¿Cómo entender el cambio de régimen en Venezuela? La hipótesis más razonable y altamente probable es aquella surgida del encuentro entre los presidentes de Estados Unidos Donald Trump y Vladímir Putin de la Federación de Rusia en Anchorage – Alaska (15 agosto 2025) en la cual el presidente norteamericano consintió que Rusia controle el 20% del territorio anexado en el este de Ucrania y la península de Crimea a cambio de que Trump actúe a discreción en Venezuela y reestablezca el flujo normal de petróleo para reducir la inflación y asegurar una bajada de tipos de interés por parte de la Reserva Federal.
La conclusión inmediata es que, las zonas de interés e influencia geográficamente más cercanas de ambas potencias mundiales reestablezcan el orden regional desde sus propias particularidades; canje geopolítico para solventar un asunto regional con miras a pacificar y normalizar el comercio mundial.
La Casa Blanca ha considerado un asunto de seguridad nacional la amenaza de los grupos de delincuencia organizada transnacional relacionados con el tráfico de alcaloides principalmente de México, Colombia y Venezuela y, por la parte del Kremlin, la prolongación de la guerra en el este de Ucrania constituye un desgaste militar importante debido a los cerca de 6 mil combatientes de ambos frentes que semanalmente mueren en combate, aproximadamente.
De igual forma, los controlados aumentos de la inflación lastran la economía rusa que se mantiene estable por la exportación de hidrocarburos y gas natural a través de terceros países como China, India y Turquía, países que triplicaron sus compras a Rusia para su reexportación a la Unión Europea; sumado al hecho que, el estado eslavo soporta 18 paquetes de sanciones occidentales que han causado un efecto boomerang a la economía europea y occidental.
En ese marco, es indudable que, dentro de las negociaciones de paz entre Rusia y Estados Unidos por territorio anexado en el este de Ucrania surgieron cambios de fichas, entendidas como prioridades en el gran tablero geopolítico global.
Tablero Geopolítico global y regional

En los últimos años el régimen venezolano recibió apoyo de Rusia, China e Irán y, apoyo simbólico/retórico de Bolivia, Nicaragua y Cuba. En el caso boliviano su pueblo decidió dar un giro a la derecha debido al mal manejo económico, la falta de dólares, medicamentos y el desgaste del discurso de la izquierda progresista. En el actual panorama, Bolivia, Nicaragua y Cuba no tienen nada que ofrecer en ayuda militar a Maduro ya que son considerados países con una débil economía y nula presencia militar. Cabe mencionar que, Irán fue recientemente debilitada en su complejo nuclear por los ataques estadounidenses en coordinación con Israel en la guerra que éste último estado libra en contra del pueblo palestino.
Por su parte, China se enfoca en seguir creciendo y mantenerse como la primera economía del mundo y hacer frente a su disputa comercial – arancelaria con Estados Unidos y, sobre todo, Pekín – los ideólogos del arte de la guerra, saben elegir sus batallas y arriesgarse por Maduro no es una opción toda vez que se enfocan en recuperar la provincia rebelde de Taiwán hasta antes de 2049 para conmemorar el centenario de la revolución maoísta.
Además, su proyecto de la Nueva Ruta de la Seda es su prioridad geopolítica. Por ende, el caso venezolano no es un asunto que concierna a los intereses chinos. En cuanto a Rusia, el Kremlin concentra sus esfuerzos de guerra en el Donbás, intercambio de prisioneros y las negociaciones de paz que desincentiven el ingreso del régimen de Kíev a la OTAN, aspecto que, de acuerdo al gobierno ruso se constituye una flagrante amenaza existencial a su Estado.
Por su parte, Estados Unidos cuenta con el apoyo de Guyana, Trinidad y Tobago, Francia y Países Bajos – estos últimos miembros de la OTAN, para coordinar operaciones militares en contra de Maduro; básicamente para reabastecimiento del transporte militar estadounidense y despegue de aeronaves.
Recordemos que el presidente colombiano Gustavo Petro y el brasilero Lula da Silva no reconocen a Maduro como presidente legítimo de Venezuela quien no exhibió ni presentó las actas que supuestamente lo daban como vencedor en las recientes elecciones presidenciales. A quien sí le reconocieron como vencedor fue al candidato opositor Edmundo González Urrutia que deberá regresar del exilio en el Reino de España para tomar juramento y posesión como presidente electo de Venezuela.
Organizaciones intergubernamentales: ONU – OEA – ALBA

