Israel lanzó este lunes un ataque contra el hospital Nasser en Khan Younis, en la Franja de Gaza, y volvió a bombardear el lugar mientras periodistas y rescatistas llegaban a la zona, causando la muerte de al menos 20 personas y dejando decenas de heridos, informaron trabajadores de salud locales.
Se trata de uno de los ataques más mortales en instalaciones médicas y contra profesionales de la prensa desde el inicio de la guerra hace 22 meses. El bombardeo ocurre mientras Israel prepara la expansión de su ofensiva hacia áreas densamente pobladas, con la promesa de destruir a Hamás tras el ataque del 7 de octubre de 2023.
Entre los fallecidos se encuentran cinco periodistas, incluida Mariam Dagga, reportera visual de 33 años que colaboraba con la agencia Associated Press (AP). Según Reuters, uno de sus camarógrafos murió durante la primera explosión mientras transmitía en directo desde un piso superior del hospital. Otros reporteros, entre ellos Dagga, así como rescatistas con chalecos naranjas, subieron por una escalera externa hacia el lugar del impacto, pero fueron alcanzados por un segundo ataque.
Un video difundido por el canal Al Ghad mostró el momento en que los periodistas ascendían antes de que una fuerte explosión provocara una nube de humo.
La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el ataque como un “trágico error” y aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel investigan lo ocurrido. Medios israelíes informaron que tropas dispararon proyectiles de artillería contra lo que sospechaban era una cámara de vigilancia de Hamás en la azotea, donde periodistas solían instalar sus transmisiones en vivo.
Las agencias AP y Reuters condenaron el hecho en una carta conjunta dirigida a las autoridades israelíes. “Estamos indignados de que periodistas independientes fueran víctimas de este ataque a un hospital, un lugar protegido por el derecho internacional”, expresaron, subrayando que los comunicadores estaban ejerciendo su labor profesional.
El Ministerio de Salud de Gaza detalló que el primer impacto alcanzó un área con quirófanos y residencias médicas, causando dos muertos, mientras que la segunda explosión en la escalera mató a 18 personas más. Alrededor de 80 resultaron heridas, muchas de ellas en el patio del hospital.
El portavoz militar israelí, general Effie Defrin, aseguró que el ejército no ataca a civiles y reiteró acusaciones de que Hamás utiliza a la población como escudo, aunque no precisó si había combatientes presentes durante el ataque.
De acuerdo con el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), al menos 189 comunicadores palestinos han muerto en Gaza desde el inicio de la ofensiva israelí, además de más de 1.500 trabajadores de salud, según la ONU.
“La matanza de periodistas en Gaza continúa mientras el mundo observa sin actuar con firmeza ante uno de los ataques más horribles contra la prensa en la historia reciente”, afirmó Sara Qudah, directora regional del CPJ.







