Trump impone arancel del 25% a la importación de automóviles a partir del 3 de abril

Trump arancel

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que impondrá un arancel adicional del 25% a todos los automóviles fabricados fuera del país, sin exenciones para Japón ni otros socios comerciales. La medida, que entrará en vigor el 3 de abril, podría afectar gravemente las cadenas de suministro y el crecimiento económico global.

Según la Casa Blanca, el arancel afectará tanto a los vehículos de pasajeros como a las camionetas ligeras importadas. Además, se aplicará la misma tasa a componentes clave, como motores, transmisiones y piezas del tren motriz, aunque estos podrán contar con una prórroga de hasta un mes, hasta el 3 de mayo.

«Vamos a cobrar a los países por hacer negocios en nuestro país y llevarse nuestros empleos, nuestra riqueza y muchas otras cosas», declaró Trump desde la Oficina Oval. «Nos han quitado demasiado, tanto amigos como enemigos. Y, francamente, los amigos a menudo han sido peores que los enemigos».

Impacto en la industria automotriz global

La decisión de Trump podría afectar significativamente a fabricantes de Japón, Alemania, Corea del Sur y otros países, así como a las propias automotrices estadounidenses que producen una parte importante de sus vehículos en el extranjero y dependen de piezas importadas.

Japón exportó a Estados Unidos más de 6 billones de yenes (40.000 millones de dólares) en automóviles en 2024, lo que representó el 28,3% de sus exportaciones totales hacia la economía más grande del mundo, según datos del comercio japonés.

El año pasado, aproximadamente el 50% de los 16 millones de vehículos nuevos vendidos en Estados Unidos fueron importados, según un funcionario de la Casa Blanca. Entre los vehículos ensamblados localmente, más de la mitad contenía piezas extranjeras, lo que significa que solo el 25% de los automóviles y componentes pueden considerarse completamente «hechos en EE.UU.».

México fue el mayor exportador de vehículos a Estados Unidos en 2024, enviando aproximadamente 2,96 millones de unidades, seguido por Corea del Sur (1,54 millones), Japón (1,38 millones) y Canadá (1,07 millones), según el Departamento de Comercio de EE.UU.

El aumento del arancel se basa en una investigación realizada bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, según la Casa Blanca. Trump utilizó esta ley en 2019 para evaluar las importaciones de automóviles y concluyó que el alto volumen de vehículos extranjeros socavaba la seguridad nacional de EE.UU. Sin embargo, no aplicó aranceles en ese momento debido a la pandemia de COVID-19 y sus repercusiones en la cadena de suministro.

Trump justificó la nueva medida asegurando que fortalecerá la industria automotriz estadounidense, atraerá inversiones y generará más de 100.000 millones de dólares en ingresos fiscales anuales. «Creo que nuestro negocio automotriz prosperará como nunca antes», afirmó el mandatario.

Sin embargo, economistas advierten que el aumento de aranceles podría elevar los costos para fabricantes y consumidores, afectando el mercado automotriz y la economía en general. La reubicación de la producción en EE.UU., como pretende Trump, es un proceso costoso y complejo, debido a la inversión necesaria en tecnología e infraestructura antes de lanzar nuevos modelos.

El anuncio de Trump se produce en la antesala de la aplicación de nuevos aranceles recíprocos a productos de diversos países a partir del 2 de abril, una fecha que el presidente ha denominado «Día de la Liberación».

Desde su regreso a la Casa Blanca en enero, ha implementado tarifas adicionales del 20% sobre bienes chinos y un 25% sobre importaciones de acero y aluminio. En marzo, impuso un arancel del 25% a importaciones de Canadá y México, aunque su aplicación ha sido suspendida hasta el 2 de abril.

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