El aeropuerto de San Fernando: el hub de la aviación ejecutiva argentina y la base de operaciones de Sundown Jet

A unos 30 kilómetros del centro de Buenos Aires, sobre la costa del Delta del Río Paraná, existe un aeropuerto que no aparece en las apps de búsqueda de vuelos comerciales y sin embargo es el punto de partida y llegada de la mayoría de los vuelos ejecutivos privados que operan en Argentina. El Aeropuerto Internacional de San Fernando no es Ezeiza ni Aeroparque: es otra cosa. Es el hub donde se concentra la aviación general del área metropolitana, donde tienen su base los principales operadores de jets privados del país y donde el acceso, el proceso y la experiencia del pasajero son radicalmente distintos a los de cualquier aeropuerto comercial.

Para Sundown Jet, San Fernando no es solo una dirección: es el centro operativo desde el que la compañía cubre el mapa completo de la aviación ejecutiva en Argentina, desde vuelos domésticos de pocas horas hasta conexiones internacionales de largo alcance.

Breve historia de un aeropuerto que creció con la aviación privada argentina

El Aeropuerto de San Fernando tiene una historia que arranca en noviembre de 1929, cuando un decreto presidencial dispuso la expropiación de 133 hectáreas para instalar el aeródromo. En 1950 fue elevado a la categoría de Aeropuerto Internacional, aunque durante décadas operó con infraestructura limitada y sin torre de control propia.

El Aeropuerto de San Fernando, donde está ubicada Sundown Jet, es el punto de partida y llegada de la mayoría de los vuelos ejecutivos privados que operan en Argentina.

El salto operativo más relevante llegó en 1981, cuando se inauguró la pista asfaltada 05/23 —de 1.325 metros, hasta entonces de pasto— y en 1985 se habilitó el edificio de la Terminal. En 1990, la Dirección de Tránsito Aéreo habilitó el Control de Aeródromo y el aeropuerto comenzó a funcionar como aeródromo público controlado. En 1992 se reinstalaron las luces aeronáuticas de superficie, y en 1995 se habilitaron los servicios de Aduana y Migraciones, el servicio internacional completo y la operación durante las 24 horas.

En 1998, Aeropuertos Argentina 2000 se hizo cargo del aeropuerto en el marco de la privatización del Sistema Nacional Aeroportuario. Un año después, la Fuerza Aérea prolongó la pista de 1.325 a 1.800 metros, y Aeropuertos Argentina 2000 completó la ampliación de la terminal y el camino perimetral. En diciembre de 2015 quedó habilitado nuevamente para operaciones internacionales.

Hoy el aeropuerto ocupa un predio de 190 hectáreas con pistas, calles de rodaje, plataformas —de las cuales más de 19.500 m² corresponden a plataformas privadas— y más de 27.000 m² de hangares.  

La inversión para triplicar su capacidad

El crecimiento sostenido de la aviación ejecutiva en Argentina se refleja en las obras de expansión en curso. Aeropuertos Argentina invirtió USD 5,5 millones en la ampliación de la plataforma de San Fernando con el objetivo de triplicar su capacidad operativa. La apuesta responde directamente al incremento de la demanda de vuelos privados y de negocios, que en los últimos años convirtió a San Fernando en el aeropuerto con mayor tráfico de aviación general del país.

La ampliación de la plataforma tiene un impacto directo sobre la capacidad de operación simultánea de aeronaves, los tiempos de movimiento en tierra y la calidad del servicio para los operadores con base en el aeropuerto. Para una compañía como Sundown Jet, que gestiona una flota con múltiples aeronaves y coordina operaciones las 24 horas, la expansión de la infraestructura aeroportuaria es una condición habilitante para seguir creciendo sin restricciones de capacidad.

Por qué San Fernando es el hub natural de la aviación ejecutiva en Argentina

La posición geográfica de San Fernando dentro del área metropolitana de Buenos Aires es uno de sus activos más difíciles de replicar. A 30 kilómetros del centro de la ciudad y con acceso directo desde la Autopista Acceso Norte por el ramal a Tigre, el aeropuerto está significativamente más cerca de los principales focos de actividad empresarial del norte del Gran Buenos Aires —Pilar, Tigre, San Isidro, Escobar, Zona Norte— que Ezeiza o incluso Aeroparque para muchos pasajeros.

El Lear Jet 45 de Sundown Jet, en la pista del Aeropuerto de San Fernando. 

Pero la ubicación es solo una parte de la ecuación. Lo que convierte a San Fernando en un hub y no simplemente en un aeropuerto cercano es la concentración de operadores, técnicos especializados, proveedores de mantenimiento, servicios de rampa y combustible que se fueron consolidando en el predio a lo largo de décadas. Esa masa crítica de infraestructura y expertise no se construye de un día para el otro, y es lo que hace que San Fernando funcione con una eficiencia operativa que los aeropuertos secundarios difícilmente pueden igualar.

Para un pasajero de aviación privada, la diferencia se siente desde el primer contacto: se llega al aeropuerto con 15 o 30 minutos de anticipación, sin colas, sin controles de seguridad masivos, sin salas de espera compartidas. El proceso completo desde que el pasajero baja del auto hasta que el avión despega puede medirse en minutos. Y al llegar al destino, el proceso inverso es igualmente expeditivo.

Sundown Jet en San Fernando: infraestructura, equipo y disponibilidad 24 horas

Sundown Jet opera desde San Fernando con infraestructura propia: hangar, equipo técnico en planta y equipo de operaciones disponible las 24 horas los 7 días de la semana. Esa presencia permanente en el aeropuerto no es un detalle administrativo: es la condición operativa que permite coordinar vuelos con poca anticipación, responder a cambios de último momento en los itinerarios y garantizar que la aeronave esté lista cuando el pasajero lo necesita.

Primera clase vs. avión privado con Sundown Jet: el análisis de costos que redefine cómo volar en Argentina 

La base en San Fernando también posiciona a Sundown Jet dentro de la red de servicios y proveedores que caracterizan al hub: acceso a piezas y repuestos con tiempos de respuesta más cortos, relaciones con los servicios aeroportuarios que se construyen con años de operación compartida y una red de contactos técnicos y comerciales que los aeropuertos secundarios no pueden ofrecer.

Con más de dos décadas de trayectoria operativa en San Fernando, Sundown Jet es parte constitutiva de ese ecosistema. La compañía creció junto al aeropuerto y junto al mercado de aviación ejecutiva en Argentina, y la expansión en curso de la plataforma aeroportuaria proyecta ese crecimiento hacia adelante.

San Fernando como puerta de entrada y salida de Argentina para la aviación ejecutiva

Desde San Fernando, el Learjet 45 de Sundown Jet alcanza Bariloche en algo más de dos horas, Salta y Jujuy en dos horas, Iguazú y San Juan en menos de dos horas. El Gulfstream G550 amplía ese mapa hacia el exterior: Buenos Aires–Miami, Buenos Aires–Madrid, Buenos Aires–Miami sin escalas son itinerarios posibles desde la misma pista que en 1981 era de pasto.

Esa combinación —un hub urbano con infraestructura en expansión, una flota que cubre desde vuelos regionales hasta intercontinentales y un operador con más de dos décadas de presencia en el mercado— hace de San Fernando y Sundown Jet una referencia para cualquier empresa 0 ejecutivo que necesite resolver su movilidad aérea en Argentina de forma eficiente, flexible y con los estándares de servicio que la aviación ejecutiva exige.

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Periodista, viajera full-time, especialista en Cultura, Negocios y Lifestyle.