Desde su exilio en India, la ex primera ministra de Bangladesh Sheikh Hasina lanzó duras críticas contra las elecciones previstas para el próximo mes, en un contexto marcado por la exclusión de su partido, la Liga Awami, del proceso electoral. En declaraciones enviadas por correo electrónico a la agencia Associated Press, Hasina advirtió que la falta de comicios inclusivos y genuinamente libres podría empujar al país a un período prolongado de inestabilidad política.
La exmandataria, derrocada en agosto de 2024 tras una revuelta estudiantil que dejó cientos de muertos y puso fin a sus quince años en el poder, sostuvo que el gobierno interino encabezado por el premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus ha privado deliberadamente de representación a millones de ciudadanos al impedir la participación de su fuerza política. Según Hasina, la exclusión de una parte significativa del electorado solo profundiza el resentimiento social y erosiona la legitimidad de las instituciones.
Las elecciones del 12 de febrero, en las que podrán votar más de 127 millones de personas, son consideradas las más determinantes en décadas y las primeras desde la salida forzada de Hasina. Además de renovar autoridades, los ciudadanos deberán pronunciarse sobre un referéndum constitucional que propone reformas profundas al sistema político. La campaña comenzó la semana pasada con actos en Daca y otras ciudades, en medio de un clima de fuerte polarización.
Yunus asumió el control del país apenas tres días después de que Hasina huyera a India, tras semanas de disturbios y violencia. Desde entonces, ha prometido garantizar un proceso transparente y ordenado, aunque sectores de la oposición y organizaciones de derechos humanos expresan dudas sobre el carácter inclusivo de las elecciones, especialmente tras la prohibición impuesta a la Liga Awami. El gobierno interino asegura que las fuerzas de seguridad actuarán para evitar presiones o episodios de violencia, y confirmó la presencia de observadores internacionales, incluidos representantes de la Unión Europea y la Commonwealth.
El período posterior a la caída de Hasina ha estado marcado por crecientes tensiones. Grupos de derechos humanos denuncian detenciones arbitrarias, muertes bajo custodia y un deterioro de las libertades civiles, acusaciones que las autoridades rechazan. También se multiplicaron las alertas por el avance de sectores islamistas y por ataques contra minorías religiosas, en particular la comunidad hindú. A esto se suman preocupaciones por la libertad de prensa, tras procesos judiciales contra periodistas y ataques a medios de comunicación.
En este escenario, el Partido Nacionalista de Bangladesh, liderado por Tarique Rahman, aparece como el principal favorito en los comicios. Rahman regresó al país en diciembre, luego de más de diecisiete años en el exilio, y prometió trabajar por la estabilidad de la nación. Su principal adversario será una alianza de once grupos encabezados por el partido islamista Jamaat-e-Islami, históricamente enfrentado a Hasina y duramente reprimido durante su gobierno.
Hasina, por su parte, rechazó la sentencia de muerte dictada en su contra en ausencia por un tribunal de Bangladesh, al que calificó de ilegítimo. En su mensaje, sostuvo que el país necesita romper con el ciclo de exclusiones y boicots políticos y conformar un gobierno con verdadero respaldo popular. Solo así, afirmó, Bangladesh podrá cerrar sus heridas y recuperar la estabilidad institucional.











