La inversión china en Europa alcanza su mayor nivel desde 2016

China Europa

La inversión extranjera directa (IED) de China en Europa está mostrando signos de recuperación por primera vez desde 2016. Según el informe conjunto del Mercator Institute for China Studies (MERICS) y Rhodium Group, publicado en mayo de 2025, la IED china en la Unión Europea y el Reino Unido alcanzó los 10.000 millones de euros en 2024, un incremento del 47 % respecto al año anterior.

La reactivación de la IED china en Europa se debe principalmente a una cifra récord en inversiones greenfield (nuevos proyectos desde cero), que alcanzaron los 5.900 millones de euros, y a un repunte en las fusiones y adquisiciones (M&A), que crecieron un 114 %, llegando a 4.100 millones. El 59 % de la IED china en Europa provino de proyectos greenfield, siendo el sector automotriz, y en particular los vehículos eléctricos (EV), el principal motor. De hecho, el 83 % de las inversiones greenfield chinas en Europa en 2024 estuvieron relacionadas con EV.

Hungría lidera la captación de inversión china

Uno de los hallazgos más llamativos del informe es el cambio en la geografía de la inversión china: Hungría captó el 31 % de toda la IED china en Europa, desplazando a las tradicionales potencias receptoras como Alemania, Francia y Reino Unido, que en conjunto sólo sumaron el 20 %.

Los principales proyectos en Hungría incluyen plantas de baterías de CATL (1.600 millones de euros) y BYD (1.400 millones), consolidando a este país como el epicentro de la estrategia automotriz china en Europa. Este liderazgo se apoya también en paquetes de incentivos estatales húngaros y menores exigencias regulatorias, según el informe.

A pesar de esta recuperación, el informe MERICS-Rhodium señala que el volumen de inversiones anunciadas en nuevos proyectos EV cayó drásticamente un 79 % en 2024. Además, se cancelaron tres megainversiones, entre ellas dos plantas de baterías de Svolt Energy en Alemania, valoradas en 4.200 millones de euros. Estas cancelaciones y la creciente politización de la IED china en Europa generan dudas sobre la sostenibilidad del repunte.

Según el informe, el impacto local de las inversiones chinas en Europa aún es modesto. Muchos proyectos están en fase de construcción, y en casos como la planta de BYD en Hungría, la mayor parte del valor añadido inicial proviene de importaciones desde China, incluidos materiales como el acero. A largo plazo, no obstante, se observa una tendencia hacia una mayor localización: BYD ya ha firmado acuerdos con proveedores europeos como Brembo y Forvia.

Europa entre la apertura y el escrutinio regulatorio

La recuperación de la IED china ocurre en un momento en que la Unión Europea está revisando su regulación de inversiones extranjeras. El informe destaca que en 2024 hubo nueve casos públicos de revisión de inversiones chinas, incluyendo sectores estratégicos como semiconductores y baterías. Además, el Parlamento Europeo propone ahora condicionar la aprobación de IED a medidas de mitigación, como requerimientos de contenido local o transferencias tecnológicas.

El informe también sugiere que las decisiones de localización de las inversiones chinas no responden solo a razones comerciales. La concentración de proyectos en países que se opusieron o se abstuvieron en la votación de la UE sobre aranceles a los EV chinos, como Hungría, Eslovaquia y España, indica un posible componente político en las estrategias de inversión de Beijing.

Según MERICS y Rhodium Group, la presión de China podría estar influyendo en los flujos de IED, utilizando promesas de inversión para obtener apoyo político en Bruselas. Esto se evidenciaría en el compromiso de 4.200 millones de euros en proyectos chinos anunciados en España en 2024, el mayor entre los países de la UE ese año.

A futuro, el informe anticipa que los proyectos greenfield ya iniciados pondrán un «piso» al valor de la IED china en Europa durante los próximos dos o tres años. No obstante, la falta de nuevos anuncios relevantes y la creciente competencia de destinos alternativos como Marruecos y Turquía podrían desviar inversiones fuera del bloque europeo.

Otro factor clave será la política industrial de la UE. Nuevas normativas como el Foreign Subsidies Regulation y planes como el Industrial Action Plan for the Automotive Sector podrían alentar la IED como vía para evitar barreras comerciales, aunque podrían también elevar los costos y disuadir nuevas inversiones si no se equilibran adecuadamente.

Según el informe «Chinese FDI in Europe: 2024 Update» elaborado por MERICS y Rhodium Group, el repunte observado en 2024 podría representar un punto de inflexión o un simple rebote temporal, dependiendo de cómo evolucionen las relaciones UE-China, las condiciones regulatorias, y las prioridades estratégicas tanto de Beijing como de Bruselas.

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Colaborador en ReporteAsia.