Trump parece haber cambiado su postura sobre el conflicto con TikTok

TikTok

En un comentario que sorprendió a muchos, el presidente Donald Trump declaró el miércoles 22 de enero: “¿Es tan importante para China espiar a los jóvenes? ¿A los niños pequeños viendo videos locos?” Estas palabras han llamado la atención debido a que contrastan fuertemente con su postura en 2020, año en el cual intentó prohibir TikTok en Estados Unidos argumentando que representaba un riesgo para la seguridad nacional.

En aquel entonces, Trump emitió un decreto en el que alertaba, aunque sin pruebas, sobre el potencial uso de los datos de TikTok por parte del gobierno chino para rastrear ubicaciones de empleados federales, construir perfiles personales, realizar espionaje corporativo e incluso chantaje.

Desde entonces, esta preocupación ha sido compartida por legisladores estadounidenses de ambos partidos. Sin embargo, la reflexión reciente del presidente estadounidense, aunque simplificada, podría contener un punto válido: prohibir TikTok o forzar su venta podría no ser suficiente para proteger los datos de los estadounidenses.

Los datos de los estadounidenses: un bien ampliamente disponible

Expertos en tecnología y privacidad han señalado que transferir la propiedad de TikTok a una empresa no china no garantiza que el gobierno de Beijing no pueda acceder a la información de los usuarios estadounidenses. Eva Galperin, directora de ciberseguridad de la Electronic Frontier Foundation, explicó en el podcast Terms of Service de CNN que los datos de los usuarios están disponibles a través de corredores de datos.

“El gobierno chino puede simplemente comprar datos de usuarios estadounidenses a intermediarios. Esos datos están ampliamente disponibles”, señaló Galperin. Agregó que, si los legisladores realmente quisieran proteger la privacidad de los ciudadanos, deberían aprobar leyes más estrictas sobre la recolección y venta de datos por parte de las empresas.

Además, en el último año, hackers chinos han logrado penetrar redes de telecomunicaciones estadounidenses y agencias gubernamentales como la Comisión de Inversiones Extranjeras, encargada de revisar inversiones extranjeras que podrían poner en riesgo la seguridad nacional.

Manipulación del algoritmo: una preocupación legítima

Más allá de la recopilación de datos, los legisladores estadounidenses temen que el gobierno chino pueda obligar a ByteDance, empresa matriz de TikTok, a manipular el algoritmo de la plataforma. Esta herramienta podría ser utilizada para difundir propaganda, desinformación o generar discordia en la sociedad estadounidense.

Sin embargo, otros han argumentado que plataformas de redes sociales de propiedad estadounidense también han sido utilizadas por actores chinos para los mismos fines.

Aunque TikTok ha negado que el gobierno chino tenga acceso a su algoritmo, el temor entre las autoridades persiste. Según Lindsay Gorman, directora del programa de tecnología del German Marshall Fund, ByteDance podría usar TikTok como una herramienta poderosa para influir en opiniones y comportamientos individuales. Esto sería especialmente peligroso en el caso de personas jóvenes que, en el futuro, podrían ocupar puestos clave en agencias como el FBI o el Departamento de Estado.

No obstante, es sabido que esta «influencia» en el comportamiento puede tener lugar a través de cualquier otra red social (la mayoría, o las más populares, de origen estadounidense) y que tiene que ver tanto con la manera en la cual dicha plataforma y sus algoritmos funcionan y el poder que ejercen sobre sus usuarios como así también con la forma en la cual las personas consumen la información y navegan por la red.

Un uso responsable, consciente y seguro del internet y de las plataformas allí disponible depende de la educación digital con la que cuentan los usuarios.

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¿Por qué el cambio de opinión de Trump?

En 2020, Trump lideró los esfuerzos para prohibir TikTok, alegando riesgos significativos para la seguridad nacional. Ahora, sugiere una solución más conciliadora: un modelo de empresa conjunta 50-50 entre Estados Unidos y China. Según el mandatario, esto podría evitar una prohibición total y satisfacer tanto las preocupaciones legales del Congreso sobre la seguridad de TikTok como las de los usuarios de la aplicación.

Este cambio repentino ha generado dudas sobre qué lo llevó a suavizar su postura. Algunos analistas, como Sarah Kreps, directora del Instituto de Política Tecnológica de la Universidad de Cornell, han señalado que el contexto global ha cambiado. “China es menos poderosa de lo que era hace cinco años. Su economía no es tan fuerte y su influencia internacional ha disminuido”, indicó Kreps.

Sin embargo, Kreps subrayó que esto no justifica el cambio radical de Trump, considerando que las capacidades de espionaje y ciberataques de China permanecen intactas.

Un problema más grande que TikTok

Desde 2020, la aplicación china ha intentado apaciguar las preocupaciones de Estados Unidos mediante la transferencia de datos de usuarios estadounidenses a servidores controlados por Oracle, así como con la implementación de revisiones externas a su sistema. No obstante, estos esfuerzos no han convencido del todo a los legisladores.

Expertos señalan que, incluso si TikTok fuera vendido completamente a una empresa estadounidense, podría ser imposible desvincular totalmente la influencia de China. Según Kreps, la tecnología subyacente de la red social está profundamente ligada a su origen chino, lo que plantea dudas sobre si es posible eliminar cualquier posible control de Beijing.

Por otro lado, algunos analistas creen que, aunque no sea una solución perfecta, la venta total de TikTok sería un paso crucial para reducir los riesgos de seguridad nacional.

El debate sigue

TikTok es mucho más que una plataforma para ver videos. Con 170 millones de usuarios estadounidenses, la aplicación se ha convertido en un espacio donde las personas discuten noticias, política y eventos globales y una plataforma a través de la cual se difunde información que muchas veces los demás medios de comunicación no quieren mostrar.

Sin embargo, como señaló el magistrado Brett Kavanaugh en una audiencia reciente de la Corte Suprema, el principal temor de los legisladores no es el uso actual de TikTok, sino su potencial a largo plazo. Los datos recopilados hoy podrían ser utilizados en el futuro para manipular a las generaciones más jóvenes.

 

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