Según han informado múltiples fuentes militares surcoreanas, el jueves pasado, un desertor norcoreano logró huir a Corea del Sur al cruzar «aguas neutrales» entre las dos Coreas. El individuo atravesó la zona neutral del estuario del río Hangang, localizada al oeste de la frontera terrestre intercoreana, y llegó a la isla surcoreana de Gyodong, situada frente a la costa occidental, durante la madrugada del jueves. Al llegar, expresó su intención de desertar.
Fuentes oficiales han revelado que el individuo llegó a la isla a pie, aprovechando la marea baja. Este detalle es muy importnte a tener en cuenta, ya que inicialmente se había reportado la presencia de dos desertores, lo que sugiere la posibilidad de que uno de ellos no haya logrado completar la travesía.
Esta situación plantea interrogantes sobre el destino del segundo individuo y deja mucho para pensar acerca de las difíciles circunstancias que deben enfrentar los desertores al intentar cruzar la frontera y escapar del régimen autoritario.
Corea del Sur monitorea y logra asegurar la deserción de los ciudadanos norcoreanos
El ministro de Defensa de Corea del Sur, Shin Won-sik, fue consultado sobre la deserción durante una sesión del comité de defensa parlamentario. En su respuesta, calificó el evento como una «operación exitosa» y destacó que las autoridades surcoreanas habían sido capaces de identificar y seguir el trayecto del desertor desde el punto de partida. Esto quiere decir que el desplazamiento del hombre norcoreano fue monitoreado de cerca, lo que permitió asegurar su llegada segura a las costas del Sur. Shin también señaló que se está llevando a cabo una investigación para esclarecer los detalles exactos de cómo se produjo la deserción.
En un comunicado dirigido a los periodistas, el Estado Mayor Conjunto (también conocido como JCS, por sus siglas en inglés) de Corea del Sur, confirmó que las autoridades pertinentes están investigando los pormenores del suceso. Aunque no se proporcionaron más detalles, el comunicado subrayó que no se han detectado movimientos significativos por parte del Ejército norcoreano, lo que sugiere que la deserción no provocó una respuesta militar inmediata.
La deserción del jueves se produjo aproximadamente diez meses después de que un grupo de cuatro ciudadanos de Corea del Norte, compuesto por tres mujeres y un hombre, cruzara la frontera marítima oriental intercoreana en un barco de madera. Este hecho sucedió en octubre de 2023.
Este incidente previo es importante para observar la continua afluencia de desertores norcoreanos, quienes huyen en busca de mejores condiciones de vida en medio de la escasez crónica de alimentos y la opresión política en Corea del Norte. En la primera mitad de este año, el número de norcoreanos que llegaron al Sur ascendió a 105, una cifra ligeramente superior a los 99 que se registraron en el mismo período del año pasado.
Además de la huida del jueves, en la madrugada del martes, otro ciudadano norcoreano, en este caso era un soldado, cruzó la frontera para entrar en Corea del Sur. Estas son las deserciones más recientes, que se dan en medio de la campaña de propaganda surcoreana en contra del régimen autoritario (que busca concientizar a la poblción del Norte) en respuesta a los repetidos lanzamientos de globos cargados con basura por parte de Corea del Norte.
El Ejército surcoreano detectó al soldado al norte de la Línea de Demarcación Militar (LDM), dentro de la Zona Desmilitarizada (DMZ, por sus siglas en inglés), que separa a las dos Coreas en la sección oriental de la frontera. Inmediatamente se llevó a cabo una operación para ayudarlo a terminar de cruzar al Sur.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur confirmó la deserción del soldado, quien supuestamente ostentaba el rango de sargento segundo. Las autoridades están investigando la manera en que se produjo esta huida. Sin embargo, hasta el momento, tampoco se han detectado movimientos inusuales por parte del Ejército norcoreano.
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La respuesta surcoreana a la campaña de globos de Pyongyang
Mientras tanto, y debido a la creciente cantidad de norcoreanos recibidos en el país, Corea del Sur ha intensificado sus esfuerzos propagandísticos contra el régimen de Pyongyang. Desde mediados de julio, las autoridades han estado llevando a cabo emisiones diarias de propaganda anti-Pyongyang a través de altavoces instalados en la frontera. Estas incluyen noticias y música K-pop.
La medida se ha tomado en respuesta a los repetidos lanzamientos de globos cargados con basura por parte de Corea del Norte, una acción que comenzó el 28 de mayo en represalia por los globos que transportan folletos anti-Pyongyang, enviados por desertores norcoreanos y grupos cívicos en Corea del Sur.
En total, Corea del Norte ha lanzado más de 3.600 globos en lo que se considera una medida ojo por ojo contra los intentos de Corea del Sur y sus aliados de debilitar el control del régimen sobre la información que llega a la población norcoreana. Estos eventos demuestran la fuerte tensión entre las dos Coreas, y los crecientes desafíos que enfrentan los norcoreanos que intentan huir del régimen de Kim Jong-un.












