El secretario de Estado norteamericano participa desde este domingo de las reuniones ministeriales de la ASEAN en Filipinas, donde coincidirá con el canciller chino Wang Yi y el ruso Sergei Lavrov. En los márgenes se prepara además una reunión del Quad centrada en seguridad energética y tierras raras, mientras Washington busca profundizar su alianza con Manila en plena tensión por el Mar de China Meridional.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, viaja a Manila del 19 al 23 de julio para participar de la serie de reuniones ministeriales organizadas por la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), según anunció el viernes el vocero del Departamento de Estado, Tommy Pigott. Durante su visita, Rubio asistirá a la Conferencia Post-Ministerial ASEAN-Estados Unidos, a la reunión de cancilleres de la Cumbre de Asia Oriental y a la del Foro Regional de la ASEAN, además de mantener encuentros bilaterales con altos funcionarios de países del Indo-Pacífico.
Filipinas, que ejerce este año la presidencia rotativa del bloque, es la anfitriona de la 59ª Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la ASEAN y sus encuentros asociados, que convierten a Metro Manila en el epicentro de la diplomacia regional durante toda la semana. Según el Departamento de Relaciones Exteriores filipino, ocho cancilleres de las principales potencias confirmaron su asistencia: además de Rubio, estarán el ministro de Exteriores chino Wang Yi, el ruso Sergei Lavrov, la australiana Penny Wong y los jefes de la diplomacia de Nueva Zelanda, India, Japón y la Unión Europea. Corea del Norte, en cambio, no enviará a su canciller.

El calendario es intenso. Los cancilleres del bloque —que con la incorporación de Timor Oriental suma ya once miembros: Brunéi, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia, Timor Oriental y Vietnam— se reúnen el lunes y martes. El miércoles 22 se celebran las conferencias post-ministeriales con los socios de diálogo: Estados Unidos, Canadá, Rusia, China, Corea del Sur, Japón, Australia, Nueva Zelanda, el Reino Unido y la Unión Europea, a las que se suman encuentros trilaterales de la presidencia filipina con Brasil, Noruega, Suiza y Turquía. El jueves 23 es el turno de la reunión de cancilleres de ASEAN Más Tres, la Cumbre de Asia Oriental y el Foro Regional de la ASEAN. La semana cierra el viernes 24 con la conmemoración del 50º aniversario del Tratado de Amistad y Cooperación en el Sudeste Asiático (TAC), que incluirá una ceremonia de adhesión de nuevos países firmantes, la primera conferencia de alto nivel de sus partes contratantes y una cena de gala ofrecida por el presidente Ferdinand Marcos Jr.
Uno de los platos fuertes se cocinará en los márgenes: Japón, Estados Unidos, Australia e India comenzaron a organizar una reunión de cancilleres del Quad aprovechando la coincidencia en Manila. De concretarse, sería el primer encuentro del cuarteto desde el celebrado en Nueva Delhi a fines de mayo, con la participación del canciller japonés Toshimitsu Motegi, y se espera que los ministros reafirmen la cooperación en seguridad energética y suministro de tierras raras, frente a la creciente asertividad de China. El embajador estadounidense en India, Sergio Gor, ya había anticipado a fines de junio que la cita de Manila sería seguida por una reunión ministerial en Australia y, más adelante, por una cumbre de líderes que incluiría un viaje de Donald Trump a India.
Para Washington, la visita tiene una doble lectura. El comunicado oficial la enmarca en la prioridad de un Indo-Pacífico libre y abierto que brinde seguridad y prosperidad a la región y al pueblo estadounidense, y en la voluntad de mostrar resultados tangibles de la asociación con la ASEAN.

Pero el componente bilateral pesa igual o más: se espera que Rubio se reúna con el presidente Marcos, en un momento en que Estados Unidos busca profundizar su asociación con Filipinas en medio de las tensiones en el Mar de Filipinas Occidental, como Manila denomina a su porción del Mar de China Meridional. El contexto simbólico acompaña: hace apenas unos días se cumplieron diez años del laudo arbitral de La Haya que invalidó las expansivas pretensiones chinas sobre esas aguas, aniversario que Japón conmemoró con una declaración de Motegi recordando que el fallo es definitivo y jurídicamente vinculante.
La agenda multilateral no se agota en la seguridad. Según el vocero filipino para asuntos de la ASEAN, Dominic Xavier Imperial, los cancilleres abordarán también la seguridad energética, incluidos los avances en la ratificación del Acuerdo de Seguridad Petrolera de la ASEAN, además de temas de resiliencia de cadenas de suministro, comercio regional y cooperación en inversiones, en momentos en que los gobiernos buscan blindar sus economías frente a los shocks geopolíticos. Myanmar, cuya cúpula militar sigue vetada de las reuniones de alto nivel del bloque desde el golpe de 2021, estará representada por el secretario permanente de su cancillería.
La foto de la semana, en cualquier caso, será la de Rubio, Wang Yi y Lavrov compartiendo las mismas salas en Manila: una postal de la multipolaridad realmente existente, con la ASEAN, una vez más, en el rol de anfitriona indispensable que todas las potencias necesitan cortejar.
Co-fundador de ReporteAsia.