El papel de las organizaciones intergubernamentales, comenzando por la Organización de las Naciones Unidas ONU se refleja en el desinterés por defender a un régimen ilegítimo. Lo propio sucede con la Organización de Estados Americanos OEA que se ha abstenido de pronunciarse en favor de la dictadura del presidente Nicolás Maduro.
Sin apoyo internacional relevante, Maduro ha apelado a la unión del ALBA para su defensa, pero sus Estados miembros carecen de capacidades económicas y militares para contrarrestar la operación militar estadounidense.
En tales circunstancias, Maduro cuenta las horas para su salida del cargo y según fuentes especializadas su refugio temporal sería Managua en Nicaragua hacia donde ya se ha visto movimiento aéreo de uno de sus aviones presidenciales para su posible fuga y asilo.
Trump y LATAM

Con las operaciones militares en Venezuela el presidente norteamericano Donald Trump aspira recuperar y ganarse nuevamente la confianza y simpatía de los latinos de quienes recibió el apoyo para regresar a la Casa Blanca.
Liberar a Venezuela del régimen de Maduro le hará minimizar la percepción social por el impacto de sus políticas migratorias a cargo de la secretaria de Seguridad Interna, la misma que ejecuta deportaciones masivas a los indocumentados en suelo estadounidense.
Deportaciones no exentas de debates e inconformidad sobre el método expedito de deportación a centros penitenciarios alrededor del mundo como el existente en El Salvador.
Cartel de los Soles versus Fiscal General de Estados Unidos
De acuerdo a la nueva definición de “terrorista” por el gobierno americano se entiende quien transgrede su frontera para cometer crímenes. La excarcelación y deportación del venezolano Alex Saab por parte de Estados Unidos a Venezuela develó toda la estructura del narcotráfico de Maduro desde las estructuras del Estado para exportar alcaloide a Norteamérica; ningún secreto. A ello se suma la declaratoria de culpabilidad de Ismael “El Mayo” Zambada al frente del Cartel de Sinaloa asociado al Cartel de los Soles que apunta que el presidente venezolano Nicolás Maduro es el cabecilla de dicha organización delictiva transfronteriza.
En consecuencia, la fiscal general de Estados Unidos Pam Bondi no ha dudado en formular cargos en contra del presidente venezolano por liderar dicho cartel. Su tratamiento y/o estatus legal es considerado ya como organización terrorista.
La lucha contra el narcotráfico es el medio, motivo y justificación para el cambio de régimen. Con aquella partida doble, Estados Unidos resuelve dos problemas acuciantes para su política interna:
1. Normalizar la importación del petróleo venezolano y
2. Juzgar a toda persona que forme parte de carteles.
Situación en Venezuela – Milicia

La excarcelación de presos políticos, el debilitado discurso de derrota, su anunciada partida por parte de Maduro demuestra temor ante los ataques norteamericanos. En esa dinámica de sucesos se aprecia el aumento de la disidencia y se espera el más leve resquebrajamiento de las Fuerzas Armadas Venezolanas para que exista una espiral controlada de violencia en favor del cambio de régimen.
Es preciso reflexionar que, si se cumple con la entrega de armas a los 4 millones de milicianos anunciado por Caracas, esas armas pueden ser empleadas en contra de los mismos militares que lo defendieron y sostuvieron a Maduro durante años. De ahí el temor de sus Fuerzas Armadas de sumarse o no al pueblo y evitar una carnicería urbana en las calles.
Finalmente hemos visto con curiosidad y hasta con sorpresa el ascenso y nombramiento de un embajador como general de división por parte del presidente Maduro y, por ello, me pregunto: ¿Dónde están los aproximadamente 300 nuevos generales recientemente ascendidos por Maduro? ¿Qué función deben cumplir ante la amenaza de una operación militar externa?
Operación Militar de Estados Unidos

