La segunda mitad de la vida no ha sido tan estudiada como las etapas iniciales de desarrollo físico. Sin embargo, lo que se conoce como «Grey Revolution» (o Revolución Gris), refleja cambios en las sociedades de todo el mundo debido al sostenido crecimiento de la población de adultos mayores a nivel global, quienes además se encuentran más activos e impulsan una nueva mirada sobre aquellos que transcurren la vida después de los 60 años.
Milagros Maylin es Licenciada en Ciencias de la Comunicación (Universidad Austral) y Magíster en Administración de Empresas (IAE), y está enfocada en generar políticas de apoyo para las personas que están transitando ese período. Acudimos a ella para conocer más sobre la nueva longevidad, que marca la vigencia en la segunda mitad de la vida.
Desde su cargo como Secretaria de Bienestar General de la Ciudad de Buenos Aires, Maylin busca promover políticas con el objetivo de facilitar los hábitos saludables, especialmente para las personas en etapa de jubilarse.
Desde sus inicios en la gestión pública, Milagros Maylin trabaja junto a las personas mayores. De hecho, su primera posición fue la de Directora General de Tecnología para la Tercera Edad en el Ministerio de Desarrollo Humano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En ese puesto lideró dos programas de alto impacto para el segmento como +SIMPLE, Inclusión Digital para los más grandes y Ciudades Amigables para Personas Mayores
Milagros, ¿cómo podés explicar la Revolución Gris desde tu experiencia como funcionaria?
Estamos viviendo una verdadera revolución de los adultos mayores, si lo comparamos con el rol que cumplían hace 30 años en nuestra sociedad y la imagen que teníamos de ellos. Hoy, al hablar de las personas en la segunda mitad de la vida, estamos hablando de un grupo etario cuyos comportamientos, hábitos y consumos están entre los más estudiados en las sociedades, tanto por gobiernos como por entidades privadas y académicas, que buscan rediseñar las sociedades pensando en las necesidades, y en las posibilidades que los adultos mayores representan para las comunidades que integran.
¿Se trata de un cambio cultural también?
Así es. Pasamos de una mirada de un segmento denominado pasivo a la realidad de un grupo cada vez más dinámico. La expectativa de vida se ha extendido considerablemente, muchas personas se jubilan cuando todavía están muy activos (a los 60 o 65 años), y ese vigor se mantiene por una cantidad de razones, entre ellas, el aporte de la tecnología, la alimentación, sistemas de salud mejor preparados para ayudarlos, nuevas formas de trabajo que les permiten continuar cultivando sus talentos y la educación en general, que está empezando a cambiar el paradigma que vinculaba a la vejez con la incapacidad.

¿Crees que este cambio está fomentando los estudios académicos y los informes gubernamentales sobre la segunda mitad de la vida?
Completamente. Lo que le ocurre a las personas más allá de los 60 años se está teniendo cada vez más en cuenta a nivel mundial, porque implica un cambio también sobre dónde poner el foco como sociedades. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2019 la población por encima de los 65 años representaba el 9% de la población total. Y en 2050 será del 16%. Por ende, la Revolución Gris es cada vez más concreta.
Y hasta ahora, se podría decir que las ciencias sociales en general han tenido un sesgo hacia el estudio de la niñez y la adolescencia, dejando de lado en importancia la entrada a la fase adulta madura. Se sabe ahora que el proceso de maduración emocional no cesa a lo largo del proceso de socialización, inclusive en los años adultos. Algunos científicos sociales sienten preferencia por denominar a este continuo de desarrollo como “etapas”, otros en cambio prefieren llamarlos “fases” y otros se inclinan por “ciclos de la vida”. No importa cual sea la denominación, lo real es que la expectativa de vida está creciendo en todo el planeta.
En este marco, Milagros Maylin propone revisar los procesos de estudio y desarrollo que afectan a la integración social para quienes están transitando la segunda mitad de la vida: “desde la comunicación se están construyendo nuevos paradigmas sobre el envejecimiento y su resignficación”, expresó al hablar de este fenómeno. Por ende, para ella, el foco está puesto no solo en la integración social, sino también en el bienestar físico, social y emocional de las personas.
