Corea del Sur y Mongolia acordaron un CEPA con meta de 1.000 millones en comercio bilateral

Corea del Sur

El presidente surcoreano Lee Jae Myung visitó Ulaanbaatar el 9 de julio y firmó con su par mongol Ukhnaa Khurelsukh 21 acuerdos y memorandos de entendimiento que cubren comercio, minerales críticos, cadenas de suministro, inteligencia artificial, transformación digital y ciencia y tecnología. Los dos líderes acordaron en principio un Acuerdo de Asociación Económica Integral y fijaron una meta de 1.000 millones de dólares en comercio bilateral anual para 2030 —más del doble del nivel actual. La visita es la primera de un presidente surcoreano a Mongolia en años y su agenda refleja con precisión las prioridades estratégicas de Seúl en 2026: diversificar las cadenas de suministro de minerales críticos fuera de la órbita china y construir alianzas en el Asia central que refuercen la posición de Corea del Sur en la competencia tecnológica global.

Mongolia no es un actor menor en ese mapa. El país tiene reservas documentadas de cobre, carbón, oro, molibdeno, uranio, tierras raras y fluorita que lo convierten en uno de los repositorios de recursos naturales más densos del mundo por superficie. Su desafío histórico ha sido la distancia de los mercados de consumo y la dependencia logística de sus dos vecinos —China y Rusia— para exportar esos recursos. Corea del Sur, que depende críticamente de minerales para sus industrias de semiconductores y vehículos eléctricos, ve en Mongolia un proveedor alternativo que puede reducir la concentración de riesgo en China.

Los 21 acuerdos y lo que contienen

La lista de acuerdos firmados durante la visita de Lee abarca un arco que va desde lo inmediato hasta lo estructural. En el plano comercial, el Acuerdo de Asociación Económica Integral en principio —que deberá negociarse y ratificarse en los próximos meses— busca reducir aranceles y facilitar el flujo de bienes y servicios entre los dos países. La meta de 1.000 millones de dólares en comercio bilateral para 2030 es ambiciosa: el intercambio actual ronda los 400 millones de dólares anuales y está dominado por las importaciones surcoreanas de recursos naturales mongoles y las exportaciones surcoreanas de maquinaria, electrónica y vehículos.

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En el plano estratégico, los acuerdos sobre minerales críticos son los más relevantes para el contexto geopolítico actual. Seúl necesita litio, cobalto, tierras raras y otros materiales esenciales para sus industrias de baterías y semiconductores, y la reciente demostración de China de que puede usar sus reservas de exportación de esos minerales como instrumento de presión diplomática —como ocurrió durante la guerra comercial con Washington en 2025— aceleró la búsqueda coreana de proveedores alternativos. Mongolia, con su abundancia de recursos y su disposición a diversificar compradores, encaja en esa necesidad.

Los acuerdos sobre inteligencia artificial y transformación digital reflejan un patrón que Lee viene aplicando en todas sus visitas de Estado: Corea del Sur ofrece capacidades tecnológicas —desarrollo de software, infraestructura digital, sistemas de gobernanza electrónica— a cambio de acceso preferencial a mercados y recursos. Es la misma lógica que aplicó en su visita a Vietnam en mayo, donde acordó metas de comercio bilateral de 150.000 millones de dólares para 2030 en semiconductores y manufactura avanzada.

El contexto: la carrera por los minerales críticos del Asia central

La visita de Lee a Mongolia ocurre en un contexto de competencia creciente por los recursos del Asia central que involucra a prácticamente todas las grandes potencias. China tiene vínculos históricos y geográficos profundos con Mongolia —comparte una frontera de 4.700 kilómetros— y es el principal socio comercial del país. Rusia, al norte, tiene presencia en infraestructura energética y ferroviaria. Estados Unidos ha aumentado su atención a la región desde la aprobación de la Ley de Seguridad Económica de 2022. Y el Quad —la alianza India-Estados Unidos-Japón-Australia— lanzó en mayo una iniciativa de 20.000 millones de dólares para diversificar las cadenas de suministro de minerales críticos.

Corea del Sur llega a Mongolia con ventajas concretas: es el mayor inversor extranjero en el sector minero mongol, tiene empresas como POSCO y Korea Resources Corporation con proyectos activos en el país, y ofrece tecnología de procesamiento de minerales que Mongolia necesita para avanzar en la cadena de valor —exactamente el tipo de propuesta que Ulaanbaatar busca para no repetir el modelo de exportar materia prima sin procesar.

La visita de Lee establece el marco político para que esa cooperación avance. Los 21 acuerdos firmados son el esqueleto; la carne vendrá con las inversiones concretas que las empresas surcoreanas materialicen en los próximos años.

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Colaboradora en ReporteAsia.