Confucio, padre y maestro del pensamiento chino

confucio maestro
Confucio es una figura de valor central, no sólo para China sino para las sociedades de toda Asia.

Confucio dijo hace más de 2000 años que «en las relaciones humanas se debe buscar la armonía y no la uniformidad. Una cosa no es la otra. La armonía significa mantener las diferencias sin tener que entrar en conflicto”. Justamente con este discurso, Jiang Zemin se refirió a la posición de China en el mundo, en una reunión que mantuvo con George W. Bush en 2002 en Texas, Estados Unidos.

Lejos de parecer una frase “a la china”, esta sentencia revela una de las claves más sólidas de la cultura china y que, después de más de 2.000 años aún esta vigente: me refiero a la figura de Confucio y al legado que dejó a la gran nación China. Y al mismo tiempo, a su impronta sobre el concepto de armonía, clave para comprender la naturaleza y el ser del chino.

La armonía es uno de los aspectos más importantes del ser chino, y conforma un corpus de pensamiento que facilita las relaciones en todos los aspectos. En la naturaleza, la armonía es la que posibilita el buen funcionamiento de todo cuanto existe bajo el cielo, como dirían los antiguos chinos, algo que se extrapola a la sociedad y por consecuencia a la familia, como bien indicaba Confucio.

Algunos datos históricos sobre este personaje

Nacido en Qufu, en el Estado de Lu, lo que actualmente es la provincia de Shandong, Confucio vivió un época de China en la que el país se encontraba dividido en diferentes estados. La inestabilidad política era un hecho y las guerras se encontraban por todos lados.

En este contexto histórico, cuando Rómulo comenzaba a fundar la ciudad de Roma, nacía el pensamiento de Confucio, basado en principios morales y éticos para lograr una sociedad más justa, armoniosa y equilibrada.

Para alcanzar esta sociedad, Confucio viajó de reino en reino en busca de algún gobernador que quisiera implementar su reforma política y social. En estos viajes, Confucio mantuvo largas conversaciones con sus discípulos, que llegaron ser más de 3.000. Y convirtió el viaje en una forma de socialización a través de la cual conocer y aprender.

Además de crear un sistema de pensamiento y asentar las bases morales de la sociedad china, el Maestro Confucio es recordado por ser el compilador de los Clásicos de la literatura china, que más tarde se convirtieron en parte imprescindible del aprendizaje de los eruditos y aspirantes a funcionarios. Y que, al mismo tiempo, asentaron las bases de la sociedad, las relaciones, el gobierno, la religión y la literatura en China.

La figura de Confucio en la literatura china

Entre los Cinco Clásicos compilados por el Maestro se encuentra el “Libro de los Ritos”, una obra literaria de los Zhou, dinastía que gobernó entre los siglos XI y el III a.n.e. y que versa en relación a las normas sociales y rituales de la segunda de las dinastías de China de la que tenemos fuentes. Y que quizás sirvió de inspiración para el corpus filosófico del Confucio, además de para conformar el canon de elementos que conforman el protocolo  y la etiqueta en China.

Su obra más famosa y que recoge sus pensamientos, ideales y aspiraciones hacia el buen gobierno, es conocido con el nombre de las “Analectas” o “Lunyu” -论语-, obra escrita en forma de diálogo, como el que mantenía el maestro con sus discípulos al final de su vida cuando, cansado de no haber podido implementar sus teorías se dedicó a la enseñanza y a la compilación de textos antiguos.

analectas bambu
«Analectas», es uno de los textos más influyentes del pensamiento chino y de Asia en general.

Sus discípulos nos legaron las ideas de su Maestro, iniciadores de la corriente del Confucianismo. Quizá fue su labor de educador la que lo instauró en la historia como uno de los más antiguos y renombrados personajes de todo el pensamiento chino, y me atrevería a decir del pensamiento universal, como «el maestro de maestros».

Básicamente: ¿de qué se trata su pensamiento?

Entre los conceptos más importantes defendidos por Confucio podemos encontrar las bases de las relaciones interpersonales, de la etiqueta y del protocolo, siendo estas ideas clave que aún hoy siguen en boga entre los chinos.

Entre los conceptos más relevantes del pensamiento de Confucio se encuentran: Piedad Filial, Confianza, Ritual, Moral y Benevolencia, nociones que constituyeron la base del pensamiento chino, y que aún en la actualidad, conforman el canon de las relaciones, del protocolo y de la etiqueta en China.

Para Confucio la Piedad Filial marca la estructura de las familias chinas. Según su pensamiento, la sociedad es un reflejo de la estructura familiar, por lo que el gobernante se asemejaría al padre de la nación, en la cual los ciudadanos fungirían como sus hijos. Al igual que sucede en toda familia, el gobernante debe dar ejemplo al pueblo de cómo hay que hacer las cosas, por lo que un mal pueblo es consecuencia de un mal gobernante.

