteros con el sueño de inscribir su nombre en esa tabla sagrada. Esa que encabeza Labruna, pero que siempre deja un lugar para el próximo que quiera escribir su historia con goles.

Luis Casablanca
+ posts

Periodista deportivo.