El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Rafael Grossi, publicó hoy su declaración Nº 23 sobre la situación de las plantas de energía nuclear que fueron atacadas por fuerzas rusas en Ucrania. Dichas instalaciones siguen siendo objetivos militares prioritarios de Rusia en su estrategia sobre territorio ucraniano, lo que implica una peligrosidad inusitada en sí misma, de consecuencias incalculables ante lo que puede ser un accidente nuclear producto de la ofensiva militar.
En el día de la fecha, Ucrania informó a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que la planta de energía nuclear (NPP) de Zaporizhzhya había perdido la conexión a una tercera línea eléctrica, pero que otras dos seguían disponibles y que no había problemas de seguridad, manifestó Grossi al inicio de la Declaración.
El documento agrega que la planta de energía nuclear más grande de Ucrania tiene cuatro líneas eléctricas externas de alto voltaje (750 kV) más una «en espera». Dos de los cuatro fueron dañadas. El regulador ucraniano dijo que no estaba claro qué había causado la pérdida de una tercera línea durante la presente jornada.

Indicó también que la línea eléctrica restante y la que estaba en espera eran suficientes para garantizar que todos los sistemas de seguridad permanecieran completamente funcionales y sin limitaciones. Y aclaró que, al igual que otras centrales nucleares en Ucrania y otros lugares, la planta cuenta con generadores diesel de respaldo en caso de que se necesiten.
La situación en las 4 centrales nucleares de Ucrania
El 4 de marzo, las fuerzas rusas tomaron el control de la central nuclear de Zaporizhzhya, que tiene seis reactores. El personal ucraniano del sitio ha seguido operando la planta. Los dos reactores operativos del sitio, las unidades 2 y 4, redujeron levemente sus suministros de energía a la red para adaptarse a la situación cambiante de la línea eléctrica, dijo el regulador.
Sobre el estado de las cuatro plantas de energía nuclear operativas de Ucrania, el regulador local manifestó que ocho de los quince reactores del país seguían funcionando, incluidos los dos en la central nuclear de Zaporizhzhya, tres en Rivne, uno en Khmelnytskyy y dos en el sur de Ucrania. Los niveles de radiación en todas las centrales nucleares están en el rango normal, aseguró.
El caso de Chernobyl
Las fuerzas rusas tomaron el control de la central nuclear de Chernobyl el 24 de febrero. El personal ucraniano ha seguido gestionando las operaciones diarias en el sitio, donde se encuentran varias instalaciones de gestión de desechos radiactivos. El personal no ha podido rotar durante tres semanas. “Sigo profundamente preocupado por las circunstancias extremadamente difíciles para el personal ucraniano allí”, dijo el director general Grossi.
El lugar del accidente de 1986 perdió toda la energía externa el pasado 9 de marzo y recurrió al combustible diesel para obtener electricidad de respaldo. Los equipos de especialistas ucranianos repararon una de las dos líneas dañadas que conectan la planta con la red, lo que permitió la reanudación de las entregas de electricidad externa el 14 de marzo. Los generadores diésel de emergencia se apagaron el mismo día.
Sobre el estado de las cuatro plantas de energía nuclear operativas de Ucrania, el regulador local dijo que ocho de los 15 reactores del país seguían funcionando
El regulador ucraniano informó hoy que la central nuclear de Chernobyl fue reconectada a la red eléctrica nacional dos días después de que los ingenieros iniciaran los trabajos para reanudar el suministro de energía regular en este sitio, luego del ingreso de tropas rusas a las instalaciones.
En relación con las medidas de emergencia, la Agencia dijo que la situación se mantuvo sin cambios respecto a lo informado a principios de esta semana. Sin embargo, la Agencia aún no recibía la transmisión remota de datos de sus sistemas de vigilancia instalados en la central nuclear de Chernobyl, aunque esos datos efectivamente sí se están transfiriendo a la sede del AIEA desde las demás centrales nucleares de Ucrania.
Colaboradora en ReporteAsia.