El concepto de Piedad Filial se concreta como la relación natural entre todos los seres humanos, se encuentra en todas las capas de la sociedad y se aplica tanto en la política como en el ámbito familiar. En la casa el hijo debe obediencia al padre, pero ambos deben obediencia al soberano, y éste por consecuencia debe respetarlos.

Confucio
En Corea del Sur también se lo venera a través de la religión conocida como Confucianismo.

Esta jerarquía se convierte en la clave de las relaciones interpersonales, y es algo que todavía perdura en el ser chino, donde el concepto de que cada quien cumpla con su función en la sociedad deriva en una sociedad equilibrada y armoniosa, conceptos extrapolados de los pensamientos originales chinos y de las doctrinas del Dao.

El maestro dijo: «un joven debe ser respetuoso, en casa hacia sus padres, en la sociedad hacia los mayores. Debe ser serio y digno de confianza. Su simpatía se extiende a todos los hombres, privilegiando empero, a quienes practican la virtud de la humanidad. Y si le sobra tiempo, puede dedicarse a aprender la cultura». (Lunyu, I-IV).

 Explorando los conceptos de su filosofía

Pero si la Piedad Filial marca el lugar de cada quien en la sociedad, es la Confianza lo que posibilita que el ser humano pueda actuar libremente y apueste por la Piedad Filial de manera natural. Los hombres deben ser acordes a los actos, por ello:

el hombre virtuoso… en las conversaciones con sus amigos no debe faltar a sus palabras (Lunyu I-VII)

El que cultiva la Piedad Filial es para Confucio un «Junzi», un hombre de bien, un caballero, aquel que estando en el camino correcto no se desvía de él en ningún momento. Es este Junzi en la actualidad, el líder del grupo, aquel al que debemos mayor respeto. En los negocios es la cabeza y máxima autoridad. Pero esa autoridad se la ganó por mantenerse en el camino del bien, por respetar las normas morales.

maestro confucio
Confucio, considerado el «Maestro de Maestros» por su huella en la idiosincracia china, que al día de hoy sigue vigente y marca el funcionamiento de esa sociedad.

La Benevolencia o Humanidad es otro de los aspectos que más enfatiza Confucio en las Analectas, y que forma parte de las Cinco Virtudes de los chinos en la actualidad: Humanidad, Justicia, Conducta ritual, Confianza y Sabiduría.

El ideograma chino de Benevolencia 仁 se escribe como una persona 亻y el número dos 二, dando a entender que es un concepto que implica la existencia del otro, y que se puede traducir como Amor Universal. Cuando consideramos al otro somos benevolentes, aspectos muy apreciado entre los chinos, sobretodo en lo que a los padres se refiere. Podemos comprender el entendimiento del Amor para Confucio en la siguiente cita:

Zhong Gong, uno de sus discípulos, preguntó un día sobre la benevolencia. Kong –Fu-Zi (Confucio) dijo: «pórtate bien cuando salgas de casa, como si estuvieses en presencia de un importante invitado. Trata con el pueblo como si estuvieses oficiando un sacrificio importante. No hagas a otros lo que no te gustaría para ti mismo. Entonces no habría sentimientos opuestos para ti, tanto en asuntos del Estado como en asuntos de Familia». (LunYu, XII,II)

 Si la Benevolencia, la Confianza y la Piedad Filial marcan las buenas relaciones entre los individuos, el acto que marca cohesión entre ellos es el Ritual, o «Li» en chino. Sobre este asunto, destacamos:

«Confucio lleva a cabo un desplazamiento semántico con «Li», pasando del sentido religioso de sacrificio a la idea de una actitud de interioridad de cada uno, constituida de consciencia y respeto por los demás, que garantizará la armonía de las relaciones humanas, ya sean sociales o políticas. El campo de acción de los ritos va desde las relaciones entre lo humano y lo sobrenatural, hacia las que existen entre los humanos. Pero, pese a este desplazamiento, el carácter sagrado de «Li» conserva toda su fuerza y su eficacia: lo sagrado pasa del ámbito propiamente religioso a la esfera de lo humano», (Anne Cheng, 2002).

Una filosofía para la sociedad

El concepto de Ritual se mantienen en la actualidad, como un acto de socialización entre individuos, y forma parte del corpus de relaciones en China, donde los festejos, las comidas, los encuentros entre personas marcan un punto muy importante. De ahí las múltiples comidas con las que los chinos agasajan a sus invitados, o los festejos que en estos días se dieron para conmemorar el aniversario del Partido Comunista. Muchas palabras en chino contienen el carácter «Li», ritual, tales como cortés, decoro, etiqueta y educado, todas ellas palabras relacionadas con el trato y las relaciones sociales.

