La confitería japonesa fundada en 1899 suma la mayor marca de mochi helado del país norteamericano a su portafolio, que ya incluye el caramelo masticable HI-CHEW. La operación refleja una estrategia de expansión en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro del retail de alimentos.
La japonesa Morinaga & Co., Ltd. anunció la firma de un acuerdo definitivo para adquirir My/Mochi Ice Cream, la compañía líder en helados de mochi en Estados Unidos. La transacción representa el movimiento más significativo de Morinaga en el mercado estadounidense desde la apertura de su primera planta de manufactura en Carolina del Norte en 2015, y refuerza una estrategia que apunta a consolidar al grupo nipón como actor relevante en el negocio de snacks en Norteamérica.
Dos legados japoneses, un mismo mercado
My/Mochi tiene una historia que combina raíces japonesas con espíritu californiano. Fundada en la década de 1990 por un pastelero japonés y un emprendedor estadounidense en el barrio de Little Tokyo de Los Ángeles, la marca convirtió el mochi —un dulce tradicional elaborado con pasta de arroz glutinoso— en un producto masivo de consumo cotidiano. Hoy es el mayor productor de mochi helado del mundo, disponible en más de veinte sabores, libre de ingredientes artificiales y con opciones sin lácteos.
Morinaga, por su parte, es una de las casas de confitería más antiguas de Japón: fue fundada en 1899 y lleva más de un siglo produciendo dulces, chocolates y golosinas que definieron generaciones de consumidores en Asia. Su ingreso formal al mercado estadounidense se consolidó con el lanzamiento de HI-CHEW, el caramelo masticable que se convirtió en fenómeno de consumo masivo en Estados Unidos y que actualmente se ofrece en docenas de sabores y formatos.
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El tamaño del mercado que está en juego
La operación no es casual ni meramente simbólica. El mercado estadounidense de helados de fantasía —la categoría que incluye barras, paletas, sandwiches y novedades como el mochi— alcanzó ventas estimadas en 8.600 millones de dólares en 2025, según datos de Circana. Dentro de ese universo, My/Mochi facturó 80 millones de dólares en los doce meses cerrados a enero de 2026, consolidándose como referente indiscutido del segmento de helados de mochi, que creció impulsado tanto por la popularidad de la cultura japonesa entre consumidores jóvenes como por la demanda de opciones de formato pequeño y sabores diferenciados.
Para Morinaga, cuya hoja de ruta estratégica al año 2030 pone a Estados Unidos entre sus mercados prioritarios de expansión global, adquirir My/Mochi equivale a comprar liderazgo de categoría en lugar de construirlo desde cero. La empresa ya anunció la apertura de una segunda planta de producción en suelo estadounidense para 2027, destinada a ampliar la capacidad de fabricación de HI-CHEW; la incorporación de My/Mochi amplía el alcance de esa infraestructura a los helados congelados.
Sinergias reales y una apuesta por la innovación
El potencial de la operación descansa en la complementariedad entre ambas compañías. Morinaga tiene décadas de experiencia en confitería helada en Japón —paletas, barras, sándwiches, helados recubiertos de chocolate— que My/Mochi no ha explotado en profundidad.
La transacción representa el movimiento más significativo de Morinaga en el mercado estadounidense desde la apertura de su primera planta de manufactura en Carolina del Norte en 2015
A su vez, My/Mochi aporta una red de distribución madura en retail estadounidense y un reconocimiento de marca que Morinaga habría tardado años en construir por cuenta propia.
La sintonía cultural también es un activo: ambas marcas comparten un origen vinculado a la tradición japonesa y han sabido traducir esa herencia en propuestas atractivas para el consumidor occidental. En un entorno donde la gastronomía asiática sigue ganando terreno en los hábitos cotidianos de los estadounidenses —desde el ramen hasta el matcha, pasando por el kimchi y el boba—, una marca que lleva treinta años normalizando el mochi como snack tiene un piso sólido sobre el que crecer.
Por último, se supo que My/Mochi continuará operando desde Los Ángeles con su estructura actual, bajo la conducción de su presidente y CEO, Craig Berger. Asimismo, la marca mantendrá su identidad propia dentro del portafolio de Morinaga, que también incluye HI-SOFT y Chargel. Al cierre de esta nota no se informaron los términos financieros de la transacción.
Co-fundador de ReporteAsia.














