Posco inaugurará su segunda planta de litio en la Puna y anunciará un plan para llegar a 100.000 toneladas

POSCO Argentina

La surcoreana Posco pondrá en marcha en las próximas dos semanas la Fase 2 del proyecto Sal de Oro en el Salar del Hombre Muerto, en el límite entre Salta y Catamarca, y aprovechará la ceremonia de inauguración para presentar un plan de expansión que busca duplicar su inversión en la Puna y elevar la capacidad de producción total del yacimiento a 100.000 toneladas anuales de litio. La inversión acumulada del proyecto superará los 2.000 millones de dólares entre sus dos plantas —una de hidróxido de litio en General Güemes y la nueva de carbonato en el salar— consolidando a Posco como uno de los mayores inversores del sector minero en la Argentina.

La nueva planta de carbonato de litio, aprobada bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con un capex de 633 millones de dólares —547 millones amparados por el régimen—, aportará 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente. Se sumará así a las 25.000 toneladas de hidróxido de litio que produce la planta química de la Fase 1, inaugurada en octubre de 2024 en el Parque Industrial de General Güemes y que actualmente opera al 80% de su capacidad de diseño mientras completa su proceso de puesta a punto. El Ministerio de Economía estima que esta ampliación tiene un potencial de exportación superior a los 300 millones de dólares anuales.

El yacimiento y su particularidad normativa

El Salar del Hombre Muerto concentra uno de los recursos de litio más relevantes del país. El proyecto Sal de Oro trabaja sobre reservas calculadas en 14 millones de toneladas con una concentración media de 900 miligramos de litio por litro, un nivel que los técnicos del sector ubican entre los más competitivos de la región. La particularidad geográfica del yacimiento —ubicado en un sector de límites interprovinciales no definidos entre Salta y Catamarca— obligó a construir un marco normativo específico: ambas provincias aprobaron legislativamente un convenio de zona de cooperación que establece que las autoridades ambientales de las dos jurisdicciones evalúan conjuntamente los informes de impacto ambiental, mientras que los controles, las regalías y los tributos derivados de la actividad se distribuyen en partes iguales entre Salta y Catamarca.

Ese esquema de gobernanza compartida es inédito en la minería argentina y podría convertirse en un modelo de referencia para otros yacimientos ubicados en zonas de límites interprovinciales imprecisos, que no son infrecuentes en la Puna.

POSCO Argentina inaugura la primera planta comercial de hidróxido de litio en el país

La reunión con el gobierno de Salta y el desarrollo local

El presidente de Posco Argentina, Hyeon Park, se reunió con el ministro de Producción y Minería de Salta, Ignacio Lupión, y el secretario de Minería, Gustavo Carrizo, para coordinar los alcances de la nueva etapa. En ese encuentro se acordó priorizar la contratación de proveedores salteños y la implementación de programas de desarrollo local dirigidos a las comunidades de la zona de influencia. El compromiso con el encadenamiento productivo local es uno de los requisitos que el RIGI establece como condición de mantenimiento de los beneficios fiscales, pero también responde a una presión social creciente en las comunidades de la Puna sobre los impactos de la actividad minera en el acceso al agua y en el ecosistema del salar.

La expansión: Hombre Muerto Norte y el camino a las 100.000 toneladas

En paralelo a la infraestructura de Sal de Oro, Posco amplió su posición en el mismo salar mediante la adquisición del proyecto Hombre Muerto Norte, comprado por 65 millones de dólares al adquirir el 100% de las acciones de NRG Metals Argentina, subsidiaria de la canadiense Lithium South. El paquete incluye los derechos mineros sobre las concesiones Sophia I, II y III, e Hydra X y XI —todas en etapa avanzada de exploración— con una capacidad estimada de producción de hasta 15.600 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente.

La suma de la Fase 1 —hidróxido de litio, 25.000 toneladas—, la Fase 2 —carbonato de litio, 23.000 toneladas— y el potencial de Hombre Muerto Norte da a Posco una base desde la cual la meta de 100.000 toneladas anuales resulta plausible en el mediano plazo, aunque requiere etapas de inversión adicionales que el plan de expansión que se anunciará durante la inauguración comenzará a delinear.

Posco y la carrera global por el litio

La apuesta de Posco en la Puna argentina se inscribe en una estrategia global del conglomerado surcoreano para asegurar suministro de litio —el mineral clave para las baterías de vehículos eléctricos— fuera de los circuitos controlados por China. Posco tiene participaciones en proyectos de litio en Argentina, Chile y Australia y opera refinerías en Corea del Sur. Su integración vertical —desde el salar hasta el producto procesado listo para las baterías— lo posiciona como uno de los pocos actores no chinos con capacidad de competir en toda la cadena de valor del litio para la electrificación automotriz.

El contexto es favorable: el Quad —la alianza estratégica entre Estados Unidos, India, Japón y Australia— acaba de lanzar una iniciativa de 20.000 millones de dólares para diversificar cadenas de suministro de minerales críticos fuera de la órbita china. Argentina, con el Triángulo del Litio junto a Bolivia y Chile, es una pieza central de esa diversificación. Posco, con su base en Corea del Sur y sus activos en la Puna, opera exactamente en esa intersección.

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Colaboradora en ReporteAsia.