Pero si el Ritual, la Benevolencia, la Confianza y la Piedad Filial marcaron y marcan las relaciones entre las personas chinas, es el Respeto hacia el otro lo que para Confucio establece la división entre los hombres y las fieras.

En una ocasión un discípulo preguntó a Confucio acerca de la Piedad Filial, a lo que Confucio contestó: Los hijos filiales -hoy en día-, son gente que ven que sus padres tienen lo suficiente para comer. Pero incluso los perros y caballos cuidan esto. Si no hay sentimiento de respeto, ¿dónde se encuentra la diferencia? (Lunyu, II,VII)

Los pensamientos de Confucio son aplicables a todas las esferas de la sociedad. El soberano es el primero que debe practicar la Piedad Filial, basada en el respeto y el ritual, primero en su casa y luego con el pueblo. Si un buen gobernante – Confucio dedica un capítulo de Analectas al gobierno- no lleva a la práctica la Piedad Filial en su casa, nunca estará en condiciones de gobernar un pueblo, porque la nación es la casa de todos y debe ser regida de la misma manera que lo haríamos nosotros con nuestras familias.

El que gobierne su estado en una base moral es como la estrella polar, que permanece en el lugar mientras todas las estrellas menores le hacen homenaje. (Lun Yu II-I)

La idea de Moral está en la raíz del pensamiento confuciano

Relacionado con Benevolencia y Piedad Filial, se encuentra el concepto de Moral, que puede traducirse también como virtud o corazón. Es la tercera acepción de la palabra la que engloba todo el significado que «Moral» tiene para Confucio; moral es actuar de acuerdo a los dictados del corazón.

El que haya practicado la Piedad Filial, haya ofrendado a la tierra y a sus antepasados con el ritual y esté en posesión de la moral, podrá aspirar a gobernar un pueblo de la manera más natural posible, es decir, con la moralidad.

Como podemos ver, Confucio sentó la bases morales y éticas de la sociedad, y presentó un ideal de gobierno sin parangón en la historia, donde la armonía podía alcanzarse cuando cada uno cumpla su función para con el todo.

templo confucio taiwan
Templo dedicado a Confucio en Taipei, Taiwán.

Aunque no vio cómo se aplicaban sus enseñanza en vida, su legado convirtió al «Reino del Medio», como se concibe China entre los chinos, en la gran nación que conocemos hoy. Y que no debemos olvidar que lo hizo basándose en conceptos tan importantes como la moral, conceptos que sobreviven hoy día, después de mas de 2.000 años, y que conforman el corpus de relaciones interpersonales y sociales de los chinos.

Estos y otros aspectos en relación a la cultura china, la etiqueta y el protocolo forman parte del contenido de los cursos de formación que estaré impartiendo a todos los interesados en conocer y tratar con China, a través de www.weilai.mx.

Debemos ver a Confucio, por tanto, como el compilador del ser chino, el responsable de que en la actualidad cuando hacemos negocios con China debamos mantener una etiqueta, seguir un protocolo y cuidar de nuestra contraparte, de la misma manera que Confucio instaba a sus discípulos a ser rectos y educados, así como a cohesionar estos valores bajo la senda de los rituales. Lo que, de forma natural, hará que logremos una armonía y no una uniformidad.

Como lo recalcó Hu Jintao en relación a la armonía, en el Discurso pronunciado ante la Cumbre del LX aniversario de la fundación de las Naciones Unidas, el 15 de septiembre de 2005, en Nueva York, Estados Unidos:

«Esforzarse en Construir un Mundo Armonioso con una Paz Duradera y Prosperidad Común».

 

Acerca del autor

Doctora por la Universidad de Granada, con especialidad en estudios sobre China (pintura, pensamiento y cultura -2007). Es Directora de la Revista Cultural sobre China, “Bambú, Dragones y Tinta” y fue becaria de ICO y AECID en La Universidad de Beijing, China (2003/2005), para Investigación sobre su tesis doctoral acerca de la pintura china y la Paz”. Tiene un doctorado en "Paz, Conflictos y Democracia" por el "Instituto de La Paz y los Conflictos” de la Universidad de Granada, España (2001/2003), y es además licenciada en Historia del Arte por la misma Universidad de Granada, España (2001). integrante del GIDEA (Grupo de Investigación de Estudios Asiáticos) y miembro de la cátedra China desde 2021. Se desempeña como profesional independiente impartiendo formación sobre cultura y protocolo chino, actualmente para la empresa Weilai. Se define como una apasionada de China.