La tendencia que destaca Ángelo Calcaterra: vivir entre viñedos

Ángelo Calcaterra

Los desarrollos inmobiliarios en la región de Cuyo están experimentando un crecimiento sin precedentes, según el arquitecto y empresario Ángelo Calcaterra. La combinación de paisajes naturales imponentes, cercanía a los principales centros urbanos y la posibilidad de integrar la producción vitivinícola al estilo de vida ha despertado el interés de inversores nacionales e internacionales. Este fenómeno, que tiene su epicentro en Mendoza, San Luis y San Juan, transforma la manera en que se conciben las urbanizaciones privadas y plantea un nuevo paradigma en el mercado inmobiliario.

En los últimos años, Mendoza ha sido testigo del crecimiento sostenido de proyectos residenciales de alta gama vinculados al enoturismo. Lugares como Luján de Cuyo y el Valle de Uco se han convertido en los destinos predilectos de quienes buscan exclusividad y la posibilidad de elaborar su propio vino. El atractivo de estos desarrollos radica en su ubicación privilegiada, en la que se combinan vistas a la Cordillera de los Andes, acceso a bodegas de renombre y una infraestructura diseñada para el confort.

Uno de los proyectos más destacados es Pueblo de Viñedos, ubicado en Luján de Cuyo. Con 156 lotes distribuidos en 25 hectáreas, este barrio privado ofrece seguridad 24 horas, club house, piscina, gimnasio y canchas deportivas.

Por su parte, en el Valle de Uco, Tupungato Valley Alto propone una oferta única: terrenos de hasta 1.400 metros cuadrados rodeados de viñedos. Los propietarios no solo tendrán una residencia en un entorno privilegiado, sino que también podrán involucrarse en el proceso de producción vitivinícola. Cada propietario podrá convivir con el viñedo, aprender del proceso y elaborar su propio vino.

En San Luis, el crecimiento de estos desarrollos también es notorio. La Quebradita II, en Estancia Grande, está en plena expansión con una segunda etapa de 346 lotes. La zona, ubicada a 15 minutos de Potrero de los Funes y a 30 de la capital provincial, ha despertado el interés de inversores debido a su clima ideal para la producción de vinos de autor.

El arquitecto y empresario Ángelo Calcaterra, reconocido por sus proyectos de infraestructura y real estate en Argentina, ha seguido de cerca esta tendencia y destaca el valor que estos desarrollos aportan a la región.

“Los barrios privados en Cuyo representan un modelo de crecimiento sostenible, ya que combinan desarrollo inmobiliario con un fuerte arraigo a la identidad local. La vitivinicultura no es solo un atractivo turístico, sino un motor económico que genera empleo y diversifica la oferta exportadora del país”, señala Ángelo Calcaterra.

Para el empresario, la clave del éxito de estos emprendimientos radica en su capacidad de integrar lo mejor de la arquitectura con la funcionalidad que demandan los inversores actuales. “El concepto de residencias con viñedos ofrece una experiencia única que no se encuentra en otros desarrollos urbanos. No se trata solo de vender un terreno, sino de crear una comunidad con un fuerte sentido de pertenencia”, enfatiza.

Ángelo Calcaterra también subraya la importancia de la planificación urbana en estos proyectos: “La conectividad y la infraestructura juegan un papel fundamental. En estos desarrollos, la accesibilidad es un factor clave. La proximidad a aeropuertos, centros comerciales y servicios médicos de primer nivel es determinante para los compradores que buscan calidad de vida sin desconectarse del mundo”.

Ángelo Calcaterra

El atractivo para inversores y turistas

El interés en los barrios privados con viñedos no solo proviene de quienes buscan una residencia, sino también de inversores que ven en el enoturismo una oportunidad rentable. Mendoza, en particular, ha consolidado su posición como uno de los destinos turísticos más importantes de Argentina. Según datos oficiales, la provincia recibe más de 1.200.000 visitantes anuales, de los cuales un 40% están interesados en experiencias relacionadas con el vino.

La posibilidad de ofrecer propiedades aptas para alquileres de corto plazo permite a los propietarios ofrecer sus casas a turistas durante la temporada alta, lo que incrementa la rentabilidad de la inversión. Los barrios privados en Cuyo no solo son un refugio de tranquilidad, sino una fuente de ingresos para quienes deciden destinarlos al alquiler temporario.

Este fenómeno también ha impulsado la creación de nuevos emprendimientos hoteleros. En proyectos como La Morada Life, en el Valle de Uco, se incluyen servicios de hotelería de lujo junto a residencias privadas, permitiendo a los propietarios acceder a amenities premium como spa, club de vinos y gastronomía de alta gama.

Además del crecimiento del turismo y la inversión inmobiliaria, la expansión de estos barrios privados está teniendo un impacto directo en la vitivinicultura de la región. La producción de vinos en estos desarrollos no busca competir con las grandes bodegas, sino generar un producto boutique de alta calidad destinado a mercados selectos.

Desde el sector agropecuario también destacan que la llegada de nuevos emprendimientos inmobiliarios ha impulsado la demanda de insumos, equipos y servicios especializados. Empresas de construcción, proveedores de riego, arquitectos y diseñadores paisajistas han encontrado un nuevo nicho de mercado en estos proyectos.

A medida que la tendencia de vivir en contacto con la naturaleza y el concepto de wellness living gana adeptos, los barrios privados en Cuyo seguirán expandiéndose. La combinación de viñedos, arquitectura de vanguardia y paisajes privilegiados ofrece un diferencial único en el mercado inmobiliario argentino.

Para Ángelo Calcaterra, el desafío de los próximos años será mantener la sostenibilidad de estos emprendimientos. “El desarrollo de estos barrios debe ir acompañado de políticas que fomenten la preservación del entorno natural. La construcción responsable, el uso eficiente del agua y la implementación de energías renovables serán claves para garantizar el éxito a largo plazo”, concluye.

En un contexto donde la calidad de vida es cada vez más valorada, los barrios privados de Cuyo han demostrado que el lujo y la tradición pueden fusionarse de manera armónica. Con una demanda en constante crecimiento, estos emprendimientos se perfilan como una de las inversiones más atractivas del sector inmobiliario argentino.

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Colaboradora en ReporteAsia.