El yen cayó el viernes en Nueva York hasta el rango de los 148 frente al dólar, marcando un nuevo mínimo en 32 años, en medio de las especulaciones de que la Reserva Federal de Estados Unidos seguirá subiendo los tipos de interés para luchar contra la persistente inflación.
El tono más débil, que llevó al yen a un nivel no visto desde agosto de 1990, también reflejó el compromiso del Banco de Japón de mantener su política monetaria ultralaxa, y se espera que la diferencia de tipos de interés entre ambos países se amplíe.
A las 17.00 horas, el yen se negociaba a 148,73-83 por dólar, tras rondar la mitad superior del rango, frente a los 147,47-49 de las 17.00 horas del viernes en Tokio y los 147,17-27 de las últimas horas del jueves en Nueva York.
El gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, defendió el jueves en Washington la flexibilización monetaria en curso para apuntalar la economía del país durante una reunión de jefes de finanzas del G20 en la capital estadounidense.
Las declaraciones pusieron de manifiesto las diferencias sobre la política monetaria entre los bancos centrales de Japón y Estados Unidos.
El tono más débil, que llevó al yen a un nivel no visto desde agosto de 1990, también reflejó el compromiso del Banco de Japón de mantener su política monetaria ultralaxa
Muchos analistas creen que es probable que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos de interés en 0,75 puntos porcentuales en su próxima reunión de política monetaria de noviembre, después de haber decidido subidas de tipos de la misma cuantía en las tres reuniones anteriores.
La fortaleza del dólar frente a otras divisas importantes, como el euro y la libra esterlina, también está añadiendo presión a la moneda japonesa, según los operadores.
En septiembre, las autoridades japonesas intervinieron en el mercado de divisas comprando el yen y vendiendo el dólar, la primera intervención de este tipo en 24 años, después de que el yen se desplomara hasta cerca de la línea de 146.













