Según informaron AFP y Reuters, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, António Costa, presidente del Consejo Europeo, y el primer ministro indio Narendra Modi celebraron una cumbre en Nueva Delhi el 27 de enero donde anunciaron oficialmente la conclusión del acuerdo comercial.
Modi destacó que el tratado abarca aproximadamente el 25% del PIB mundial y un tercio del comercio global. Von der Leyen evaluó que esta zona de libre comercio, que involucra a una población de 2.000 millones de personas, generará significativos beneficios económicos para ambos bloques.
La Comisión Europea proyecta que, una vez vigente el acuerdo, las exportaciones europeas hacia India se duplicarán para 2032 mediante la eliminación o reducción de aranceles sobre el 96,6% del total exportado. El ahorro arancelario resultante se estima en aproximadamente €4.000 millones (unos ₩6,8 billones).
India reducirá gradualmente los aranceles sobre automóviles europeos del actual 110% al 10%, mientras que eliminará progresivamente las tarifas sobre autopartes en un plazo de 5 a 10 años. También se suprimirán los gravámenes sobre maquinaria, productos químicos, farmacéuticos y otros bienes industriales clave, que actualmente oscilan entre 11% y 44%.
En el sector agroalimentario, India reducirá los aranceles sobre vinos europeos del 150% al 20% y disminuirá significativamente las tarifas sobre aceite de oliva, productos de confitería y alimentos procesados. Por su parte, la UE reducirá aranceles sobre el 99,5% de los productos indios en un plazo de siete años, eliminando gravámenes sobre productos del mar, cuero, químicos, caucho, metales no ferrosos y joyería.
Paralelamente al TLC, ambas partes suscribieron una «Asociación de Seguridad y Defensa» que fortalece la cooperación en seguridad marítima, no proliferación y desarme, asuntos espaciales, amenazas cibernéticas e híbridas, y contraterrorismo, además de ampliar la colaboración en industria de defensa y coordinación de políticas.
Las negociaciones entre India y la UE se iniciaron en 2007, pero permanecieron estancadas durante años debido a desacuerdos sobre apertura de mercados y cuestiones regulatorias y estandarización. Este reciente avance se interpreta como una respuesta estratégica conjunta ante los cambios en el entorno comercial global, particularmente frente a las presiones arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump.











