América Latina es una región a menudo descrita como la última frontera para la diplomacia de la India, por la distancia que las separa. La Federación de Cámaras de Comercio e Industria de la India (FICCI, por sus siglas en inglés) realizó un reporte en el que muestra la visión del empresariado indio frente a las potencialidades económicas y comerciales en América Latina.
Antecedentes en las relaciones India-América Latina
En el año 1997, el gobierno de la India, reconociendo el potencial de la región de América Latina como un poderoso socio comercial, lanzó el programa “Focus LAC”. Dicho programa no solo ha ayudado a mejorar las cifras comerciales; también ha ayudado a diversificar las “canastas de exportación” de ambas geografías.
En 2004, la India y las naciones del MERCOSUR firmaron un Acuerdo de Comercio Preferencial (PTA), que otorgó preferencias arancelarias fijas recíprocas con el objetivo final de crear un área de libre comercio. Chile e India firmaron un PTA en 2006 y se espera que la expansión del PTA fortalezca las relaciones entre ellos y mejore el compromiso de la India con el bloque comercial emergente “Alianza del Pacífico”.
Por su parte, India y Perú están negociando para concluir el Tratado de Libre Comercio (TLC) especial que impulsará el comercio entre los dos desde los actuales $ 4 mil millones y ampliará su canasta comercial, fuentes oficiales peruanas indicaron que durante 2021 se concretará dicho acuerdo.
El éxito de este tipo de acuerdos se puede corroborar a través de los números: el comercio entre India y LATAM se multiplicó por veinte en las últimas dos décadas, superando los 30 mil millones de dólares hacia el año 2020.
Sectores de mayor potencial para la cooperación e intercambio comercial
Los miembros de FICCI tienen muy claro la necesidad de ampliar la cooperación entre India y los países de América Latina tanto a nivel regional como de forma bilateral.
Existe un inmenso potencial en el sector de productos farmacéuticos, químicos, fertilizantes y petroquímicos de la India.
Se trata de un área de crecimiento en los últimos años y en la que India está fomentando inversiones para establecer bases de fabricación.
A su vez, India requiere una gran cantidad de fertilizantes para el sector agrícola. La producción nacional no es suficiente para cumplir con los requisitos, por lo que se genera una dependencia de las importaciones. Existen algunos puntos donde India y América Latina exploran la posibilidad de desarrollar la cadena de suministro de los fertilizantes, de modo que se pueda obtener la cantidad adecuada a precios competitivos.
Por ejemplo, la FICCI marca una necesidad de colaboración y desarrollo de fertilizantes alternativos como ,los nanofertilizantes que pueden la dependencia de las importaciones del país comandado por Narendra Modi.
Colombia es identificada por el empresariado indio como posible puerta de entrada para que los inversionistas indios expandan sus negocios en la región latinoamericana, ya que tienen puertos en el Pacífico y también en el Atlántico. También, en este punto el rol de Chile puede ser muy relevante en cuanto a la conexión vía Pacífico para los países del MERCOSUR.
El verdadero potencial de la relación LATAM-India aún no se ha realizado. Los flujos bilaterales comenzaron a despegar en 2004 y alcanzaron su punto máximo en 2014 con 45.000 millones de dólares. A pesar de una caída temporal en 2009, el comercio creció a una tasa promedio anual del 25,6% entre 2004 y 2014. Si bien las exportaciones indias a la región crecieron constantemente hasta alcanzar los 16.000 millones de dólares en 2018, las exportaciones de LATAM aumentaron a 22.700 millones de dólares, siguiendo los vaivenes de los precios de las commodities, como el petróleo.
En 2018, Venezuela, México y Brasil representaron dos tercios del total de envíos de ALC al gigante asiático (31%, 21% y 17%, respectivamente). En 2000, los principales actores eran diferentes y la concentración era aún mayor, con Argentina, Brasil y Chile sumando más de cuatro quintas partes del total (45%, 30% y 13% de las exportaciones de LATAM a India, respectivamente).
Las exportaciones de LATAM a India están fuertemente concentradas en productos extractivos, que representaron el 72% de las exportaciones en 2017.
Los productos agrícolas siguieron con el 19% y las manufacturas industriales solo representaron el 9%.
Fortalecimiento de los flujos de inversión
En la actualidad, las inversiones de India en América Latina reflejan un interés en encontrar nuevos mercados y mejorar la eficiencia de la cadena de suministro. Ascienden actualmente a 16.000 millones de dólares, que se concentran principalmente en sectores como tecnología de la información (IT), industria automotriz, agroquímicos, plásticos, metales y minería.
Las empresas latinoamericanas han invertido US $ 2 mil millones en India y las inversiones se concentran principalmente en sectores como: alimentos y bebidas, IT, minería y entretenimiento.
El sector automotriz es un buen ejemplo donde las empresas con sede en India y en LATAM se han alineado para establecer una relación de beneficio mutuo. Los fabricantes de equipos originales de automóviles de la India como Tata Motors y Ashok Leyland han invertido para expandir su presencia en los países de América Latina y el Caribe. Al mismo tiempo, las empresas de componentes automotrices con sede en LATAM, como Metalsa (parte de Grupo Proeza) y Nemak (parte de Alfa Group), están ampliando su presencia en India para respaldar a estos mismos fabricantes.
Las inversiones bilaterales también están generando empleo. La empresa de IT india, Aegis, superó los 5 mil empleados en Argentina para el año 2020. Otro caso es el de UPL, que tiene una facturación anual de 1.300 millones de dólares con sus plantas de producción de agroquímicos y desarrollo de nuevas variedades de semillas en Brasil, Argentina y Colombia. UPL, es la mayor empresa de agroquímicos de la India, tiene un volumen de negocios mayor en Brasil que en la propia India.
Barreras para el crecimiento
Para que India y LATAM den los próximos pasos en su viaje de crecimiento mutuo, las partes interesadas deberán comprender y superar las barreras a los flujos de inversión entre las dos geografías. Tales barreras adoptan en gran medida la forma de desafíos operativos, incluidos los requisitos reglamentarios y de procedimiento, que aumentan los costos de establecer y realizar negocios. Dichos aumentos de costos pueden erosionar los márgenes de los inversores.
El reporte de la FICCI remarcó cuatro categorías de barreras operativas a los flujos de inversión: 1. Restricciones comerciales – 2. Restricciones a la movilidad de talentos – 3. Impredecibilidad y demoras regulatorias – 4. Requisitos de cumplimiento complejos
Existe un enorme margen para fortalecer las relaciones entre India y América Latina mediante la profundización de los lazos comerciales y de inversión. Existe un importante potencial sin explotar para los exportadores indios en categorías como maquinaria y aparatos mecánicos, maquinaria y equipo eléctrico, plásticos, vehículos de transporte, productos farmacéuticos, entre otros, debido a su alta demanda de importaciones en la región. Además, con base en la investigación de la FICCI, sectores como las comunicaciones, automotriz, los servicios empresariales y financieros, las energías renovables, metales, alimentos y tabaco e hidrocarburos presentan oportunidades para que los inversores indios hagan crecer sus activos en LATAM.
Mejorar las medidas de facilitación del comercio, impulsar la inversión en infraestructura y promover reformas en el sector de la logística, reducir los costos de transacción y transporte, así como emprender actividades de promoción comercial proactivas y específicas podrían ser sugerencias de política clave para mejorar las relaciones comerciales bilaterales entre India y la región de América Latina.










