Saanjha Chuulha: una tradición culinaria olvidada de la India

Saanjha Chuulha

En el marco del acuerdo de colaboración entre Reporte Asia y Español por Dentro, que fundó y dirige el Prof. Siddharth Chandrashekhar, publicamos el siguiente artículo escrito por Richa Qushomi Sharma, Máster en Estudios Hispánicos, Germánicos y Romances, quien comenta sobre una tradición que, más que perderse, está modificándose según los tiempos actuales: cocinar en el horno comunitario o Saanjha Chuulha. 

La cultura india contiene tanta diversidad en todos los conceptos culturales, como en los religiosos. Y casi siempre logra asombrar a los extranjeros por una cosa muy particular: la unidad entre sus ciudadanos. Y la historia de esta nación recién liberada de los ingleses tiene una tradición muy bondadosa en su zona noroeste. Esta tradición se llamaba Sanjha Chulha (el horno comunitario).

En el estado de Multán, que actualmente está ubicado en Pakistán, se mantenía la tradición de cocinar tortillas de trigo o maíz en un horno grande, ya que era difícil conseguir un horno para todas las familias. Las mujeres cocinaban las lentejas, vegetales o curries en sus casas. Luego, ellas llevaban la masa a un lugar en donde el horno comunitario solía ubicarse. Así manejaban sus recursos eficientemente. Usaban la leña o carbón para encenderlo. Durante la preparación, las mujeres compartían noticias, secretos y sentimientos. También se daban consejos.

Después de la independencia, India se dividió en dos países diferentes: Pakistán e India. Los políticos dejaron, supuestamente, al pueblo la decisión de elegir en cuál de los países querían vivir. Pero el comunalismo ya había llegado hasta un punto en donde la armonía empezó a destruirse en forma extremadamente rápida. La historia de derramamiento de sangre durante la división del país es bien conocida por todos y eso ha permitido que algunos oportunistas se aprovechen de esta amargura entre estos dos países para sus propias ganancias egoístas.

Así, una costumbre paquistaní punjabi llegó a la India, a través de esas personas que  dejaron todo atrás. Muchos de ellos habían perdido a sus familiares y amigos y sentían fuertes ganas de conectarse nuevamente con sus raíces. La manera de afrontar su aflicción fue retomando sus antiguas tradiciones, como el Saanjha Chuulha, hasta que se convirtió en una práctica común en la India, especialmente en la zona de Punjab.

Aunque ya no existe esta tradición de usar el Saanjha Chuulha en su forma orgánica, el concepto todavía sobrevive de otras formas. Ya no se cocina todos los días en forma compartida, pero cuando alguien nace, muere o durante las bodas, se cocina para toda la comunidad. Por ejemplo, durante la estación de los primeros cultivos cada familia ofrece una comida a todo el pueblo, cada una siguiendo su turno. Y aunque la tradición cambió en su manera y sus motivos, todavía se conserva su esencia, que nos enseña la belleza de compartir.

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Un paralelismo del Saanjha Chuulha en América Latina

Esta interesante tradición de compartir comida la encontré también en Colombia, durante mi estancia de dos años allá. Se llama «olla comunitaria». Todo el pueblo o comunidad «hace una vaca» (una colecta) y compra todas las cosas que son necesarias para cocinar. Los que no contribuyen económicamente, extienden su apoyo laboral. Después todos comen juntos. Por ejemplo, entre estudiantes hacen «chocolate comunitario» en la universidad antes de reunirse para las protestas o para debatir temas de relevancia para el país.

La cultura india contiene tanta diversidad en todos los conceptos culturales como en los religiosos. Y Casi siempre logra asombrar a los extranjeros por una cosa muy particular: la unidad entre sus ciudadanos

Nosotros vivimos en mundo donde la tecnología, irónicamente, nos ha conectado. Pero durante este tiempo de pandemia de coronavirus, nos hemos dado cuenta que la tecnología no puede reemplazar el contacto humano, la empatía, la necesidad de hablar y reír juntos. Las videollamadas no nos hacen felices, sino todo lo contrario.

Estas prácticas no son solamente unas costumbres, sino una manera de vivir. Yo creo firmemente que es la herencia de la humanidad donde la igualdad no es un derecho ni una necesidad, tampoco un lujo, sino un estado del ser. Debemos seguir practicando lo que nuestros ancestros nos han legado, su linaje de la igualdad y humanidad.

Acerca del autor

Máster en Estudios Hispánicos, Germánicos y Romances, University of Delhi, India.