Los coloridos peces koi alegran los canales y las calles de Shimabara

Shimabara

Shimabara es una pintoresca ciudad ubicada en la isla de Kyushu. Conocida como la “ciudad de la carpa nadadora”, ha ganado fama en todo el mundo por un peculiar fenómeno que se puede observar en sus calles: sus canales de drenaje están tan limpios que albergan a cientos de coloridos peces koi que nadan libremente por estas aguas cristalinas.

A pesar de que este fenómeno da lugar a un escenario hermoso sin dudad, la historia de Shimabara está marcada por una tragedia. En 1792, un volcán cercano conocido como el monte Unzen, entró en erupción y provocó un devastador terremoto e incluso un tsunami.

Este desastre natural acabó con la vida de alrededor de 15,000 personas y sumió a la región en el caos. Sin embargo, de aquella catástrofe surgió un hecho inesperado: la erupción y el consecuente movimiento de la tierra dio lugar a  numerosos manantiales de agua dulce que comenzaron a fluir por la ciudad, llenando sus canales con aguas limpias y puras.

Shimabara

Shimabara convierte sus canales en el hogar de carpas koi

En 1978, las autoridades de Shimabara tomaron la decisión de generar algo bueno con todo lo que había pasado y aprovechar el agua limpia de los canales para convertirlos en un hogar natural para las carpas koi. Esta es una bella especie llena de simbolismo para la cultura japonesa y venerada por su gente.

Estas carpas, que pueden llegar a medir hasta 70 centímetros, son conocidas por su sensibilidad a la calidad del agua: solo sobreviven en entornos muy limpios y sin contaminantes, por lo que su presencia en los canales de Shimabara llama aún más la atención.

Así es como este sistema de drenaje de 100 metros de largo se ha transformado en un atractivo turístico. Hoy, visitantes de todas partes llegan a la ciudad japonesa para observar la belleza de estos peces de colores vibrantes. Los tonos de los koi varían entre rojos intensos, naranjas, blancos y negros que, combinados con el reflejo de las aguas cristalinas crean un espectáculo visual que embellece las calles y las llena de vida.

Para la comunidad japonesa, como ya se menciono un poco más arriba, los koi son figuras con gran simbolismo: representan fuerza, perseverancia y éxito frente a la adversidad. Es interesante relacionar esto con la decisión del gobierno de seleccionar justamente estos peces, si tenemos en cuenta la historia de Shimabara.

Shimabara

La importancia de la convivencia armoniosa entre lo urbano y la naturaleza

Este fenómeno que embellece el paisaje urbano representa una filosofía de vida profundamente arraigada en la cultura japonesa: el respeto y la armonía entre el ser humano y la naturaleza. El caso de Shimabara es hermoso porque demuestra la capacidad de las personas de encontrar soluciones creativas para coexistir con el medio natural que las rodea y que tan bien les hace.

Los habitantes de la ciudad hacen un constante esfuerzo para mantener limpios los canales, evitando que se acumulen residuos que puedan afectar el hábitat de los koi. Parece importante destacar que, en un momento donde las ciudades suelen estar asociadas con contaminación y ruido, Shimabara nos recuerda que, con un esfuerzo colectivo, es posible transformar el entorno urbano en un espacio lleno de vida y colores.

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