¿Por qué las ciencias sociales no se han enfocado en este segmento etario?
No es una pregunta sencilla de responder. Desde los estudios de psicología, por ejemplo, la biblioteca abarca mayormente los procesos de desarrollo físicos y mentales, en sus diferentes etapas, desde la niñez hasta la adolescencia. Pero, ¿el desarrollo emocional no sigue durante el resto de la vida? Así lo planteó el psicólogo norteamericano Erik Erikson, quien propuso diferentes etapas de la vida que permitieran conceptualizar una continuidad y no una ruptura en segmentos aparentemente desconectados.
Las 8 etapas de la vida
Siendo esta su especialización, Milagros Maylin enumera las etapas de la vida según el estudio de Erikson, tal como lo explica el profesor Jorge G. Hidalgo González, del Departamento de Sociología y de la Maestría en Gerontología de la Universidad de Costa Rica. En esta cosmovisión, el individuo se mueve en un continuo de polaridades a lo largo de ocho etapas diferenciables:
(a) La primera etapa, de la confianza o desconfianza, que corresponde a la teoría de la etapa oral del psicoanálisis clásico freudiano (primer año de vida);
(b) La segunda etapa, la de la autonomía o la duda, que corresponden al segundo y tercer año de vida del ser humano;
(c) La tercera etapa, entre la iniciativa o la culpabilidad, que acontece por lo general entre los 4 y los 5 años de edad;
(d) La cuarta etapa, entre la laboriosidad o la inferioridad, etapa esta que cubre entre los 6 a los 11 años de edad;
(e) La quinta etapa, entre la identidad o la confusión de los papeles sociales, que comprende de los 12 a los 18 años, cuando se suscita el idilio familiar;
(f) La sexta etapa, entre la intimidad o el aislamiento, que corresponde a la edad adulta juvenil, del enamoramiento y el inicio de una unidad familiar propia;
(g) La séptima etapa, entre la generatividad o la absorción propia y el estancamiento, que corresponde a la edad madura, cuando ya los hijos propios han entrado a la adolescencia y los individuos comienzan a interesarse en otros;
(h) La octava etapa, entre la integración o la desesperación, la edad de la reflexión, el disfrute de los nietos y la continuidad de la especie.
¿Qué cambios en la octava etapa de la vida crees que son los más destacables?
No es menor en una sociedad global donde se ha extendido la vida que estén en debate los procesos jubilatorios. Por ello, es valioso repensar y retomar autores que plantean poner la segunda etapa de la vida en el foco del análisis.
Estos autores y estos estudios marcan varias tendencias. Hoy, los adultos mayores continúan cultivando el disfrute y buscan aprovechar el tiempo para experimentar situaciones que los afecten positivamente, en especial actividades sociales, familiares, deportivas, turismo, estudios universitarios, y la adopción de nuevas tecnologías. Sobre este último punto, uno de los beneficios que los usos de las tecnologías proporcionan a las personas mayores es que las ayudan a superar el miedo a la soledad y al aislamiento. El ciberespacio aumenta la posibilidad de interactuar y su autonomía personal y social. Esto es muy importante, porque en general la tecnología se entiende como una propiedad exclusiva de los jóvenes, aunque, cada vez más, se ve lo contrario.
Por último, y es un tema para ahondar mucho más, uno de los pilares de la Revolución Gris es la participación social. Y el trabajo más allá de la jubilación está consolidando un cambio muy grande, que impacta en las economías, en los sistemas de salud y hasta en los sistemas jubilatorios. De hecho, los mejores niveles de salud, el interés en los aspectos sociales y económicos del trabajo y la expectativa de una vida más larga están estimulando el interés de las personas mayores en seguir vinculadas con el mercado laboral.
Colaboradora en ReporteAsia.














