En Japón (y en la actualidad en todo el mundo), el verano trae consigo el bochorno y las altas temperaturas y las personas comienzan a utilizar algunos elemento lleno de tradición para combatir el calor, entre los que destacan el paipái y el abanico. Aunque estos utensilios están presentes durante todo el año, su uso se intensifica en la temporada estival, especialmente durante los festivales de verano, los espectáculos de fuegos artificiales y las danzas del bonodori.
¿Qué es el paipái? Aprende sobre su historia
El paipái, también conocido como uchiwa, tiene un larg recorrido que se remonta a su llegada desde China, donde ya era utilizado durante las dinastías Zhōu (1046-256 a. C.) y Han (206 a. C. – 220 d. C.).
En Japón, se han encontrado ejemplares que datan de los períodos Kofun y Asuka (300-710), cuando eran utilizados por las élites para preservar el decoro y ahuyentar el mal y los insectos. Durante los períodos Nara y Heian, el paipái se consolidó como un objeto habitual en la corte imperial.

En el siglo XII, la pintura en rollo Yamai no Sōshi muestra a un samurái portando un birōōgi, que es un paipái hecho de hojas de palmera de abanico china (Livistona chinensis). Posteriormente, el término uchiwa, que combina los caracteres «redondo» y «abanico», se asentó para referirse a estos utensilios.
Durante el período Edo (1603-1868), se popularizaron los paipáis decorados con xilografías nishiki-e y motivos kabuki. En esta época también se desarrollaron variantes como el shibu uchiwa, que es una versión reforzada con tanino de caqui y se utiliza para avivar el fuego y enfriar arroz.

Entre los tipos más destacados de este utensilio se puede nombrar el kyō uchiwa (fabricado en Kioto, tiene una cabeza radial y un mango ensamblado por separado), el marugame uchiwa (originario de Marugame, se elabora con un único trozo de bambú masculino (otokodake) y el bōshū uchiwa (producido en Minami-Bōsō con bambú femenino –onnadake-, más delgado y redondeado).
Actualmente, los paipáis se fabrican también con materiales modernos como plástico o tela y han encontrado un nuevo uso como herramientas promocionales y accesorios en eventos deportivos y musicales.

El abanico: una versión plegable
El abanico, una evolución japonesa del paipái, data del período Heian (siglo IX). Su diseño plegable lo hizo especialmente popular entre los hombres de la corte, quienes lo utilizaban para tomar notas y como ornamento. Posteriormente, las mujeres adoptaron el abanico como accesorio decorativo, plasmando en él dibujos y poemas.
El abanico también tiene un papel ceremonial, ya que funciona como ofrenda en rituales budistas y sintoístas, además de utilizarse en la ceremonia del té y danzas tradicionales. Ejemplos literarios como El libro de la almohada y La novela de Genji reflejan su impacto en la cultura japonesa.

Entre los modelos más notables están el kyō sensu (confeccionado en Kioto con bambú, papel o seda, decorado con oro, plata y laca. Se considera una obra de arte), nagoya sensu (diseñado principalmente para hombres, producido en Nagoya) y el edo sensu (hecho en Tokio, cuenta con un armazón resistente y diseños atrevidos).
El abanico también es fundamental en las artes escénicas tradicionales como el noh, el kyōgen y el nihonbuyō, así como en el rakugo, donde los monologuistas lo usan para representar diversos objetos.

La modernidad de los ventiladores de mano
Desde 2017, los ventiladores de mano han ganado cada vez una mayor popularidad en Japón debido a su practicidad y su precio asequible.
Estos dispositivos permiten regular el flujo de aire y se pueden encontrar con diferentes diseños y tamaños, como modelos portátiles, de cuello o con función nebulizadora.














