China demanda a Estados Unidos ante la OMC por políticas comerciales discriminatorias

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China presentó una demanda formal contra Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), alegando que las políticas industriales norteamericanas son discriminatorias y afectan sus intereses en el sector de los vehículos eléctricos. El conflicto surge a raíz de la Ley de Reducción de la Inflación de 2022, que impide a los fabricantes estadounidenses acceder a beneficios fiscales si sus productos contienen componentes de empresas chinas, norcoreanas, iraníes o rusas.

Según el gobierno chino, esta medida excluye injustamente a sus mercancías del mercado estadounidense, lo que afecta directamente su capacidad de competir en el sector automotriz. La misión china en la OMC criticó la ley, asegurando que, aunque se presenta como una iniciativa para combatir el cambio climático y reducir emisiones de carbono, en realidad favorece el uso de bienes de fabricación estadounidense o importados de regiones específicas.

El Ministerio de Comercio de China instó a Washington a «corregir rápidamente sus políticas discriminatorias» y garantizar la estabilidad de la cadena de suministro global. Hasta el momento, la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos y la OMC no han emitido declaraciones sobre la demanda.

Este enfrentamiento es parte de una disputa tecnológica más amplia entre ambas potencias. En los últimos días, China anunció nuevas restricciones al uso de microprocesadores fabricados por Intel y AMD en equipos gubernamentales, así como la eliminación progresiva de sistemas operativos extranjeros, como Windows de Microsoft, en favor de alternativas nacionales.

Las nuevas regulaciones chinas buscan fortalecer la independencia tecnológica del país, particularmente en sectores estratégicos como el militar y el gubernamental. El Ministerio de Finanzas y el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información han publicado una lista de procesadores y software que serán considerados “seguros y confiables”, todos ellos de fabricación china.

Este proceso, conocido como xinchuang o “innovación de aplicaciones de TI”, es una estrategia nacional para reducir la dependencia de tecnología extranjera. Se espera que las empresas estatales chinas completen la transición a proveedores nacionales para 2027, reportando periódicamente sus avances al gobierno.

Por su parte, Estados Unidos ha intensificado sus sanciones a empresas chinas por motivos de seguridad nacional, lo que ha afectado a gigantes tecnológicos como Huawei y TikTok. Además, el gobierno de Washington ha impulsado leyes para fomentar la producción de chips avanzados dentro de su territorio y restringir la exportación de semiconductores y herramientas clave a China.

El litigio ante la OMC es solo un nuevo episodio en la creciente rivalidad económica y tecnológica entre China y Estados Unidos, con implicaciones que podrían redefinir el comercio y la innovación global en los próximos años.

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