El gobierno mexicano confirmó este domingo la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación y el criminal más buscado de México. La operación representa el golpe más significativo del Estado mexicano contra el crimen organizado en años recientes y alivia, al menos en parte, la presión que el presidente Donald Trump venía ejerciendo sobre Ciudad de México con amenazas de intervención militar.
Oseguera Cervantes fue abatido por fuerzas de seguridad en Tapalpa, un municipio de unos 20.000 habitantes en el estado de Jalisco, cuna y bastión histórico del cártel que él mismo construyó durante más de una década. Las autoridades mantienen hermetismo sobre los detalles del operativo y prometieron ofrecer más información en las próximas horas.
Un criminal de perfil excepcional
El Mencho se había convertido en el narco más poderoso de México tras el quiebre del Cártel de Sinaloa y la caída de Ismael «El Mayo» Zambada y Joaquín «El Chapo» Guzmán. Bajo su mando, el CJNG se expandió a ritmo acelerado durante la última década, consolidándose como una de las estructuras de narcotráfico más poderosas del país. La organización diversificó sus operaciones hacia la producción y venta de drogas sintéticas —cocaína, metanfetamina y, más recientemente, fentanilo— además de extorsionar negocios y comunidades enteras. Su sello distintivo fue la violencia extrema: ataques frontales contra fuerzas de seguridad y una capacidad de amedrentamiento que pocos grupos criminales han igualado en México.

Violencia inmediata y respuesta del Estado
La confirmación de su muerte desencadenó una ola de violencia en al menos cinco estados. En varias ciudades, incluyendo Guadalajara —capital de Jalisco y sede del Mundial de fútbol de este año— aparecieron vehículos incendiados bloqueando arterias viales, una práctica habitual de las organizaciones criminales como señal de represalia o advertencia.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, instruyó la instalación inmediata de una mesa de seguridad con representantes de los tres órdenes de gobierno y activó el código rojo en toda la entidad para reforzar la vigilancia y prevenir nuevos actos violentos contra la población civil. El transporte público fue suspendido en varias zonas y los hoteles recibieron instrucciones de pedir a sus huéspedes que permanecieran en sus habitaciones. «Pedimos a las y los jaliscienses que sigan las recomendaciones de las autoridades y no se expongan a situaciones de riesgo», señaló Lemus. Hasta el momento no se reportaron detenidos ni víctimas civiles vinculadas a los bloqueos.
Implicaciones políticas y escenario incierto
La muerte de Oseguera Cervantes tendrá consecuencias en múltiples planos. Al interior del CJNG, abre el terreno para disputas de poder entre facciones que competirán por el control de la organización, lo que previsiblemente derivará en nuevos episodios de violencia en los territorios donde el cártel opera.
En el plano diplomático, el golpe mejora sensiblemente la posición del gobierno de Claudia Sheinbaum frente a Washington. Trump había intensificado su presión sobre México exigiendo una ofensiva más contundente contra los cárteles y sin descartar acciones militares unilaterales en territorio mexicano. Sheinbaum rechazó categóricamente esa posibilidad invocando la soberanía nacional, pero en paralelo amplió la cooperación con agencias de seguridad estadounidenses, incluyendo en materia de inteligencia. La eliminación del capo más buscado del país es, en ese contexto, la respuesta más elocuente que Ciudad de México podía dar a las demandas de Washington.
Co-fundador de ReporteAsia.














