El pasado fin de semana, se llevaron a cabo las finales del Silk Road Miss Tourism of the Globe 2024. Este es un certamen de belleza internacional que ha llegado a captar la atención de miles de espectadores en todo el mundo y que tuvo lugar en Zhangye, en la provincia de Gansu, China.
En esta edición, 45 concursantes de 26 países y regiones participaron en la intensa ronda final, llena de glamour y talento. Mei Li, representante de Sudáfrica, se coronó como la ganadora principal del certamen, mientras que Djoyana proveniente de Brasil y Katrina de Macao, que competía en representación de China, se llevaron el segundo y tercer lugar, respectivamente.
La ceremonia de premiación, fue la culminación de un evento que se extendió a lo largo de diez días de intensa competencia, excelentes presentaciones y mucha adrenalina. Durante este período, no solo se celebró la belleza, sino también la diversidad cultural y el turismo.
En estos diez días, las concursantes tuvieron la oportunidad de participar en diversas actividades que incluyeron desfiles de moda, presentaciones culturales y entrevistas. Todas estas instancias están diseñadas para que las jóvenes demuestren no solo su belleza física, sino también su actitud y su compromiso con la promoción de sus respectivos países.
El Silk Road Miss Tourism of the Globe también se ha comprometido con la responsabilidad social. En muchas ediciones, las concursantes participan en actividades comunitarias que tienen como objetivo generar un impacto positivo en las comunidades locales. En esta ocasión, las participantes se involucraron en proyectos que promovían la educación y el empoderamiento de las mujeres.

Un certamen que promueve el turismo
Como mencionamos más arriba, el Silk Road Miss Tourism of the Globe es más que un simple concurso de belleza. Los creadores de esta plataforma se han propuesto resaltar también las riquezas culturales y turísticas de cada nación participante.
La intención detrás de esta decisión es promover el turismo, fomentar el intercambio cultural y celebrar la diversidad. De esta forma, cada concursante representa a su país, pero también a toda una herencia cultural que conlleva. Esto se refleja en sus vestuarios, los talentos que deciden demostrar y en cómo llevan a cabo sus presentaciones.
Mei Li, la ganadora del primer puesto, se destacó por su elocuencia al hablar sobre la diversidad de Sudáfrica y sus atracciones turísticas. Además, su actuación final dejó una muy buena impresión en el jurado.
Otro de los aspectos que vale la pena mencionar de la final fue la amistosa interacción entre las concursantes. Las actividades llevadas a cabo durante los 10 días que duró el concurso, más allá de encontrarse insertas en un marco de competencia, posibilitaron la creación de lazos amistosos entre mujeres de diferentes orígenes.