La operación en curso del ejército estadounidense no es sólo una demostración de fuerza, sino una estrategia que generará sin lugar a dudas cambios a la seguridad continental relevantes, entre ellos el regreso de venezolanos a su patria que se vieron obligados a migrar por las nulas garantías políticas y económicas que ofrecía la debacle del régimen de Maduro.
En suma, vemos como Estados Unidos aumenta la presión militar sobre Venezuela para desalentar el tráfico de drogas; la judicial ya está en proceso al frente de la fiscal general Pam Bondi y, la política que se refiere al cambio de régimen y, su regreso a la democracia.
Cabe recordar que, Ecuador y Estados Unidos firmaron un Acuerdo de Cooperación Marítima que les permite coordinar acciones en pro de la erradicación del crimen transnacional. Al conjunto de países latinoamericanos que se han sumado a la declaratoria de catalogar al narcotráfico como organizaciones terroristas se encuentran Argentina y Paraguay.
Asimismo, el despliegue militar masivo – equipamiento de guerra en el Caribe y en el océano Pacífico obedece a las coordinaciones para un ataque letal y preciso a Maduro. Francia se suma a la ayuda en favor de Estados Unidos al ser parte de la OTAN, Guyana y Trinidad y Tobago, consolidando una adecuada seguridad operacional entre países aliados.
Es oportuno señalar que la Guyana se encuentra en un impasse territorial por el Esequibo, lo cual justifica su alineamiento a Estados Unidos para recuperar territorio que lo considera propio.
Hasta el momento, los buques y destructores americanos en el mar Caribe son: USS Gravely, USS Jason Dunham, USS Sampson, USS Iwo Jima, este último considerado una base naval flotante, empleado en Yemen contra los hutíes [Medio oriente] hace tres meses. Estimaciones señalan que se encuentran desplazados además un submarino nuclear, aviones de renacimiento Boeing Multimission Maritime Aircraft / MMA conocido como P-8 Poseidón y 8.000 efectivos.
De concretarse la operación militar en Venezuela será como recordar la intervención estadounidense liderada por George Bush padre hace 36 años que sacó del poder a Manuel Noriega en Panamá. Es preciso señalar que Estados Unidos ha demostrado defenestrar gobiernos y, por citar un ejemplo, en el caso de Irak en el año 2003 no dudó en intervenir para el derrocamiento de Sadam Hussein al otro lado del mundo.
En las actuales situaciones en Venezuela se pueden prever iguales resultados, con lo cual Washington vuelve a intervenir en Latinoamérica desde 1989 a través de la fuerza.
America First – Make America Great Again

Si el gobierno venezolano le provee de armas a su milicia, estas mismas armas pueden ser usadas en contra de las propias FF. AA de Venezuela que lo han venido protegiendo a Maduro.
En cuanto a las decisiones que llegase a tomar el gobierno colombiano, éste sufre la reactivación de atentados por parte de la guerrilla en su propio territorio, lo cual estimo repercutirá en el distanciamiento con el conflicto militar de Estados Unidos sobre Venezuela. La percepción internacional ha sido clara que, al mundo no le interesa la suerte de Maduro.
El conjunto de agencias estatales de Estados Unidos se encuentra alineada con el objetivo de la captura del presidente venezolano y en consecuencia el cambio de régimen. El poder ejecutivo recae sobre los hombros de su presidente Donald Trump quien asumirá la responsabilidad del inicio de la operación militar sobre Venezuela. Por parte de la fiscalía general la acusación federal se encuentra abierta y liderada por Pam Bondi.
En cuanto al rol del secretario de Estado Marco Rubio quien también ejerce como Asesor de Seguridad Nacional mantiene un enfoque geopolítico para el cambio de régimen; sobre todo por sus orígenes hispanos [hijo de padres cubanos] a quien todo lo referente a dictadura, autoritarismo e izquierda será un factor adicional para actuar en pro de la libertad, prosperidad y el cambio de régimen. En el ámbito militar se encuentra a cargo de Pete Hegseth y el de seguridad interna a Kristi Noem.
En suma, el movimiento-fenómeno MAGA [Make America Great Again] tiene un enfoque a escala global [política exterior] de demostrar fortaleza y relevancia de Estados Unidos nuevamente en la geopolítica global. Aquello concuerda con las declaraciones y afirmaciones del presidente republicano Donald Trump quien ha señalado en múltiples ocasiones que, la “Guerra de Biden” [Guerra en Ucrania] llegará a su fin con el objetivo de destruir todo tipo de legado nefasto del partido demócrata, cimentar las bases para la prolongación de la impronta republicana desde la Casa Blanca, aumentar su poderío y consolidar el mandato divino contenido en el Destino Manifiesto. El caso venezolano le ha permitido negociar con Rusia para recuperar prestigio y presencia internacional.
En ese contexto, el presidente estadounidense Donald Trump no ha dudado en sostener que: “ … a Biden nadie lo respetaba”, “ … a mí me respetan”, dando a entender que, a Estados Unidos, en general no lo respetaban. Ahora con la administración republicana se espera que, en América haya orden y seguridad y, en sus zonas de influencia e interés estabilidad política.
Para ello recordamos parte de su discurso de su segunda investidura que, señalaba: “ … mi prioridad desde hoy es poner a Estados Unidos primero”; retórica coherente con su primer mandato y en función de las actuales circunstancias resolver problemas internacionales en conjunto con su histórico rival geoestratégico, Rusia.
Abogado & Máster en Relaciones Internacionales. Docente de Geopolítica, Sociología y Realidad Nacional en la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”.
Instructor de Geopolítica contemporánea en la Universidad de las Fuerzas Armadas – ESPE. Profesor de Maestría en Geopolítica contemporánea en la Academia de Guerra del Ejército – Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE.
Conferencista de la Academia de Guerra Aérea AGA de la Fuerza Aérea Ecuatoriana FAE. Autor del libro “Realpolitik. El orden mundial detrás del conflicto en el este de Ucrania” publicado bajo el sello Editorial Planeta.












