En «Guerra Futura», los autores presentan un mapa conceptual de las tensiones entre el bloque euroatlántico y el eje euroasiático, con Rusia, China, Corea del Norte e Irán como actores centrales. Una obra imprescindible para entender la geopolítica del siglo XXI desde una perspectiva argentina.
El conflicto entre el mundo euroatlántico y el eje euroasiático ya no es una hipótesis académica: es la lógica estructural que organiza la política internacional contemporánea. Esa es la tesis central de Guerra Futura. El conflicto euroatlántico-euroasiático, el nuevo libro de Sergio Skobalski y Agustín Arrosio. ReporteAsia dialogó con ambos autores sobre las claves teóricas de la obra, el impacto de la era Trump en la OTAN y los escenarios posibles para una Europa en guerra híbrida.
Dos voces del análisis estratégico argentino
Cabe destacar que Sergio Skobalski es analista estratégico y especialista en relaciones internacionales, con extensa trayectoria en el estudio de los conflictos armados, la doctrina militar comparada y la geopolítica clásica. Es coautor, junto a Arrosio, de Antagonismo Dominante — La confrontación entre Estados Unidos y China en el marco de una Guerra Global Segmentada (2024), primera entrega de esta serie de análisis sobre los grandes ejes de tensión del sistema internacional. Es doctor en Relaciones Internacionales, director del Centro de Estudios Sociales y Humanos para la Defensa y director de la Lic. en RRII (UNDEF- República Argentina).
Por su parte, Agustín Arrosio es investigador y docente universitario especializado en teoría geopolítica y seguridad internacional. Su trabajo se centra en las transformaciones del orden mundial post-Guerra Fría y en los marcos conceptuales de las escuelas clásicas del pensamiento estratégico. Es magister en Ciencia Política por la Facultad de Derecho y profesor en Historia por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Guerra Futura. El conflicto euroatlántico-euroasiático es la continuación directa de Antagonismo Dominante. Donde el primer libro analizaba el eje EEUU-China en el Indo-Pacífico, el nuevo volumen se concentra en el espacio Eurasia-Europa-Atlántico como zona de máximo riesgo geoestratégico. Con base en cuatro escuelas geopolíticas clásicas, los autores construyen un mapa conceptual que conecta el conflicto en Ucrania, la crisis de la OTAN, la política de Trump y las alianzas de Rusia con China, Corea del Norte e Irán.
¿Guerra Futura es la continuación de Antagonismo Dominante?
Los libros pueden leerse de manera autónoma; no obstante, son correlativos y esa conexión está explicitada en la introducción. El gran espacio euroatlántico-euroasiático está definido como el ámbito geoestratégico de mayor riesgo dentro de la categoría de los centros de difusión de inseguridad en el sistema internacional. Medio Oriente aparece como el más inestable, mientras que Asia Indo-Pacífico es el espacio crucial en términos de transición del poder mundial —eje que da sustancia al concepto de «Guerra Global Segmentada».
¿Qué significa exactamente el título «Guerra Futura»?
La intención no fue realizar un ejercicio teórico de predicción de una guerra en Europa y el Atlántico. «Guerra Futura» es un concepto central en la didáctica militar de Rusia, desarrollado desde 1920 por autores que impulsaron un programa doctrinario orientado a la preparación constante de la estructura económica y militar para afrontar escenarios de conflicto. Eso incluye desarrollar capacidades para guerras cortas que se transformen en guerras largas, y guerras locales o regionales que deriven en conflictos a gran escala.
El libro articula además dos traumas fundantes en la psicología estratégica de las grandes potencias: el «Trauma de 1941» en Rusia —la catástrofe de la invasión alemana— y el «Síndrome de Pearl Harbor» en Estados Unidos, el shock de la sorpresa táctica con consecuencias estratégicas profundas, rasgos que se reactivaron con los ataques del 11 de septiembre de 2001.
La matriz del dominio múltiple del antagonismo dominante entre EE.UU. y China
¿Qué marco teórico sostiene la investigación?
Cuatro lenguajes geopolíticos de las escuelas clásicas articulan la estructura profunda del libro: los conceptos de Isla Mundial, Estrategias del Heartland, Economía de los Grandes Espacios (Grossraumwirtschaft), Conflictos Intra-Rimland, Defensa Adelantada del Hemisferio Occidental, Dominio del Cuarto de Esfera, Triángulo Industrializado y Anillo Marítimo. Este conjunto teórico funciona como marco para explicar las transformaciones y fracturas intercontinentales que configuran la disputa por el control del espacio euroatlántico-euroasiático y de la Isla Mundial en su conjunto —Europa, Asia y África.
Los actores centrales de ese conflicto son Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea, frente a Rusia y su eje de asociaciones euroasiáticas con China, Corea del Norte e Irán. El mismo mapa conecta los espacios de conflicto en Medio Oriente, África, el Ártico y el Hemisferio Occidental.
¿Cómo impacta la gran estrategia de Trump en el conflicto euroatlántico-euroasiático?
La conducta de la administración Trump ha conmocionado la filosofía política del orden internacional liberal sobre la que se construyó la OTAN. Sus ejes fundacionales fueron la relación especial entre EEUU y el Reino Unido —cuyo punto de inflexión fue la firma de la Carta del Atlántico en agosto de 1941— y el temor a Rusia por parte de los Estados europeos. En el libro desarrollamos una interpretación histórica de la OTAN y sus crisis recurrentes hasta la actual, enmarcada en los conflictos armados regionales y el estado de guerra híbrida contra Rusia, percibida tanto desde la OTAN y la Unión Europea como desde Moscú.
El riesgo de fractura transatlántica está analizado desde múltiples ángulos: la geoestrategia del Ártico —donde se inscribe el caso Groenlandia—, el Hemisferio Occidental y la prioridad que EEUU le asigna al escenario Asia Indo-Pacífico en su confrontación con China.
¿Es probable una escalada de la guerra híbrida entre Rusia y la OTAN, con o sin los EEUU?
Sin los EEUU, ese sería el peor escenario posible: una ruinosa «guerra intra-rimland» en términos de Nicholas Spykman. Lo consideramos de baja probabilidad si se analiza desde las teorías de «utilidades esperadas», propias del paradigma de elección racional. Con los EEUU, la probabilidad es aún menor. Los marcos del realismo político y la experiencia histórica de la Guerra Fría apuntan a escenarios de continuidad de guerras locales —como Ucrania—, guerra híbrida y un nuevo equilibrio de amenazas.
No obstante, la doctrina militar rusa contempla cuatro categorías de conflicto bajo el concepto «Guerra Futura»: Conflictos Armados —guerras de Chechenia a fines de los ’90—, Guerra Local —Georgia 2008—, Guerra Regional —la intervención en Siria entre 2015 y 2018— y Guerra en Gran Escala, proyectada hoy como hipótesis de confrontación contra EEUU-OTAN-Unión Europea. La denominada «Operación Militar Especial» —la invasión de Ucrania— representaría una forma transfigurada de «Guerra Local» dentro de esa taxonomía.
Co-fundador de ReporteAsia.












