El médico y excandidato presidencial Chi Hyun Chung fue detenido el lunes por la tarde en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en cumplimiento de un mandamiento de aprehensión emitido por las autoridades judiciales. La detención se realizó por presuntas irregularidades en su práctica médica, según confirmó David Gómez, comandante departamental de la Policía cruceña.
Gómez señaló que Chung habría realizado una práctica médica inadecuada durante 2023, aunque hasta el momento no se han revelado detalles específicos sobre la naturaleza exacta de las acusaciones. El político y religioso, conocido públicamente como «Dr. Chi», fue puesto inmediatamente a disposición del Ministerio Público tras su aprehensión.
Chung fue trasladado a una audiencia cautelar, donde la autoridad jurisdiccional deberá determinar si permanecerá bajo detención preventiva o si se le otorgarán medidas sustitutivas mientras se desarrolla el proceso judicial. Hasta el momento, las autoridades no han emitido comunicados oficiales detallando el delito específico por el cual fue imputado.
Chi Hyun Chung, nacido en Corea del Sur en 1970 y radicado en Bolivia desde los 12 años, es médico cirujano graduado de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca. A lo largo de su carrera profesional se desempeñó como director de la clínica UCEBOL y es presidente de la Iglesia Presbiteriana en Bolivia, además de haber fundado 70 iglesias presbiterianas en el país.
Su participación en la política boliviana lo llevó a ser candidato presidencial en las elecciones de 2019 por el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y posteriormente en 2020 por el Frente Para la Victoria (FPV). Durante sus campañas políticas generó controversia por sus declaraciones conservadoras sobre temas sociales, particularmente relacionados con la comunidad LGBT y perspectivas religiosas sobre asuntos nacionales.
La detención de Chung representa un giro significativo para quien ha sido una figura pública prominente en Santa Cruz, tanto por su actividad médica en brigadas de salud como por su liderazgo religioso y político. El caso ahora se encuentra en manos de la justicia boliviana, que deberá esclarecer las circunstancias de las presuntas irregularidades médicas que motivaron el mandamiento de aprehensión ejecutado esta semana.













